No sé hasta qué punto fue cosa de mera cortesía, pero lo cierto es que la sede de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) abrió el 19 de mayo sus puertas a un grupo reducido de viejos contrarrevolucionarios de la bochornosa Brigada 2506 –derrotada en menos de 72 horas en Playa Girón– y a otros funcionarios de Miami Dade. El encuentro fue pactado por el senador Marco Rubio, allí presente, con el propio Donald Trump, quien instruyó de esta visita al director de la misma, Mike Pompeo, quien se encargó de halagar a los visitantes.
Aunque todo pareció una jugada mediática de Trump para lisonjear a la extrema derecha anticubana que le ha brindado total apoyo, la presencia de los viejos fracasados de Bahía de Cochinos, entre los que se encontraban José Cancio y Félix Rodríguez Mendigutía, despierta el claro mensaje del compromiso de la Agencia con la añeja pretensión de derrocar a la Revolución Cubana.
Otro mensaje indica que esta visita fue un acuerdo de Trump con Pompeo para disminuir el impacto mediático de los desacuerdos entre Trump y la CIA, sobre todo cuando el diario The New York Times acaba de destapar la noticia de que Pompeo se mantuvo pasando información confidencial a Michael Flynn, ex asesor de Seguridad Nacional de Estados Unidos, a pesar de que el mismo estaba sujeto a investigación por supuestos vínculos con el embajador ruso en Washington.
Fue simplemente una jugada de concesiones entre partes que sirvió para afianzar a Marco Rubio en el panorama político USA, aparentar una distensión dudosa entre Trump y la CIA y, de paso, esperanzar a los viejos enemigos de Cuba.
Frank recibió 22 balazos a sangre fría. Los esbirros colocaron la pistola junto a su cuerpo para que pareciera que se había resistido.
Usando las técnicas del storytelling tan caras al marketing político estadounidense, Donald Trump convirtió ayer en Miami a Luis Haza en todo un héroe de la historia y del violín.
El administrador del imperio quizo mover corazones, en su anuncio de su errada política hacia Cuba, evocando un padre ejecutado por los revolucionarios y un hijo que se enfrentó al “régimen” tocando el “The Star Spangled Banner” . Aquel muchacho, dijo Trump, hoy es un renombrado músico en las tierras del Norte, de la “libertad”. El “heroico” Luis respondió a su exaltación ejecutando una horrenda y desafinada versión del himno estadounidense, en clara muestra de la Patria que defienden los reunidos en ese Teatro Manuel Artime.
Lo que nunca dijo Mr. Trump, es que el padre de Luis, Bonifacio Haza, fue uno de los asesinos del joven líder revolucionario Frank País García, el más heroico y destacado combatiente de Santiago de Cuba, de cuyo crimen se cumplen ahora 60 años.
Los hijos no son culpables de la actuación de sus padres; pero sí la asumen cuando comulgan y blazonan con ella. A esa “Cuba Libre” jamás volveremos.
Cubadebate los invita a leer este testimonio sobre la muerte de Frank, realizado por el Contralmirante (R) José Luis Cuza Téllez de Girón, su amigo en la lucha revolucionaria, que publicamos hace un tiempo en este sitio:
En exclusiva para Cubadebate, el Contralmirante (R) José Luis Cuza Téllez de Girón, compañero de Frank País, comparte este testimonio excepcional sobre los acontecimientos que conducirían al asesinato del líder del Movimiento 26 de Julio, en Santiago de Cuba, el 30 de julio de 1957, y que él vivió de primera mano. El contralmirante Cuza fue Capitán del Ejercito Rebelde, Jefe de la Compañía B “Pedro Sotto Alba”, de la Columna 19 “José Tey”, en el Segundo Frente Oriental “Frank País”.
Por Juan Fernández López
Un discurso anticomunista que recordó los peores libretos de la guerra fría, con manipulaciones históricas de todo tipo y mentiras mal fabricadas, propias para un auditorio de viejos provocadores, terroristas, mercenarios y políticos ultraderechistas del actual gobierno, se encargó de presentar ante el mundo la desatinada decisión del mal asesorado Donald Trump de dar marcha atrás al proceso de normalización de relaciones con Cuba y retomar la fórmula de la coerción, el bloqueo, la presión política y el chantaje para en “corto tiempo” tratar de derrocar a la Revolución.
