Cazando mentiras: Un tuit perverso a lo Payá. #FakeNews #Cuba

La muchachita predilecta de Luis Almagro, la contrarrevolucionaria
Rosa María Payá, anda azuzando las redes hace unas horas con un mensaje bien alarmista: Cuba prepara a jóvenes reclutas para partir hacia Venezuela.

Así decía su tuit de la tarde del martes:

Ridícula y perversa la favorita de Almagro. Su descarada manipulación, que va secundada de ladridos vociferantes de obsesos escuálidos venezolanos y miameros, tiene un pequeño detalle: la supuesta planilla de reclutamiento de jóvenes soldados para ir a Venezuela es una de las miles de hojas de firmas que circularon en el país en solidaridad con Venezuela y que firmaron en unos días mas de 3 millones y medio de cubanos, entre ellos, jóvenes de las FAR y el MININT.

Otro detalle, que nos señala un lector, los números de carnet de identidad que se ven en esta famosa planilla empiezan con números entre los 50 y los 60, es decir, son firmas de cubanos con 50 o 60 años que hace ya bastante tiempo pasaron su etapa de Servicio Militar.

De poca vergüenza y escrúpulos están hechos estos adversarios. Pero la mentira tiene piernas cortas. Esta muchachita es una buena hija de Washington.

Tomado de: Cubadebate

El invento de los ataques no es contra personas sino contra la economía cubana

Por Arthur González.

El reality showmontado por el senador Marco Rubio, el 08.01.18 durante la audiencia del Comité de inteligencia del Senado yanqui, demostró una vez más que el gobierno de los Estados Unidos se deja arrastrar por el resentimiento y frustración personal, de algunos senadores de padres cubanos que no aceptan que la Revolución cubana se mantenga incólume, a pesar de tantos planes y operaciones encubiertas para destruirla.

Ese sentimiento de amargura también está presente en congresistas que sí nacieron en Cuba y sus padres fueron testaferros del dictador Fulgencio Batista, quienes lograron una carrera política jugando con los sentimientos de aquellos que salieron de la isla huyendo de la justicia, para no responder por sus crímenes, y por otros emigrados que abandonaron sus propiedades y bienestar, con el sueño de regresar en no más de 6 meses, y a pesar de los 59 años de espera, siguen con la esperanza  de ver caer el socialismo antes de su último suspiro.

Detrás de esa operación de los inventados “ataques” y sus secuelas, solo hay un propósito, incrementar la guerra económica contra Cuba, ahuyentando a turistas y otros visitantes a la isla, pues es sabido que desde que se ampliaron a 12 las licencias de viaje, la afluencia de estadounidenses se incrementó a niveles no vistos en 58 años, algo que dejó buenos dividendos para el gobierno y al nuevo mercado de trabajadores no estatales, siendo estos últimos a los que el presidente Barack Obama pretendió potenciar, como una fuerza que se podría convertir en el impulso para desmontar el socialismo, según afirmó reiteradamente.

La directora general de Estados Unidos de la cancillería cubana, Josefina Vidal Ferreiro, fue exacta en su encuentro con la prensa el pasado 09.01.18, al asegurar:

Meses de investigaciones exhaustivas han demostrado que no ha existido ataque alguno”.

Por tanto, si no hubo ataques tampoco hay secuelas de salud y todo forma parte del mismo esquema diseñado para atemorizar a los ciudadanos que deseen viajar a Cuba.

Solo pueden existir enfermedades cuando hay algo que las provoca y sin eso, no es real que los diplomáticos yanquis y algunos canadienses, estén padeciendo de síntomas en su salud producto de algo inexistente.

Es increíble como Estados Unidos manipula la opinión pública y a sus propios ciudadanos con tales engaños, ahora esa operación encubierta les va a costar cientos de miles de dólares, por la indemnización que tendrán que pagarle a todos los funcionarios diplomáticos y sus familiares que digan sentir síntomas muy difíciles de probar y, por supuesto,  serán los contribuyentes norteamericanos y canadienses los que desembolsen el dinero para esos pagos.

Triste el papel de la cancillería canadiense que se dejó presionar por su vecino y sumarse a la misma operación anticubana, la cual persigue afectar al primer emisor de turistas a Cuba, de ahí que estén creando estados de opinión al afirmar que “hay niños enfermos”, algo que los yanquis no han declarado entre los familiares de sus diplomáticos.

Estas acciones demuestran una vez más que para Estados Unidos los sentimientos humanos no cuentan, cuando se trata de alcanzar un objetivo. La historia está cargada de ejemplos y uno de ellos fue la voladura en 1898 del buque de guerra Maine, en la bahía de La Habana, para justificar su intromisión en la guerra que España ya tenía perdida ante el ejército de los rebeldes cubanos.