No hubo tapujos y después de encender los ánimos del auditorio, el representante anticubano Mario Díaz Balart; le sucedieron las promesas de Marco Rubio de destrozar la revolución en seis meses o seis años (un comentarista miamense apuntó que seis décadas con estos métodos fueron insuficientes); una consigna degradante del vicepresidente Mike Pence, lo ratificó en su ultraconservadora postura y como un acérrimo anticubano; una intervención del gobernador floridano que pasó inadvertida y no traducida por las televisoras, y el momento por todos esperados en la sala: las ofensas, calificativos agresivos e irrespetuosos, que no tienen parangón entre mandatarios que le precedieron en las últimas décadas.
En las propias calles de Miami la gente calificó el espectáculo como “politiquería barata de tercer nivel”. El show no podía ser de otro modo en el teatro de la Brigada mercenaria que fue derrotada en menos de 72 horas en Playa Girón; donde los gritos de la anexión y la resignación fueron evidentes cuando corearon en inglés una y otra vez USA, USA, USA… para apoyar las promesas de castigo y de pronto regreso al capitalismo en Cuba por un coro de esbirros de la tiranía, terroristas de todas las décadas ávidos de sangre, contrarrevolucionarios, flotipandilleros y los legisladores anticubanos que se vendieron como protagonistas.
Desconociendo la historia de Cuba, Trump en tono amenazante y hegemónico trató de poner condiciones a la continuidad de las relaciones bilaterales, ofendió al pueblo cubano, al sistema político que libremente ha escogido y a sus líderes históricos. Acudió al viejo libreto de los derechos humanos como pretexto para exigir concesiones a la Isla, fórmula fracasada por injerencista e irrespetuosa a lo largo de los últimos 60 años.
El viceasesor de seguridad nacional de la administración de Barack Obama, Ben Rhodes, calificó que con la actuación de Trump “han devuelto las relaciones entre EE.UU. y Cuba a la prisión del pasado (…), ignorando las voces del pueblo cubano y la mayoría de los estadounidenses simplemente para recompensar a un menguante grupo político de EE.UU.”.
Rhodes argumentó que la decisión de Trump de restringir algunos viajes de estadounidenses a la Isla y las transacciones del Ejército cubano equivale a regresar a “una mentalidad de Guerra Fría que fracasó trágicamente (…) El anuncio de Trump es la última bocanada ilógica de una cepa de la política estadounidense que tiene un historial de fracaso de 50 años de duración, y que se equivoca al asumir que podemos controlar lo que ocurre en Cuba”, afirmó el exfuncionario.
Pese a los rumores y filtraciones de las últimas jornadas sobre la decisión de cambiar la política, el show de este viernes genera una mezcla de decepción, denuncia e indignación de Miami a Washington; en el viejo continente; en América Latina, en todos los puntos cardinales, y en Cuba el pueblo alza su voz, como lo ha hecho siempre para rechazar el agravio y patentizar su respaldo a la Revolución, a sus dirigentes, a la soberanía, la independencia y a las conquistas sagradas del socialismo, contra las que se han estrellado las bravuconerías de quienes han apostado a la intimidación y las amenazas.
Los líderes de la Revolución han reiterado a lo largo de la historia la disposición a sostener con el gobierno de los EE.UU. un diálogo respetuoso, basado en la igualdad soberana, para tratar los más diversos temas de forma recíproca, sin menoscabo a la independencia y la autodeterminación de nuestro pueblo, y sin renunciar a uno solo de nuestros principios. Así se empezó a construir el puente que súbitamente, Trump se propone destruir.
La Pupila Insomne
Para quienes aún se creen que en Cuba existen “disidentes”, las declaraciones realizadas en días pasados durante la discusión del Reporte Anual de la Fundación Nacional Cubano Americana, FNCA, resultan suficientes para entender que esos llamados “opositores” al gobierno cubano, son solamente asalariados que hacen y dicen lo que les ordenan, pues quien paga manda.
La FNCA fue creada en 1981 bajo la administración de Ronald Reagan, uno de sus propósitos fue aparentar que el conflicto entre Estados Unidos y Cuba no era tal, sino un problema de los cubanos, algo que la historia se encarga de desmentir, porque en la última reunión del Consejo de Seguridad Nacional de diciembre de 1958, el entonces director de la CIA, Allen Dulles, dijo con fuerza:
“…Hay que evitar la victoria de Castro…”, siendo apoyado por Dwight Eisenhower, a la sazón presidente de Estados Unidos.
Para no dejar dudas, el informe de balance anual divulgado el 22.05.2017 reconoce abiertamente que la FNCA gastó solo en el año 2016, 400 mil dólares en financiar a la denominada “disidencia cubana” a fin de llevar a cabo acciones provocativas, como las ejecutadas por las “Damas” de Blanco, los asalariados de la Unión Patriótica de Cuba en la región oriental de la Isla, y otros grupúsculos fabricados desde afuera que solo trabajan por dinero, no por ideología.
Las declaraciones de Karina Álvarez, directora de programa de la FNCA, son suficientes para conocer qué papel juega Miami en la dirección de los contrarrevolucionarios en Cuba, cuando sin vergüenza alguna afirmó:
“Apoyamos a 18 grupos de la sociedad civil, trabajamos en 14 provincias del país y como beneficiarios directos de nuestra labor se cuentan 500 personas mensualmente”.
El día que estados Unidos no remese dinero para esos llamados “disidentes” no podrán contar con nadie para llevar a cabo actos provocativos, ni habrá más “Damas” de Blanco, porque todos sin excepción actúan solo por cobrar los dólares que envían desde los EE.UU.
Hoy para preparar a los llamados “disidentes” se gastan cientos de miles de dólares en boletos de viaje, hospedaje, alimentación y salarios, pues las instrucciones se imparten en Miami y no en la misión diplomática de Estados Unidos en La Habana, como antes del 14.01.2014, cuando se implementó la nueva ley migratoria cubana.
Una idea precisa de que la contrarrevolución solo trabaja por el interés material, la ofreció la propia FNCA, cuando expusieron que enviaron a Cuba 15 computadoras, 59 celulares y 16 mil dólares en equipos electrónicos.
Para más detalles, el informe afirma que gastaron 245 mil dólares en financiar acciones provocativas dentro de Cuba; 60 mil dólares en dietas durante los viajes al exterior de varios contrarrevolucionarios; 46 mil en recargas telefónicas que significaron el pago de 54 mil minutos de conversación a través de la red móvil cubana, donde un minuto cuesta 0.35 centavos de dólar.
Sin tener en cuenta que con sus propias declaraciones demuestran el carácter mercenario de esos contrarrevolucionarios, expusieron a la prensa que también sufragaron el viaje a Estados Unidos del asalariado santiaguero José Daniel Ferrer, y las decenas de visitas a Miami de otros “disidentes”, con el objetivo de que hicieran denuncias a la prensa sobre inventadas violaciones de los derechos humanos, aspecto con el que tratan de conformar matrices de opinión contrarias a la Revolución cubana.
Otro de los grupúsculos mantenidos por la FNCA que también son receptores de sus dólares, son la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, el mini grupo jurídico Cubalex y la Asociación Sindical Independiente de Cuba, porque el plan trazado por la CIA con respaldo del Departamento de Estado, es potenciar grupos de la llamada sociedad civil mediante proyectos de todo tipo, que den la imagen de que nace una sociedad civil diferente, y para eso la FNCA dedicó 245 mil dólares asignados por el gobierno norteamericano.
El informe presentado reconoce que “buscan potenciar esa llamada sociedad civil y preparar nuevos empresarios que sean capaces de gestionar los recursos que se les faciliten, con transparencia y eficacia”.
Queriendo aparentar una separación con el gobierno yanqui, afirman que los fondos de la FNCA provienen de donaciones privadas y no del Gobierno estadounidense, como si nadie supiera que desde hace más de medio siglo Washington está empañado en destruir a la Revolución y para ello han malgastado miles de millones de dólares.
En su comunicado oficial del 17.12.2017 la Casa Blanca dijo:
“El congreso de EE.UU. financia la programación de la democracia en Cuba para proporcionar asistencia humanitaria, promocionar derechos humanos y libertades fundamentales y apoyar la libre circulación de información en lugares en donde está restringida y censurada”.
“Nuestras políticas en materia de viajes y remesas están ayudando a los cubanos, al brindarles nuevas fuentes de información, oportunidades de trabajar como autónomos y acceso a bienes de propiedad privada, además de fortalecer a la sociedad civil independiente”.
“Estas medidas servirán para fomentar aún más los contactos personales, respaldar con mayor fuerza a la sociedad civil en Cuba”.
“La administración continuará implementando programas de EE.UU. enfocados en promover el cambio positivo en Cuba…”
Esto prueba la total injerencia del gobierno de Estados Unidos en la política interna de Cuba.
Una situación similar de cualquier país hacia su sociedad, sería considerada como una declaración de guerra que no permitirían jamás bajo ningún concepto.
Es así como ellos evalúan el tema de los derechos humanos, con la arrogancia imperial que los caracteriza y por esas razones afirmó José Martí desde New York:
“…de esta tierra no espero nada para nosotros, más que males”.