Cuba tiene que insistir en su denuncia internacional de la estratagema de la cual es víctima, la que pretende seguir lacerando su economía para que el pueblo se lance a las calles cansado de tantos años de penurias, tal y como establecieron en la archiconocida Operación Magosta, la que sin el menor ápice de dignidad expresa:

“La operación está dirigida a provocar una rebelión del pueblo cubano. Esta sublevación derrocará al régimen comunista e instaurará un nuevo gobierno con el cual Estados Unidos pueda vivir en paz.”

“La acción política será apoyada por una guerra económica, que induzca al régimen comunista a fracasar en su esfuerzo por satisfacer las necesidades del país, las operaciones psicológicas acrecentarán el resentimiento de la población contra el régimen…”

Todos los días hay que releer la historia de las agresiones ejecutadas desde 1959 por Estados Unidos contra Cuba, donde se encuentran siempre las respuestas acertadas para las que llevan a cabo en la actualidad.; cuando no se hace se pueden cometer errores y dejarnos arrastrar por los propósitos que persiguen los yanquis.

Ante estos hechos recordamos a José Martí cuando afirmó:

“Las causas reales destruyen las hipótesis”

Proyecto de resolución H.Res.664 y una visión manipulada de la justicia

Nueve congresistas norteamericanos, entre ellos los representantes de la extrema derecha anticubana en el Congreso USA –los republicanos por La Florida, Ileana Ros-Lehtinen, Carlos Curbelo y Mario Diaz-Balart; el demócrata por Nueva Jersey, Albio Sires; así como el republicano por Nueva Jersey, Leonard Lance; los republicano Frank LoBiondo y Ron DeSantis, el demócrata Bill Pascrell y por la Florida, Ron DeSantis–; promovieron dentro de la Cámara de Representantes un proyecto de resolución denominado H.Res.664, mediante el cual pretenden procurar la extradición desde Cuba hacia Estados Unidos de un grupo de ciudadanos norteamericanos cercano a las 70 personas, entre los que sobresalen los casos de Joanne Chesimard, William Morales y Charles Hill, entre otros. Como pretexto han invocado un obsoleto Tratado de Extradición firmado en 1904 entre los gobiernos de Tomas Estrada Palma y Theodore Roosevelt, y ratificado en 1905.
De forma manipulada el documento pretende inculpar a Cuba de que dichos fugitivos son amparados por la Isla a fin de evitar que sean enjuiciados o recluidos por delitos que cometieron en los Estados Unidos. Asimismo, tratan de emplear a la comunidad internacional como elemento de presión sobre la parte cubana, a la par que exigen al Secretario de Estado y al Fiscal General de EE.UU. para que adopten medidas en este sentido. El paso inmediato ha sido remitir este proyecto de resolución al Comité de Asuntos Exteriores de la cámara baja.
Lo absurdo del caso es que varios de los promotores han convivido y apoyado reiteradamente a numerosos terroristas y prófugos de la justicia cubana, que se encuentran viviendo con total impunidad en los propios Estados Unidos. De la misma manera, la parte norteamericana ha desoído sistemáticamente durante décadas las solicitudes cubanas de deportación de terroristas, asesinos y otros criminales, incluidas las peticiones de nuestra parte en los diálogos entre ambas naciones sobre la aplicación de la ley, iniciados a fines del 2015.
Desde 1959 hasta la fecha Cuba ha solicitado a EEUU a muchos prófugos de la justicia sin éxito alguno, entre los que se destacan casos de asesinos y terroristas como Luis Posada Carriles. Larga es la lista de esos connotados asesinos a los que EEUU ha bendecido impunemente como “refugiados políticos”. ¿Por qué, entonces, inculpar a Cuba de otorgar asilo a quienes considera merecedores del mismo? ¿Es que este acto de soberanía es solo válido para el prepotente Norte?
Los crímenes cometidos contra el pueblo cubano deben ser tenidos en cuenta por estos supuestos promotores de castigo a delincuentes y proceder con el mismo énfasis, si se quiere lograr verdadera justicia y con respeto al uso de la extradición como instrumento del Derecho Internacional.
Muchos han sido los terroristas reclamados por la justicia cubana y que aún gozan de impunidad por sus horrendos crímenes. No me refiero a los más famosos, pero aún recuerdo los casos a Guillermo Casasús Toledo, Miguel Hernández y Jesús Areces Bolívar –todos implicados en el ataque contra el hotel Meliá Varadero el 7 de octubre de 1992; a los terroristas que junto al citado Casasús, como Rigoberto Acosta Díaz, José Méndez Mirabal y Rafael Carrera Manso, atacaron el 2 de abril de 1993 al buque tanque «MYKONOS», de bandera maltesa y tripulación cubano-chipriota frente costas cubanas. Otro criminal, Leonel Macías González, asesino del Teniente de Navío Roberto Aguilar Reyes, el 8 de agosto de 1994, aún goza de protección norteamericana.
Cuba también entregó al FBI las Fichas de los principales terroristas y documentos entregados al Buró Federal de investigaciones de los Estados Unidos de América en 1998. Hasta el momento no hubo acción alguna contra los mismos.
En resumen, este nuevo proyecto es solo una cuestión de conveniencia para la extrema derecha anticubana.