Pedro Luis Boitel (13 de mayo de 1931 – 25 de mayo de 1972) fue un poeta y mercenario cubano quien se opuso a los gobiernos de Fulgencio Batista y al gobierno revolucionario. En 1961 fue sentenciado a 10 años de prisión, por los delitos de conspiración contra la reciente revolución, declarándose en inanición voluntaria que le causó la muerte.
Actualmente en el municipio de Perico en Matanzas, el mercenario Félix Navarro Rodríguez, al servicio del gobierno de los EE.UU y del terrorista Santiago Álvarez Magriña lidera un grupúsculo contrarrevolucionario nombrado “Partido por la Democracia Pedro Luis Boitel”, quienes se dedican a desfalcar las arcas de la Fundación Cubanoamericana y miembros de la extrema derecha de Miami.
Tratan de aparentar una imagen de buenos vecinos, personas correctas y de bien social cuando en realidad son dirigidos y financiados por las mismas personas que desde el primer momento de la Revolucion han causado dolor, estragos y cicatrices en la vida de millones de cuabos. En sus viajes a los EE.UU son instruidos por la Fundación Resctae Jurídico, dirigina nada mas y nada menos que por el terrorista Santiago Alvarez Magriñá, sobre aspectos de como deben ser los agentes de cambio para nuestra sociedad, los mismos agentes del cambio que trataron de hacer el propio Santiago y Posada Carriles decadas pasadas. A estos mercenarios el publo los identifica bien, no hemos olvidado nuestra historia y al que le venda su alma al diablo que se prepare y asuma sus consecuencias. En #Cuba #TenemosMemoria.
Por Justo Cruz, La pupila insomne. Me acaban de dar la noticia que Karla Pérez González, la joven cubana que fue separada de la Universidad de Villa Clara “Marta Abreu”, llegó a Costa Rica para continuar con sus estudios de periodismo. Según la propia joven la oportunidad le llegó mediante una iniciativa de un periodista costarricense del periódico “El Mundo”.
La noticia me la dio un amigo tico que utilizando el lenguaje típico de su país exclamaba “me quedé batiado”, en cubano sería algo así como “me quedé bota’o”, y para explicarme el sentido de su frase me hizo llegar algunos datos sobre la juventud, la educación y la salud en Costa Rica que quisiera compartir con ustedes.
Los datos datan del 2015, pero mi amigo tico me asegura que la situación lejos de mejorar, ha empeorado.
Según datos estadísticos difundidos por el gobierno del país centroamericano las personas jóvenes cuya edad está comprendida entre 12 y 35 años representan el 42 % de la población total, de ellos el 56 % no estudian o no pueden estudiar. El 44,6% de los desempleados son jóvenes entre 12 y 25 años, lo que representa el doble de la tasa nacional. El 24% tiene la primaria y el 34% tiene la secundaria incompleta, apenas el 11% tiene formación universitaria. De una población total de aproximadamente cinco millones de habitantes alrededor de 1 750 000 ciudadanos tiene acceso limitado a servicios de salud.
En materia de educación y salud Costa Rica no se puede comparar con Cuba, me comentó el amigo tico.
Según explicaba la directora del periódico, cito: “No tenemos ningún vínculo con ninguna organización política, ni con ningún Gobierno o partido. Simplemente somos un medio de comunicación muy comprometido con la libertad de expresión y por eso le extendemos la mano a esa muchacha”.
Al parecer a este periódico le importa más la “libertad de expresión” que ellos predican, que el derecho al estudio, sino con toda seguridad ya le hubiesen “tendido la mano” a alguno que a otro estudiante de su propio país.
Esa es la razón por la cual el amigo tico no se podía explicar como era posible que para la gran mayoría de los jóvenes costarricense no exista la posibilidad de estudiar en la universidad y para una joven extranjera que casi nadie conocía hasta el momento de hacerse “famosa” sí.
La razón es muy simple, la joven es cubana y ya se sabe como reaccionan los medios mainstreams cuando de la pequeña isla del Caribe se trata. Si la joven fuera mexicana o costarricense nadie se hubiese enterado, de esto si podemos estar más que seguro, pero la joven es cubana y eso no se puede perdonar. Para eso están los cipayos latinoamericanos, listo para hacerle el juego a los mismos adefesios de siempre, esos que se han hecho el propósito de destruir la Revolución Bolivariana de Venezuela. La estrategia es siempre la misma.
Se hace más evidente si tenemos en cuenta que en Cuba en comparación con su país, todos los jóvenes sí tienen el derecho a estudiar en todas las escuelas y a todos los niveles, incluso aquellos que son conocidos por todos por no simpatizar con la Revolución Cubana. También estudiantes ticos han tenido y tienen la oportunidad de estudiar de gratis en Cuba, pero de eso no habla ni hablará el mundo, ni el “El Mundo” y valga la redundancia.
El periodista de “El Mundo” debe saber que cada cubano que haya estudiado en una universidad cubana ha vivido la experiencia de compartir un aula con un estudiante conocido por todos como “no revolucionario” o de una familia que no simpatizara con la Revolución o de contrarrevolucionarios. Incluso hijos de padres que cumplieron o cumplen años de prisión por haber cometido actos de terrorismo contra su propio pueblo, también han podido estudiar en nuestras universidades.
Para citar un ejemplo, en el verano del 2014 algunos medios revelaron que el hijo del matrimonio compuesto por Reinaldo Escobar y Yoani Sánchez, altamente conocidos como mercenarios a sueldo al servicio de una potencia extranjera, comenzaba sus estudio en una universidad cubana. A él no se le preguntó sobre su afiliación política, o si militaba o no en la FEU o la UJC, él, con toda seguridad fue tratado como un estudiante normal con todos sus deberes y derechos. El joven comenzó sus estudios en la universidad a pesar de que sus padres no escatiman esfuerzo para divulgar mentiras acerca del sistema de educación en Cuba, recorriendo medio mundo en viajes financiados por la Fundación Cubana Americana, la USAID y otras organizaciones a fines para desacreditar los logros de la Revolución. El hijo, como muchos otros, pudo o puede estudiar en Cuba a pesar de que sabemos que la manzana generalmente no suele caer lejos del árbol que la engendra, como sucedió en el caso que nos ocupa.
Cabe citar al cubano Javier Gómez cuando refiriéndose al caso de la estudiante que nos ocupa, preguntaba retóricamente:“¿Puede un contrarrevolucionario estudiar en una universidad cubana? Sí, por supuesto. Pero ¿puede un contrarrevolucionario, hombre o mujer, alumno o profesor, hacer trabajo político conocidamente contrarrevolucionario en la universidad? NO. La respuesta es muy sencilla: Estudiar sí, trabajo político contrarrevolucionario no”, por supuesto.
En Cuba a diferencia de Costa Rica todos los jóvenes tienen el derecho a su sistema de educación y de salud. Sí habría que explicarle al periodista tico que lo que en Cuba no se va a permitir es que las universidades cubanas se conviertan en plataforma para hacer contrarrevolución, mucho menos por aquellos que por dinero actúan al servicio de una potencia extranjera en detrimento de ese mismo sistema de educación del cual se aprovechan para superarse desde el punto de vista profesional e intelectual.
Creo que sería mucho pedirle a la mayoría del pueblo cubano, que además de tener que soportar terror, bloqueos inhumanos y políticas descabelladas, que también permitan que sus universidades se utilicen para atacar a la Revolución.
Afirmo y reafirmo esto porque aunque los autoproclamados paladines del periodismo en Cuba y aquellos que los secundan no escatimen esfuerzos para de forma solapada y mal intencionada aminorar los logros de la Revolución cubana, podemos afirmar sin temor a equivocarnos que la educación en Cuba es orgullo del pueblo cubano y es tan gratuita, que aquellos contrarrevolucionarios que se han enriquecido a costa del “arte” de desacreditarla, se pueden dar el lujo de estudiar en ella como también sus familiares sin que estén obligados a pagar por sus estudios. Es tan gratuita que como parte de los programas educativos cubanos jóvenes de Costa Rica tienen esa oportunidad.
Pero de eso con toda seguridad no hablará “El Mundo”.
Algunos frustados , resentidos , amargados , gusanos apátridas ,vendepatrias ,anexionistas , plattistas,proyanquis y mercenarios están alabando la actitud del “patriota” Daniel Lllorente Miranda que enarboló una bandera yanqui en el desfile por la celebración del 1ro de mayo en La Plaza de la Revolución de la Habana. Decididamente la derecha plattista y proyanqui no conoce el concepto de PATRIOTA. Es posible que alguien que luche por su país pueda ostentar el símbolo de una potencia extranjera, que ha ocupado a Cuba con fuerzas militares dos veces?, que frustró la independencia arrebatándole la victoria a los mambíses?, que se apropio de las mejores tierras y recursos naturales del país? Que durante 60 años impuso gobiernos títeres que respondían a sus intereses? Que armó y entrenó una brigada mercenaria para invadirnos? Que ha perpetrado cientos de actos terroristas contra Cuba, provocando miles de víctimas? Que fraguó mas de 600 atentados contra el comandante en jefe Fidel Castro? Que ha introducido virus con afectación a las plantas, los animales y los seres humanos? Que mantiene un bloqueo total contra la isla intentandonos matar de hambre y enfermedades? Es eso un patriota? Por favor, sean gusanos, pero al menos sean serios!!!