Fuente  Las  Razones de Cuba

Alemania financia desinformación sobre Cuba

El Gobierno Federal de Alemania financia desde hace tres años con el presupuesto nacional, un proyecto para influir en los medios de comunicación en Cuba. Como el secretario del gobierno, Dr. Marcus Ederer, ha declarado oficialmente el 25 de julio del 2017 (Drucksache 18/13202, pagina 4), el Ministerio de Asuntos Exteriores de Alemania ha pagado desde 2015 un total de 60.000 euros para un taller de «TAZ-Panter-Stiftung» para jóvenes periodistas cubanos (1).

El secretario del gobierno respondió este día a una pregunta de la diputada Heike Hänsel por el partido «Die Linke» (La Izquierda) que el objetivo de este taller es «la intensificación de los intercambios culturales y educativos con Cuba». Ederer, quien desde 2002 hasta 2005 ha trabajado para el Servicio Federal de Inteligencia (2), tiene la función de uno de los viceministros de Asuntos Exteriores de la RFA. Pero el político, dijo, sin embargo, sólo la mitad de la verdad. En realidad, el Gobierno alemán se propone influir en forma sutil en el desarrollo de los medios de comunicación de Cuba y para inmiscuirse en sus asuntos internos. Solo cuatro meses antes de la declaración de Markus Ederer el gobierno lo ha reconocido abiertamente.

Según el informe número 20 del Gobierno Federal para el Trabajo Político Cultural en el Exterior con fecha 16 de marzo del 2017 (Drucksache 18/11550), en su inciso (C) bajo el título: «Abrir espacios para el trabajo político», en su página 14 dice: «El Ministerio de Relaciones Exteriores a través de la intensificación de las relaciones culturales contribuye a lograr una apertura progresiva en Cuba. En este sentido el desarrollo de proyectos ayuda a preparar el terreno: por ejemplo estan apoyando en conjunto con el Cuban-European Youth Academy de la Fundación Neueman la realización de exposiciones de artistas cubanos en Alemania. Un Workshop organizado por la Fundación Panter y financiado por nuestro Ministerio de Relaciones Exteriores contribuye también a lograr una apertura en los medios de información, un sector estrictamente reglamentado en Cuba». El real objetivo del gobierno detrás del citado taller de periodismo para los jóvenes cubanos es, según este documento, «la progresiva apertura de Cuba» y en especial «la apertura del estrictamente reglamentado sector de información» en la isla socialista (3). Está claro que para lograr sus objetivos están utilizando al periódico TAZ y a su Fundación Panter.

Después de la salida del grupo para Cuba publicó el TAZ con fecha 4 de agosto del 2017 algunos artículos de los participantes del Workshop, quienes según el TAZ todos trabajan «para medios de comunicación cubanos». Pero en la misma edición el TAZ ha publicado un artículo por Maykel González Vivero, quien se presentó como corresponsal del «Diario de Cuba» en Santa Clara (4). Todo el mundo sabe que el «Diario de Cuba» no es ningun medio de comunicación cubano. Sino el portal Online «Diario de Cuba» fue fundada en Madrid en el año 2009 de un grupo contrarevolucionarios con el apoyo financiero de la «Fundación Nacional para la Democracia» (en inglés: NED) del gobierno de los Estados Unidos. El periodista estadounidense Tracey Eaton declaró el 27 de septiembre del 2016 en su Blog «Along the Malecón», que «Diario de Cuba» recibió sólo en el año 2015 un total de 283.869 dólares (241.000 euros) de la NED (5). ¿Por qué oculta el periodico TAZ esta información? – ¿Y por qué silencia este periodico que el mismo autor también colabora con el medio de comunicación estatal de EE.UU. «Martí Noticias», un arma propagandistica del gobierno de Estados Unidos contra la Revolución Cubana? (6) Al final, el Gobierno alemán ha pagado también por la formación de un autor, quien no se ha presentado como colaborador de los medios de comunicación cubano, sino como colaborador de unos medios de comunicación en los Estados Unidos y España, quienes intentan suprimir la Constitución de la República de Cuba.

(1):http://dipbt.bundestag.de/doc/btd/18/132/1813202.pdf

(2): El Servicio Federal de Inteligencia (en alemán: Bundesnachrichtendienst, abreviado BND) es la agencia de inteligencia extranjera del gobierno alemán.

(3): http://dipbt.bundestag.de/doc/btd/18/115/1811550.pdf

(4):https://www.taz.de/Archiv-Suche/!5437297&s=kuba&SuchRahmen=Print/

(5):http://alongthemalecon.blogspot.de/2016/09/neds-cuba-projects.html

(6):https://www.martinoticias.com/a/143972.html

(Tomado de Cubainformación)