Por Percy Alvarado Godoy Una fuente de total credibilidad dio a conocer que el connotado terrorista radicado en Miami y liderzuelo de la Fundación Rescate Jurídico (FRJ), Santiago Álvarez Fernández Magriñá, orientó a la contrarrevolucionaria Martha Beatriz Roque Cabello –en forma secreta y malintencionada, en claro detrimento de otros proyectos enemigos para las venideras elecciones del Poder Popular del 2018– buscar respaldo entre los grupúsculos de mercenarios a favor de Cuba Decide, proyecto encabezado por Rosa María Payá, avalado por el senador Patricio Walker y sus asociados dentro del Senado de Chile, mediante el cual se “exige la realización de un plebiscito con impacto en el sistema político, económico y social de Cuba”. Según estos planes, se buscaría dar apoyo total a la reciente iniciativa injerencista promovida por el Senado del país austral.
Dos elementos interesantes existen alrededor de esta conspiración.
El primero es que FRJ está empleando fondos financieros y asesoría para patrocinar el proyecto preferido de los senadores chilenos, a la par que la consabida apoyatura mediática. De tal manera, solo quienes acepten priorizar a Cuba Decide serían beneficiarios de esos fondos, a saber originados por el Departamento de Estado y otras fuentes bastante conocidas como la NED, la USAID y otras tapaderas. Esto ha puesto furiosos y sorprendidos a varios contrarrevolucionarios que apuestan por otros proyectos alternativos, los que ven esta acción como un claro intento de desbancarlos de su protagonismo y, sobre todo, del dinero que tanto les motiva. A tal extremo ha llegado dicha reticencia, que solo el contrarrevolucionario Mario Félix Lleonart Barroso se ha prestado para difundir la iniciativa del senador Walker y la Payá dentro de las filas contrarrevolucionarias.
En segundo lugar, se sabe que el terrorista Santiago Álvarez contactó en Miami a otro criminal, Ángel de Fana –liderzuelo del grupúsculo “Plantados hasta la Libertad y la Democracia en Cuba” y recientemente “honrado” por el gobernador de La Florida con la Medalla de la Libertad– para que ordene a los grupúsculos que maneja dentro de Cuba a que se sometan a esta decisión, so pena de suspenderles los presupuestos financieros que les entregan regularmente para sus actividades subversivas.
Lo cierto es que la pretensión de apalancar a la Payá y su proyecto sobre los otros que desarrolla la contrarrevolución, además de burdo chantaje, es la apuesta por una personajillo cuyo recorrido actual por Chile ha desinflado, sin poder evitarlo, el impacto mediático que buscaban alcanzar. Es la obcecada intentona de apadrinar un fracaso anunciado.
De Acuerdo del sitio digital DiarioCiudadano en el momento cuando trato al gobierno de Cuba como una dictadura totalitaria fue encarda por un asistente quien cuestiono la precentacio de Rosa Maria Paya y el origen del financiamiento de Cuba Decide un grupusculo mercenario financiado desde los Estados Unidos para promover la caida de la Revolucion Cubana .
Este afirmo que la pobreza de paises como Haiti , Costa Rica o Republica Dominicana, es muchomas alta a la Cuba ,que su producto interno bruto no puede ser comparado con los de Chile y Argentina y que De los niños que mueren de hambre en el mundo,ninguno s cubano.
En Cuba tienen asegurada la alimentacion ,la educacion que no es una educacion como la de aqui al servicio del mercado.
Si en Chile yo me enfermo,me muero , en Cuba solo por el hecho de ser turista tengo derecho a la salud que me brinda el estado .
Por ultimo enrostro a Paya,que su organizacion Cuba Decide ,es financiada por Estados Unidos,los mismos que quieren que Cuba Vuelva a ser el patio trasero de Estados Unidos concluyo .
Sin darse por vencida, a pesar de 58 años de fracaso en sus planes y operaciones encubiertas para derrocar la Revolución cubana, con intentos de asesinatos incluidos, la Agencia Central de Inteligencia, CIA, pretende fomentar un plebiscito para cambiar el sistema eleccionario cubano, en su viejo anhelo por imponer nuevamente el sistema capitalista.
Para lograrlo ahora emplean a Rosa María Paya Acevedo, hija de Oswaldo Payá Sardiñas, personaje que jamás contó con respaldo popular, ni tampoco de los demás grupos “disidentes” fabricados por la CIA en la Isla.
Rosa María Payá emigró a los Estados Unidos con un visado de “refugiada política”, sin ser perseguida por ninguna autoridad policial, ni haber participado nunca en algún grupúsculo contrarrevolucionario; prueba de ello es que pudo estudiar y graduarse en la Universidad de la Habana, lo mismo que sus dos hermanos, sin dificultad; ahora regresa a Cuba periódicamente con plena libertad de movimientos.
Ante la carencia de contrarrevolucionarios jóvenes, la CIA aspira a que ella pueda ser la imagen pública de una añorada oposición juvenil, para ganar simpatía entre funcionarios extranjeros, pues en la Isla no tiene seguidores, ni siquiera el respaldo de los históricos “disidentes”, que por el contrario la acusan de farsante y mentirosa, como la califica Guillermo Fariñas.
Sin tener en cuenta los gastos de cientos de miles de dólares en que incurren, Rosa María fue enviada nuevamente a una gira por varios países en busca de apoyo internacional, como si los problemas de una nación pudieran resolver en el extranjero.
La fórmula parece ser una copia de lo que han ejecutado contra Ucrania, Siria, Irán y Venezuela, pretendiendo asentar una matriz de opinión para que varios gobiernos aliados de Estados Unidos, le den respaldo a un seudo movimiento opositor que solo tiene nombre y dirigente radicada en Miami, como es Cuba Decide, construido especialmente para darle reconocimiento internacional a Rosa María como opositora, así como el cargo como presidenta de la Red Latinoamericana por la Democracia
La primera escala del tour internacional es Chile, donde fue recibida por el expresidente Sebastián Piñera, con posiciones totalmente coincidente con Estados Unidos, quien, siguiendo indicaciones de la embajada yanqui en Santiago, reiteró su apoyo al plan de la iniciativa CIA que pretende aprovechar el anunciado fin de la presidencia de Raúl Castro, el 24 de febrero del 2018, para que se realice un plebiscito vinculante que pregunte a los cubanos si están de acuerdo con realizar elecciones libres.
El plan está más que claro, la nueva línea de trabajo de la CIA es deformar la realidad cubana con apoyo de sus aliados externos, para crear la imagen de que los cubanos no tienen derechos políticos, algo que declaró abiertamente el presidente Barack Obama en diciembre del 2014, cuando aseguró:
“los ciudadanos deben tener la libertad de participar en los procesos políticos […] insistiremos en que la sociedad civil se nos una para que sean los ciudadanos, y no solo los líderes, los que conformen nuestro futuro”
Se engañan ellos mismos al no querer aceptar la realidad, porque los cubanos no aceptarán ser más dependientes de los dictados de la Casa Blanca, perder su soberanía y el derecho a decidir el camino que desean sin imposiciones norteamericanas, como sucedió hasta 1958.
Esos que cacarean de que Cuba debe tener pluripartidismo, son los mismo que no admiten que exista un partido comunista, pues en la diversidad de partidos políticos que poseen en su llamada “democracia”, todos tienen el mismo objetivo: reforzar el sistema capitalista, y quien intente oponerse a ese diseño sabe que será sometido a una guerra total, como sucedió en Brasil, Argentina, Venezuela, y los intentos de desestabilización en Bolivia y Ecuador.
No es fácil engañar a los cubanos, incluidos a los jóvenes, pues estos conocen perfectamente los planes de acción encubierta de la CIA, que por décadas intentaron destruir a la Revolución hecha por el pueblo para eliminar el sistema capitalista que no resolvió el hambre, el analfabetismo, la discriminación racial y de género, la desigualdad social, el desempleo y la ausencia de un sistema de salud gratuito para todos, no obstante contar con más de 20 partidos políticos durante medio siglo.
El pueblo estadounidense debería estar mejor informado de los gastos en que incurre su gobierno, en sufragar los viajes por el mundo de esa seudo “refugiada política” y los cientos de miles de dólares que emplean en los de otros “disidentes” cubanos, que como se sabe no han obtenido el más mínimo resultado en casi 60 años y al final la mitad de ellos se han declarado agentes de la Seguridad Cubana, organismo que sin dudas es el que más resultados acumula.
Ante tanta maldad de los Estados Unidos no queda otra cosa que recordar a José Martí cuando aseguró:
“…de esa tierra no espero nada más que males”.Por Arthur González
Sin darse por vencida, a pesar de 58 años de fracaso en sus planes y operaciones encubiertas para derrocar la Revolución cubana, con intentos de asesinatos incluidos, la Agencia Central de Inteligencia, CIA, pretende fomentar un plebiscito para cambiar el sistema eleccionario cubano, en su viejo anhelo por imponer nuevamente el sistema capitalista.
Para lograrlo ahora emplean a Rosa María Paya Acevedo, hija de Oswaldo Payá Sardiñas, personaje que jamás contó con respaldo popular, ni tampoco de los demás grupos “disidentes” fabricados por la CIA en la Isla.
Rosa María Payá emigró a los Estados Unidos con un visado de “refugiada política”, sin ser perseguida por ninguna autoridad policial, ni haber participado nunca en algún grupúsculo contrarrevolucionario; prueba de ello es que pudo estudiar y graduarse en la Universidad de la Habana, lo mismo que sus dos hermanos, sin dificultad; ahora regresa a Cuba periódicamente con plena libertad de movimientos.
Ante la carencia de contrarrevolucionarios jóvenes, la CIA aspira a que ella pueda ser la imagen pública de una añorada oposición juvenil, para ganar simpatía entre funcionarios extranjeros, pues en la Isla no tiene seguidores, ni siquiera el respaldo de los históricos “disidentes”, que por el contrario la acusan de farsante y mentirosa, como la califica Guillermo Fariñas.
Sin tener en cuenta los gastos de cientos de miles de dólares en que incurren, Rosa María fue enviada nuevamente a una gira por varios países en busca de apoyo internacional, como si los problemas de una nación pudieran resolver en el extranjero.
La fórmula parece ser una copia de lo que han ejecutado contra Ucrania, Siria, Irán y Venezuela, pretendiendo asentar una matriz de opinión para que varios gobiernos aliados de Estados Unidos, le den respaldo a un seudo movimiento opositor que solo tiene nombre y dirigente radicada en Miami, como es Cuba Decide, construido especialmente para darle reconocimiento internacional a Rosa María como opositora, así como el cargo como presidenta de la Red Latinoamericana por la Democracia
La primera escala del tour internacional es Chile, donde fue recibida por el expresidente Sebastián Piñera, con posiciones totalmente coincidente con Estados Unidos, quien, siguiendo indicaciones de la embajada yanqui en Santiago, reiteró su apoyo al plan de la iniciativa CIA que pretende aprovechar el anunciado fin de la presidencia de Raúl Castro, el 24 de febrero del 2018, para que se realice un plebiscito vinculante que pregunte a los cubanos si están de acuerdo con realizar elecciones libres.
El plan está más que claro, la nueva línea de trabajo de la CIA es deformar la realidad cubana con apoyo de sus aliados externos, para crear la imagen de que los cubanos no tienen derechos políticos, algo que declaró abiertamente el presidente Barack Obama en diciembre del 2014, cuando aseguró:
“los ciudadanos deben tener la libertad de participar en los procesos políticos […] insistiremos en que la sociedad civil se nos una para que sean los ciudadanos, y no solo los líderes, los que conformen nuestro futuro”
Se engañan ellos mismos al no querer aceptar la realidad, porque los cubanos no aceptarán ser más dependientes de los dictados de la Casa Blanca, perder su soberanía y el derecho a decidir el camino que desean sin imposiciones norteamericanas, como sucedió hasta 1958.
Esos que cacarean de que Cuba debe tener pluripartidismo, son los mismo que no admiten que exista un partido comunista, pues en la diversidad de partidos políticos que poseen en su llamada “democracia”, todos tienen el mismo objetivo: reforzar el sistema capitalista, y quien intente oponerse a ese diseño sabe que será sometido a una guerra total, como sucedió en Brasil, Argentina, Venezuela, y los intentos de desestabilización en Bolivia y Ecuador.
No es fácil engañar a los cubanos, incluidos a los jóvenes, pues estos conocen perfectamente los planes de acción encubierta de la CIA, que por décadas intentaron destruir a la Revolución hecha por el pueblo para eliminar el sistema capitalista que no resolvió el hambre, el analfabetismo, la discriminación racial y de género, la desigualdad social, el desempleo y la ausencia de un sistema de salud gratuito para todos, no obstante contar con más de 20 partidos políticos durante medio siglo.
El pueblo estadounidense debería estar mejor informado de los gastos en que incurre su gobierno, en sufragar los viajes por el mundo de esa seudo “refugiada política” y los cientos de miles de dólares que emplean en los de otros “disidentes” cubanos, que como se sabe no han obtenido el más mínimo resultado en casi 60 años y al final la mitad de ellos se han declarado agentes de la Seguridad Cubana, organismo que sin dudas es el que más resultados acumula.
Ante tanta maldad de los Estados Unidos no queda otra cosa que recordar a José Martí cuando aseguró: