Soñar no cuesta nada

Por Arthur González

Dice un viejo refrán español que “Soñar no cuesta nada”, y es lo que le pasa a Rosa María Payá Acevedo, refugiada política en Estados Unidos pero residente en Cuba, quien negoció ese status migratorio con las autoridades yanquis, a cambio de hacer propaganda con la muerte de su propio padre, algo que deja a las claras la ausencia de valores éticos y morales.

Para seguir las órdenes que le imparten en Miami, ahora ha convocado a un nuevo reality show, siempre empleando el nombre de su difunto padre, sin el menor pudor, que intenta atraer a jóvenes cubanos residentes en la Isla, a los que ni pagándole altas sumas de dinero ha podido captar para sus fracasados proyectos.

Recodemos que, a su llegada a Miami junto a su madre y dos hermanos, Rosa María fue conducida ante los principales miembros de la mafia terrorista anticubana, entre ellos Ileana Ros-Lehtinen, hija de un testaferro del dictador Fulgencio Batista y madrina de terroristas connotados como Orlando Bosch, Guillermo Novo Sampol y Luis Posada Carriles.

También fue presentada a Mario Díaz-Balart, hijo de quien fuera uno de los ministros más cercanos a Batista e igualmente defensor de los terroristas residentes en Florida, y para no dejar dudas del papel que tenía que jugar a cambio de su visado de “refugiada política” entregado por el Departamento de Estado, Rosa María le fue presentada al senador Marco Rubio, furibundo anticubano y asesor del presidente Donald Trump para su actual política hacia la Isla.

¿Quién puede acceder con tanta facilidad a esos congresistas si no va a cumplir tareas específicas contra la Revolución cubana?

Hasta los más tontos se percatan que no se llega a un Senador en Estados Unidos, ni por suerte ni por ser joven con cara agraciada.

Conociéndose como actúan esos personajes es muy simple entender que ahora la convocatoria lanzada por Rosa María para una segunda edición el inventado premio con el nombre de su padre, es parte de la fracasa estrategia de engatusar a la juventud cubana, algo destinado al mismo fracaso que la edición anterior y todas las tareas que le han encargado a la huerfanita, que de su padre solo se acuerda para manipularlo, algo bien demostrado en sus giras por Europa y América Latina, donde la actividad turística y las diversiones marcan su conducta, muy alejadas del pesar y la tristeza.

Supuestamente el “Premio” es para reconocer a los activistas democráticos que han mostrado un claro compromiso con la defensa de los derechos humanos en Latinoamérica, debido a que una de las medidas que diseñó la mafia anticubana en Miami fue la creación de la Red Latinoamericana de Jóvenes por la Democracia (RedLat), y situar a Rosa María al frente del engendro, con el fin de otorgarle alguna imagen que la respalde internacionalmente.

El mayor error de cálculo de los anticubanos fue entregarle el “premio” el pasado año al Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, personaje que se sabe de sobra que es un fiel cumplidor de los dictados de Washington contra Venezuela y que no fue capaz de aglutinar a los países integrantes de la OEA para condenar a Caracas, algo que pone en tela de juicio de los jóvenes su moral y principios.

La tal RedLat, no ha condenado la muerte de Berta Cáceres, luchadora de los derechos humanos asesinada vilmente, ni tampoco se pronunció contra la detención, secuestro y asesinato del líder argentino Santiago Maldonado.

Entonces vale preguntarse: ¿Qué derechos humanos son los que defiende esa supuesta Red latinoamericana que no enfrenta ninguna de las verdaderas violaciones de los derechos humanos, condenados por decenas de miles de personas en este continente?

Es más que evidente la burda manipulación política dibujada por Estados Unidos contra Cuba, algo que perdura por 59 años sin lograr un solo resultado, pero que ha enriquecido a un manojo de mafiosos en La Florida.

Rosa María acusa al gobierno cubano del fallecimiento de su papá, pero cuando fue enviada a España para buscar apoyo de ese gobierno, el propio ministro de Exteriores y Cooperación la remitió a los tribunales para que los jueces decidieran si ella tenía razones para tal acusación, y se fue como perro con el rabo entre las patas, porque la decisión fue tajante, no tenía una sola prueba que culpara a las autoridades de la Isla. Su apelación ante el tribunal supremo obtuvo similar respuesta.

El único culpable del fallecimiento de Payá Sardiñas y su compañero Harold Cepero, fue el español Ángel Carromero, enviado a Cuba por Esperanza Aguirre, a repartir dinero a la contrarrevolución asalariada para sus actos provocativos.

Carromero conducía a exceso de velocidad, algo usual en él y por lo que le fue suspendida su licencia de conducción en España.

Una prueba de la manipulación de dicho “premio” es la lista de invitados al acto en La Habana, ciudad que supuestamente abandonó Rosa María por peligrar su vida y la de su familia y la que visita constantemente, lo que debía ser una preocupación del Departamento de Estado, pues están sosteniendo financieramente a una “refugiada política”, la cual no demuestra en la práctica dicha condición.

Esperemos por los nombres de los próximos candidatos al Premio Oswaldo Payá, pero de antemano se puede adelantar que no serán los verdaderos luchadores por los derechos humanos en Latinoamérica y si algunos de los que han quemado y asesinado a personas inocentes en Venezuela, considerados “luchadores por la libertad”.

Triste papel la de esta huérfana que vendió su alma y sentimientos, a cambio de dinero y una residencia en Estados Unidos, país que asesina, reprime y viola sistemáticamente los Derechos Humanos de los desposeídos del mundo.

Ante personas con similares actitudes dijo José Martí:

“Desconfíese de los que comercian sin miedo con las cosas santas”

La verdad que oculta el sacerdote José Conrado Rodríguez

Por Arthur González.

El sacerdote cubano José Conrado Rodríguez Alegre, estrechamente vinculado a la mafia terrorista de Miami, acaba de escribir un libro titulado: “Sueños y pesadillas de un cura en Cuba”, en el cual expone sus sentimientos contra la Revolución.

Llama la atención que dicho sacerdote nacido en Santiago de Cuba en 1951, un año antes que el tirano Fulgencio Batista asumiera el poder mediante un golpe de Estado, no se pronuncie en su libro sobre las pesadillas que vivió su Santiago de Cuba, cuando la sangre de sus mejores hijos corría calles abajo por los asesinatos del dictador.

Tampoco menciona la ausencia de sueños de cientos de miles de campesinos, por la triste realidad que los consumía sin derecho a enviar a sus hijos a escuelas, ni tener un solo hospital que atendiera a los niños que morían en brazos de sus padres.

La realidad que constató cuando en 1976 asumió la atención pastoral de los hospitales de Santiago de Cuba, Oncológico, de Maternidad y el Pediátrico, era muy diferente a la que dejó el capitalismo.

Desde 1959 la atención médica y la educación son totalmente gratuitas, gracias al proceso revolucionario que ataca.

En sus recuerdos José Conrado no menciona la limitación que tienen hoy los hospitales oncológicos, particularmente sus salas infantiles, debido a la guerra económica impuesta por Estados Unidos desde hace 58 años y que según sus propios documentos persigue el malvado fin de:

“Debilitar la vida económica de Cuba. Negarle dinero y suministros para disminuir los salarios reales y monetarios, a fin de causar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno”.

Esa guerra va contra la ley de Dios porque persigue la muerte y desesperación de los seres humanos, mientras el sacerdote enmudece en complicidad con el gobierno yanqui, situación que debería causarle pesadillas por el pecado que se comete contra su pueblo.

Si fuera consecuente con sus preocupaciones, estuviera contra esa guerra económica impuesta por los que ahora aplauden su libro y le publican precisamente donde residen terroristas y asesinos de cubanos, como los que murieron en 1976 por la voladura del avión que traía de regreso al equipo juvenil de esgrima, cuyo autor se pasea libremente por las calles de Miami.

En reciente carta de José Conrado al presidente cubano Raúl Castro, afirma: “Las dificultades de cada día se tornan tan aplastantes que nos mantienen sumidos en la tristeza y la desesperanza”.

Pero parece que su odio sin límites a la Revolución, lo ciega de tal forma que olvida que la propia CIA afirma en sus informes:

Solamente después que los efectos de la represalia económica y de las acciones de sabotaje, se sientan profundamente en la población y en los grupos de élite, puede uno esperar que convertir la desafección…en revueltas activas contra el séquito Castro-comunista”.

“Las medidas de aislamiento económico, político y psicológico de Cuba respecto a América Latina y al mundo libre…han sido en buena parte responsables de las actuales dificultades económicas de Fidel Castro, pero pudieran adoptarse nuevas y eficaces medidas de guerra económica”.

En 1999, el Council on Foreign Relations de Estados Unidos, publicó un conjunto de recomendaciones para lograr una “transición” en Cuba, donde afirman:

“La oposición de los Estados Unidos a la Revolución cubana y el apoyo a la democracia y al desarrollo en este hemisferio, lograron frustrar las ambiciones cubanas de expandir su modelo económico e influencia política”.

Esas verdades son soslayadas por el párroco, pero la historia no miente y las acciones permanentes contra Cuba son las causantes de las limitaciones en que han vivido varias generaciones de cubanos.

Sin el menor pudor, el sacerdote va a deleitarse con los autores de esos planes, cuando es a ellos a los que debe pedirle cuentas por tantos crímenes.

Jamás se le ha escuchado reprocharle a Estados por sus actos terroristas contra el pueblo de Cuba y si estuviese realmente preocupado por la situación de sus conciudadanos, debiera reclamarles a tantos pecadores residentes en Miami, que si tienen una larga lista de muerte y destrucción.

Con leer un documento elaborado por el Coronel Jack Hawkins, jefe de la sección de personal paramilitar en el centro de operaciones de la Fuerza de Tarea de la CIA, bastaría para que el sacerdote condenara a los yanquis, únicos responsables de las penurias cubanas.

En uno de sus informes Hawkins afirma:

Durante el período comprendido entre octubre de 1960 y el 15 de abril de 1961, se perpetraron alrededor de 110 atentados dinamiteros contra objetivos políticos y económicos, se colocaron más de 200 bombas. Se descarrilaron 6 trenes, se dejó inactiva la refinería de Santiago de Cuba durante una semana, como resultado de un ataque sorpresivo desde el mar.  Se provocaron más de 150 incendios contra centros estatales y privados, incluyendo 21 viviendas de comunistas y 800 incendios en plantaciones de caña”.

Esas operaciones lograron un éxito considerable. Las embarcaciones que prestaban servicio de Miami a Cuba entregaron más de 40 toneladas de armas, explosivos y equipos militares e infiltraron y sacaron a un gran número de personal… La mayoría de los sabotajes perpetrados en La Habana y otros lugares se realizaron con materiales suministrados de esta manera”.

Esos fueron verdaderos horrores y no los que ahora expone para agradar en Miami.

De los sucesos de la embajada del Perú pasó por alto el asesinato del custodio de la sede, embestido por el ómnibus que inició el asalto a dicha misión, ni la estimulación que desde EEUU se hacía para salidas ilegales de la isla.

Tampoco condena la ley de Ajuste Cubano causante de tantas muertes, unido a la limitación de visas para emigrar de forma segura y ordenada.

Dios los cría y el diablo los une. No en balde afirmó José Martí:

“Para todo hay en este mundo, imbéciles y viles”

Más renuncias escandalizan al Movimiento Somos +!!! Crucesss

miércoles, 11 de octubre de 2017

Hola queri-dos (as):

Pedro Acosta y Gretther Yedra

Se disparan las alarmas nuevamente en la Hight Society Opositora, y eso mis queri-dos, me pone a gozar de lo lindo, sobre todo, cuando es un chisme nuevo el que tengo que contarles.

Ya no se trata de Karla Pérez, la “protagonista” de mi historia anterior, quien, luego de leer mi adorado post, no aguantó más y estalló de molestia en las redes. Lo que calentará nuevamente resulta que es la renuncia inesperada de 2 integrantes del grupito Somos – o Fueron +!, quien pretende seguir siendo dirigido desde los Estados Unidos.

Esta vez, se trata de la Licenciada en Español y Literatura Gretther Yedra Rodríguez y Pedro Nicasio Acosta Peña, un viejo combatiente de Angola. Ambos, le comunicaron días atrás a su jefecito que ya no serían parte de su movimiento por varias razones, pero la más contundente tenía que ver con su salida «inesperada» del país, noticia que decepcionó a casi todos sus seguidores.

Esta decisión, dejó libre los cargos de Comunicaciones y Recursos Humanos que ocupaban Gretther y Pedrito Acosta, respectivamente, como puede observarse en un comunicado que hiciera público Eliercito, tras una reestructuración a su conveniencia. Crucessss….

Ya saben, renuncias en cadena, principal consecuencia que tendrá que asumir Eliercito ante su pobre liderazgo.

A mí solo me resta decir:

Pu-blí-ca-te!!
Publicado por Teo Pererira en 13:02

«Opositor» Henry Constantín se postula en Camagüey y esto fue lo que sucedió

Una lección de democracia para el mercenario made in USA Henry Constantín Ferreiro

En la noche del 12 octubre de 2017, durante la Asamblea de nominación de candidatos a delegados a la Asamblea Municipal del Poder Popular en Camagüey, el mercenario Henry Constantín tuvo el derecho de expresarse públicamente a pesar del mayoritario rechazo de los electores.

Por cierto, no fue elegido por la comunidad del agramontino barrio La Vigía donde reside hace años para que represente sus intereses. Es que este pueblo ya conoce a quienes visten de oveja pero en realidad son lobos

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Primeras declaraciones de una supuesta víctima de “ataques sónicos” añade más incongruencias al caso

El gobierno cubano, respaldado por un comité de expertos nacionales, concluye que no hay evidencias de los ataques sónicos a los funcionarios estadounidenses en Cuba. Ciéntificos de ese país también lo reafirman. Foto: AFP.

El gobierno cubano, respaldado por un comité de expertos nacionales, concluye que no hay evidencias de los ataques sónicos a los funcionarios estadounidenses en Cuba. Ciéntificos de ese país también lo reafirman. Foto: AFP.

Según publica CBS News, uno de los 22 estadounidenses que supuestamente resultó dañado por los inexplicables ataques en la embajada de La Habanadeclaró que el Departamento de Estado ignoró al personal “lesionado” durante meses.

La persona, que no estaba autorizada para hablar con periodistas, es la primera de las supuestas víctimas que ofrece declaraciones públicas sobre los polémicos sucesos que comenzaron hace un año.

La fuente dijo a CBS que el Departamento de Estado presionó a algunos funcionarios de la embajada estadounidense supuestamente dañados para que permanecieran en Cuba. Si los ataques realmente sucedieron, entonces: “Cómo pueden justificar dejar a las personas ahí en ese momento, desde una perspectiva de seguridad”, se preguntó el funcionario, citado por la cadena estadounidense.

La persona, que permaneció en el anonimato, también calificó el tratamiento inicial a las “víctimas” ofrecido en la Universidad de Miami y por médicos estadounidenses en La Habana como “superficial” e “incompleto”. Los “afectados” están siendo tratadas por neurólogos de la Universidad de Pensilvania después de quejarse de dolores de cabeza, incapacidad para recordar palabras, pérdida de audición, problemas de visión y otros problemas de salud.

La escuela de medicina de la Universidad de Miami se negó a hacer comentarios. El Sistema de Salud de la Universidad de Pensilvania remitió a CBS News al Departamento de Asuntos Públicos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado.

“Nuestro enfoque desde el comienzo de estos incidentes ha radicado en la salud y el bienestar de nuestro personal”, se limitó a decir un portavoz del Departamento de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental. Pero, ¿por qué demoraron casi un año en retirar a los funcionarios si estaban siendo “atacados” y la prioridad era la salud de los mismos? Otro dato que muestra la politización de los supuestos ataques y el uso de amenzas ocultas para promover estrategias políticas.

  • El gobierno cubano niega rotundamente que haya tenido algo que ver con los supuestos ataques.
  • El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba ratificó que no existen evidencias de los incidentes contra diplomáticos de EEUU en Cuba y que el gobierno de ese país se negó en varias ocasiones a facilitar información que ayudara a los investigadores cubanos a encontrar un autor de los “ataques” o la supesta arma sónica utilizada.
  • La agencia de prensa más influyente de los Estados Unidos, Associated Press (AP), afirma que la mayoría de los supestos ledionados son agentes de inteligencia.
  • El pasado 5 de octubre, el periódico The New York Times calificó de “enigma científico” el asunto. El diario entrevistó a varios científicos, expertos reconocidos en acústica, quienes dijeron perplejos que lo explicado por Washington: “es una teoría más apropiada para una película de James Bond”, concluyeron.
  • El canciller cubano, Bruno Rodríguez reafirmó el pasado 3 de octubre: “No existen evidencias de la ocurrencia de los alegados incidentes ni de las causas y el origen de las afecciones de salud notificadas por los diplomáticos estadounidenses y sus familiares. Tampoco se han identificado posibles autores ni personas con motivaciones o medios para ejecutar este tipo de acciones. Las autoridades cubanas no están familiarizadas con la tecnología que pueda ser utilizada para este propósito ni cuentan con información que indique su presencia en el país”.

Supuestos “incidentes” contra diplomáticos de #EEUU: ¿dónde están las evidencias? #Cuba

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Por Angélica Paredes López

Cuando el pasado 9 de agosto Cuba y el mundo conocieron la Declaración emitida por el Ministerio cubano de Relaciones Exteriores acerca de la presunta ocurrencia de incidentes que causaron supuestas afecciones auditivas a funcionarios de la embajada estadounidense  en La Habana y sus familiares, no pocas personas formularon la misma interrogante: ¿dónde están las evidencias?

Y hasta hoy, quienes conocen bien la esencia ética y apegada a los principios del Derecho Internacional que distingue a Cuba, continúan preguntándose: ¿Por qué no ha sido posible establecer ninguna hipótesis  investigativa acerca del origen de estos hechos que por su naturaleza son eminentemente sensoriales? La respuesta para muchos, es clara como el agua.

Tampoco se han identificado posibles autores ni personas con motivación, intención o medios para ejecutar este tipo de acciones, ni se ha establecido la presencia de personas o medios sospechosos en los lugares donde se reportaron los alegados incidentes.

Un funcionario cubano vinculado con las investigaciones confirmó que “las autoridades cubanas no poseen ni están relacionadas con el equipamiento ni la tecnología, que pueda ser utilizada con fines similares a los descritos como ataques acústicos”.

La fuente consultada aseguró que “tampoco tenemos precedentes de hechos de estas características en Cuba”.

Más adelante, precisó que “las autoridades cubanas, de acuerdo con los resultados preliminares obtenidos en su investigación y con los datos compartidos por las autoridades estadounidenses, hasta el momento no cuentan con las evidencias que confirmen las causas y el origen de las alegadas afecciones de salud de diplomáticos estadounidenses y sus familiares”.

Similar conclusión fue trasmitida por las propias agencias especializadas de Estados Unidos, que plantean no poseer pruebas que permitan confirmar la ocurrencia de los supuestos incidentes, ni tienen ideas claras acerca de lo que puede haber provocado los daños a la salud que han referido los funcionarios norteamericanos.

Por otra parte, expertos aseguran que no se ha obtenido información que indique la existencia en el territorio cubano de ningún equipamiento emisor de sonido, como el que describen algunos medios de prensa en el norteño país.

En medio de las indagaciones, la portavoz del Departamento de Estado, Heather Nauert, reconoció: “La realidad es que no sabemos qué o quién ha causado esto”.

Ciertamente, algunas  versiones que circulan en los medios digitales de comunicación y en las redes sociales acerca de los presuntos daños auditivos parecen salidas de una película de ciencia-ficción. Son historias insólitas, sin sustento, sin argumento, sin pruebas.

Lo que sí resulta paradójico es que el país que desarrolla las más sofisticadas tecnologías e invierte miles de millones de dólares para los más variados fines, en todo el mundo, no logre identificar el origen de los presuntos incidentes.

Esta enrarecida historia  ha sido tomada con suma seriedad por las autoridades cubanas. Por indicación del más alto nivel del Gobierno se inició una investigación exhaustiva con el mayor grado de prioridad.

Cuba ha expresado la voluntad y la importancia de establecer una verdadera cooperación entre las autoridades de ambos países, con el fin de entregar evidencias, intercambiar con expertos e investigar profundamente los hechos.

Compartir información que facilite la caracterización de los sucesos o la identificación de posibles autores, en caso de haberlos; acceder a los afectados y a los médicos que los diagnosticaron e intercambiar con los expertos con conocimientos de los incidentes y de la supuesta tecnología utilizada, serían aspectos esenciales para la necesaria colaboración bilateral en este delicado asunto.

En medio de un complejo escenario, los oportunistas de siempre, los que nunca asumieron que Cuba y Estados Unidos pudieran establecer un puente civilizado más allá de sus profundas diferencias, se agarraron de la situación y no han perdido la oportunidad para intentar presentar a Cuba como responsable de los alegados incidentes contra diplomáticos estadounidenses y presionar al Gobierno de los Estados Unidos a adoptar medidas que implicarían un mayor retroceso en las relaciones bilaterales.

A pesar de la falta total de evidencias,  el tema sigue latente acerca de los supuestos “daños acústicos” ocasionados a funcionarios estadounidenses en territorio cubano. Ante la complejidad de este caso, las autoridades cubanas mantienen abierta la investigación y están dispuestas a colaborar con sus contrapartes estadounidenses para esclarecer los hechos.

Para Cuba, su mayor verdad es la convicción profunda de que su Gobierno no ha perpetrado ni lo hará jamás, ataques de ninguna naturaleza contra funcionarios acreditados en el país, ni sus familiares. Tampoco ha permitido, ni permitirá que el territorio cubano sea usado por terceros para ese propósito. Jamás lo ha hecho en su historia de más de cincuenta años de diplomacia revolucionaria. Y de eso, sí sobran las evidencias.

Boca de Samá recuerda hoy a sus víctimas por ataque terrorista

 

Por Redacción Ahora
Jueves, 12 Octubre 2017 09:15

Una fecha como la de este 12 de octubre de 1971 marcó aún más el odio de los pobladores de Boca de Samá en la provincia de Holguín a las acciones terroristas, pues su comunidad fue blanco de un ataque mercenario que dejó como saldo dos fallecidos y cuatro heridos graves en la costa norte oriental de Cuba.

Serían las 10 y 30 de la noche de ese día cuando una lancha asesina penetró silenciosamente por la ensenada de ese asentamiento costero del municipio de Banes, cuyas descargas de ametralladoras causaron la muerte de los miembros del Ministerio del Interior, Lidio Rivaflecha Galán y Ramón Siam Portelles.

Las lanchas piratas procedían de Florida y sus atacantes penetraron al seno del caserío cuando sus vecinos dormían tranquilos para emprender al día siguiente las habituales actividades laborales y los niños se alistarían para el desarrollo normal de sus programas docentes.

Todo el escenario cambió en cuestiones de minutos aquella noche de hace 46 años y los pobladores del lugar fueron víctimas de las atroces maniobras de la mafia contrarrevolucionaria de Miami y la Agencia Central de Inteligencia (CIA).

Los genocidas bajaron de sus embarcaciones, penetraron en la tienda del lugar y dispararon a mansalva contra los combatientes caídos del Ministerio del Interior que cubrían el recorrido habitual de vigilancia por la zona, mientras las ráfagas de los asesinos pagados por la CIA se extendieron en cuestiones de segundos por todo el caserío.

Las mortíferas descargas provocaron también ochos impactos de balas en ambas piernas al entonces jefe del Punto de Guardafronteras de la zona, Carlos Escalante, y heridas graves a las hermanas Nancy y Ángela Pavón de 15 y 13 años de edad, respectivamente, así como al obrero agrícola Jesús Igarza Osorio.

A Nancy, las balas enemigas le impidieron estrenar los zapatos por sus 15 años recién cumplidos, pues las descargas le destrozaron el pie derecho con fuertes impactos también en el izquierdo.

Escalante, jubilado de las fuerzas de Guardafronteras y a los 74 años de edad, destacó que aún se mantiene vigilante como vecino de Boca de Samá, siempre listo para repeler a quienes intenten volver por esas costas a sembrar el terrorismo en una comunidad donde sus pobladores rinden hoy homenaje a las víctimas de aquella noche de horror.

Damas de Blanco apoyan represión contra los catalanes

Por Arthur González

No hay dudas, el grupo mal llamado “Damas” de Blanco, creado y financiado por Estados Unidos con el fin de ejecutar acciones provocativas contra la Revolución cubana, están siempre contra la voluntad de los pueblos.

Así se puso de manifiesto el pasado 7 de octubre 2017, cuando una representación de ese grupúsculo contrarrevolucionario se unió en Madrid a una manifestación de los partidos de derecha y de otros que se oponen a la decisión soberana de los catalanes de separarse del reino de España.

El pueblo de Cataluña votó libremente por la independencia, a pesar de la brutal represión policial ordenada por Mariano Rajoy, que dejó unas 800 personas heridas por los porrazos recibidos, sumado a las balas de goma que disparó la brigada especial de la policía.

Esas mujeres que acusan al gobierno cubano de “reprimirlas”, debieron haber participado en las manifestaciones de Cataluña para que conocieran lo que es realmente una represión, no de las que ellas se quejan cuando mujeres policías las levantan del suelo y las tienen que cargar hacia los autos patrulleros, por obstaculizar el tránsito en las calles. Jamás han recibido un balazo o los bastonazos que rompen cabezas y huesos, como sucede en España.

Dónde están los que acusan a Cuba de represión, entre ellos el inventado Observatorio Cubano de Derechos Humanos, con sede en Madrid, que no salió en defensa del pueblo catalán.

Como representante de las denominadas “Damas” en la manifestación madrileña, estaba la santiaguera Denia Fernández Rey, de visita en España y que fuera recibida en el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación, por Antonio Pérez Hernández, director para  Iberoamérica, y en el Congreso de los Diputados por Teófilo de Luis Rodríguez, con quien habló sobre el nuevo acuerdo entre la UE y La Habana que será votado en la Cámara española el próximo 18 de octubre, al que se opone la contrarrevolución asalariada, como parte de las orientaciones impartidas por Estados Unidos para aislar a Cuba.

Nadie sabe quién sufragó los gastos de ese viaje, porque ella no trabaja y vive del dinero que paga Estados Unidos por hacer campañas anticubanas.

Las que supuestamente luchan por la libertad de expresión y pensamiento, ahora se manifiestan contra la decisión soberana del pueblo catalán.

Significativo es el silencio del expresidente de EE.UU. Barack Obama, pues en el caso de Cuba todas sus campañas estaban dirigidas a hacerle creer al mundo que la Revolución reprimía a los opositores, lo que reiteró el 17.12.2014, cuando anunció el restablecimiento de relaciones con La Habana.

En aquella ocasión expresó ante la prensa:

“…No me hago ilusiones con respecto a los continuos obstáculos a la libertad que aún enfrenta el ciudadano cubano común. Los Estados Unidos consideran que ningún cubano debe ser víctima de acoso, arresto o golpizas, solo por ejercer el derecho universal de hacer que su voz se escuche. Continuaremos apoyando a la sociedad civil allí”.

Es el “democrático” gobierno español que dicta lecciones a Cuba sobre derechos humanos, y ahora acosa, arresta y golpea salvajemente a sus ciudadanos solo por ejercer el derecho universal de hacer que su voz se escuche.

Ni Washington, otros gobiernos europeos, ni el Parlamento europeo, condenan las inhumanas golpizas a pacíficos manifestantes.  Es como si esos 800 heridos y miles de arrestados no fueran personas con derecho a ejercer su derecho universal a expresarse libremente en las urnas.

¿Será que solo varias docenas de cubanos pagados por Estados Unidos, son los únicos que reciben apoyo mediático de los yanquis a pesar de que nunca han derramado una gota de sangre?

¿Qué expresará el gobierno de España en sus próximas reuniones bilaterales con la parte cubana sobre los derechos humanos?

Volverán a exponer su “preocupación” por ese tema y exigirle a Cuba “altos estándares en materia de Derechos Humanos, entre ellos el libre acceso a los medios de comunicación”, como afirmó la europarlamentaria española Elena Valenciano, el pasado 30.05.2017 en los debates parlamentarios sobre Cuba, cuando expresó:

“…la mayoría de los grupos quieren ver cambios en Cuba, una transformación del sistema político cubano y, sobre todo, ver una mejora de los cubanos, porque no todos quieren seguir el mismo camino”.

¿Con qué moral la asalariada Denia Fernández Rey, va a decirles a los españoles que integran el Departamento de Relaciones Internacionales de la Universidad Francisco de Vitoria, que en Cuba las reprimen y violan sus derechos, cuando todas las Damas de Blanco están regordetas, viven tranquilamente sin necesidad de trabajar, sus hijos asisten gratuitamente a las escuelas cubanas y reciben atención médica sin costo alguno, a pesar de que ellas trabajan para una potencia extranjera?

Los españoles tienen que sudar mucho para ganarse el pan de cada día y costear la educación y salud de sus hijos, porque el gobierno de Rajoy redujo los presupuestos en esas esferas, penurias que desconocen las mal llamadas Damas de Blanco.

58 años haciendo lo mismo parece que no bastan para aprender que los cubanos escogieron soberanamente el camino que desean, arreglado y corriendo errores sin que nadie desde otros países le impongan doctrinas que afecten su independencia.

Por eso José Martí afirmó:

“En los pueblos dueños de sí mismos, el derecho ha de ser popular”.

A 20 años de una escalada terrorista

Sabotaje al Hotel Copacabana

Publicada: 08/05/2003

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Sabotaje al hotel Copacabana donde muere el turista italiano Fabio Di Celmo. Foto: Archivo

En 1996 la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA) decidió ejecutar una escalada de violencia contra Cuba. El terrorista Luis Posada Carriles recibió dinero e instrucciones para reclutar mercenarios centroamericanos que hicieran explotar bombas que causaran pavor a los turistas y a la población cubana, con el objetivo de demostrar que viajar e invertir en Cuba entrañaba un alto riesgo. La seguridad y la confianza que los visitantes recibían en la Isla debía dañarse de manera tal que el pánico dominara a los cubanos.

El mercenario salvadoreño Francisco Antonio Chávez Abarca, reclutado por Posada Carriles, había viajado por primera vez a Cuba a finales de 1996 para introducir explosivos. En esa ocasión estudió las instalaciones turísticas que podrían ser agredidas posteriormente. Después colocó una bomba dentro de una jardinera en el piso 15 del hotel Meliá Cohíba, que fue encontrada el 30 de abril de 1997 y otra en el hotel Comodoro, mientras se celebraba un campeonato de ajedrez para niños. Ninguna de estas bombas estalló y al regresar a El Salvador, el mercenario no recibió su paga debido a que la misión no había sido cumplida.

La bomba colocada en el hotel Comodoro tuvo características muy peculiares. Se había seleccionado ese centro turístico de la capital cubana para celebrar un torneo de ajedrez que acogió a unos 50 niños, todos menores de 14 años, en distintas categorías de competencia. Estaban presentes delegaciones infantiles de Venezuela, Costa Rica, Perú y Colombia.

El día de la colocación de la bomba, era el primero de la lid, los niños esperaban el comienzo del evento y mientras tanto, trataban de entretenerse en los alrededores de una instalación aledaña.

El mercenario Chávez Abarca se encaminó en horas de la mañana a ese hotel, no detuvo sus planes ante la presencia de los niños a su alrededor, deslizó la bomba, ya activada, cerca de un registro eléctrico y se retiró del lugar.

Dos alumnos aventajados de la Escuela de Iniciación Deportiva (EIDE) José Martí ubicada en Cojímar, habían sido seleccionados y esperaban ansiosos por empezar el torneo. Mientras aguardaban avistaron una bolsa plástica y comenzaron a jugar con ella como si fuera una pelota de fútbol.

Llegó el momento de terminar el juego, pero antes uno de ellos abrió la bolsa y vio en su interior una calculadora de la cual pendían unos cables, una batería, una especie de bolígrafo y una masa blanca que le pareció plastilina. Inmediatamente pensó: «yo lo descubrí, así que la calculadora es mía, la plastilina que se la repartan los demás
y la pluma la boto porque parece estar rota».

Lejos estaba aquel niño de imaginar que entre sus manos estaba una bomba, que no había estallado por fallas técnicas, pero que podría haber acabado con su vida y la de sus compañeritos. Las partes por él descritas después, eran los componentes del artefacto explosivo. La muerte había rondado una vez más a varios niños cubanos.

Chávez Abarca decidió probar suerte nuevamente. Viajó a La Habana el 9 de abril de 1997, se hospedó en el hotel Nacional y ese mismo día colocó un artefacto explosivo en el baño de hombres de la discoteca Aché, ubicada en el hotel Meliá Cohíba, un lugar que había sido estudiado por él en su viaje anterior.

La bomba estalló el 12 de abril destruyendo el baño, pero dos días antes el terrorista ya había regresado a El Salvador, donde esperaba noticias de los resultados para cobrar su trabajo.

La otra bomba colocada en el piso 15 del propio hotel, había sido preparada con un mecanismo de relojería, pero errores de confección impidieron que estallara, aunque tenía la posibilidad de hacerlo hasta 99 horas después.

Durante las investigaciones se estableció que Chávez Abarca había adquirido y utilizado boletos para visitar La Habana entre el 3 y el 7 de diciembre de 1996 y del 4 al 11 de abril de 1997. Entre estos dos viajes efectuó otro en el mes de marzo de ese año. En su último viaje el boleto de Chávez Abarca confirmaba que había salido de La Habana unas 12 horas antes de que la bomba explotara en el baño del hotel Meliá Cohíba.

Otro terrorista salvadoreño, Raúl Ernesto Cruz León, había llegado en su primer viaje a Cuba el 8 de julio de 1997, se hospedó en la habitación 521 del hotel Ambos Mundos y depositó los explosivos en la caja de seguridad del hotel. Era un delincuente juvenil reclutado por el mencionado Chávez Abarca, dedicado a todo tipo de actividad criminal en su país, en particular al narcotráfico, el robo de autos y ahora al terrorismo por encargo.

Chávez Abarca viajó después en dos ocasiones a Ciudad México para estudiar
otros objetivos cubanos por órdenes de Posada Carriles. El 24 de mayo de ese año colocó un artefacto explosivo, que detonó en las oficinas de una empresa mexicana promotora de la agencia cubana de turismo Cubanacán causando daños de consideración.

La escalada terrorista no se detuvo y el sábado 12 de julio Cruz León colocó una bomba que detonó en el lobby del hotel Capri, cuando se celebraba una fiesta infantil. La hora fue cuidadosamente escogida, con pocos minutos de diferencia y muy cerca del mediodía, otra bomba estalló en el hotel Nacional.

Este criminal viajó nuevamente a Cuba el 31 de agosto cargando los explosivos dentro de un televisor. El 3 de agosto de ese año el estallido de otra bomba colocada por Chávez Abarca había estremecido el inmueble donde radicaban las oficinas de la agencia cubana de turismo Havanatur, en Nassau, Bahamas. A este acto de terror se sumó el ejecutado en el hotel Meliá Cohíba, el 4 de agosto, cuando detonó otro artefacto en el vestíbulo.

El 23 de agosto en el hotel Sol Palmeras, de Varadero, una bomba detonó dentro de un jarrón ornamental, ubicado detrás del lobby-bar en el pasillo por donde debían caminar los turistas para dirigirse a sus habitaciones.

A los nueve días de este criminal acto terrorista, Cruz León viajó nuevamente a Cuba, para reeditar lo hecho en julio. Esta vez colocaría cuatro artefactos que debían detonar con breves intervalos de tiempo.

Fabio Di Celmo. Foto: Archivo

El 4 de septiembre el terrorista salvadoreño hizo detonar cuatro bombas en los hoteles capitalinos Chateau Miramar, Copacabana, Tritón y en el afamado restaurante La Bodeguita del Medio en el centro histórico de la capital. El artefacto que estalló en el Copacabana, colocado en el bar del lobby, ultimó al joven italiano de 32 años Fabio Di Celmo, cuando una esquirla le cortó una arteria en el cuello y murió de inmediato.
Sobre su muerte Posada Carriles declaró al diario The New York Times en julio de 1998 que había sido un caso fortuito, de esos que se denominan «daños colaterales», «ese italiano estaba sentado en el lugar equivocado en el momento equivocado» y a continuación expresó «tengo la conciencia tranquila, duermo como un bebé». [1]

El mismo día el terrorista salvadoreño fue detenido por las autoridades cubanas e interrogado, y en varias ocasiones preguntó la hora a los investigadores. Después no preguntó más, la bomba colocada por él en el salón del piso superior de La Bodeguita del Medio había detonado.

También otros mercenarios guatemaltecos intentaron participar en la cadena de actos terroristas. Dos de ellos colocaron una bomba el 19 de octubre de 1997 en el interior de un microbús de la empresa turística Transtur.

Otra bomba había sido sembrada por los mismos terroristas el 30 de octubre, en un expendido de comidas y bebidas ligeras en la Terminal No. 2 del Aeropuerto Internacional José Martí, de La Habana. Por las características del explosivo, las autoridades concluyeron que era similar a la ya encontrada.

Los testimonios de varios testigos permitieron identificar como autores de ambos hechos a los guatemaltecos Jorge Venancio Ruiz y Marlon Antonio González Estrada, autores del estallido de la bomba en el hotel Sol Palmeras.

Las conexiones entre estos terroristas y sus patrocinadores en Miami fueron documentadas. Los intentos de utilizar mercenarios centroamericanos no disminuyeron a pesar de la detención del salvadoreño Cruz León. El 4 de marzo de 1998 fueron detenidos los guatemaltecos Nader Kamal Musalam Barakat y María Elena González Meza, cuando pretendían realizar otros actos de terrorismo. El 20 de marzo fue detenido en el Aeropuerto Internacional José Martí el guatemalteco Jazid Iván Fernández Mendoza quien reconoció haber participado en el enmascaramiento de las bombas.

Los tres terroristas guatemaltecos confirmaron que la escalada de terror estaba financiada por los miembros de la Fundación Nacional Cubano-Americana Arnaldo Monzón Plasencia y Guillermo Novo Sampoll. Reconocieron al supuesto Ramón Medina, que en realidad era Posada Carriles, como el terrorista que operaba en Centroamérica para reclutar mercenarios.

El 10 de junio de 1998 el mercenario salvadoreño Otto René Rodríguez Llerena fue detenido cuando traía la indicación de demoler el Memorial Ernesto Che Guevara en Santa Clara y la Plaza de la Revolución, en La Habana.

Luego de 20 años, el organizador de esta escalada de terror, Luis Posada Carriles, vive impunemente en Miami, a la sombra del sistema que lo engendró.

*Investigador del Centro de Investigaciones Históricas de la Seguridad del Estado.

[1] «Causa conmoción en los Estados Unidos artículos publicados en el The New York Times sobre actividades terroristas contra Cuba», Granma, 17 de julio de 1998, p. 1.

Las mentiras de la “economista” Karina Gálvez

He leído el artículo que circula en el libelo proyanqui 14yMedio sobre el juicio de María Caridad Gálvez Chiu a quien todos llaman Karina.

Es descaradamente mentiroso, manipulador y ofensivo.

Según el autor que cita a los contrarrevolucionarios Yoandy Izquierdo, Dagoberto Valdés y Karina Gálvez, el juicio “quedó concluso para sentencia tras un largo proceso de investigación por el presunto delito de evasión fiscal”.

Los señores académicos tienen serias lagunas doctrinales y en el ejercicio propio del derecho.

Es desvergonzado que a estas alturas todavía emplean el término “presunto”. Vamos, se trata de un delito consumado de Evasión Fiscal como quedó debidamente demostrado y probado en el acto del juicio oral.

Estos señores además hacen aportes al sistema de sanciones establecidos en el Código Penal cubano. “Prisión domiciliaria” solo existe la legislación de Dagoberto y compañía.

La sanción de limitación de libertad que es lo que realmente ha solicitado la fiscalía, está debidamente estipulada en el artículo 34 del cuerpo legal citado.

En el artículo se afirma: “la vivienda que Gálvez adquirió el pasado año”. Mentiras, ustedes mismos han señalado que la compraventa tuvo lugar en el año 2014.

El párrafo más interesante del artículo y cito “Si el tribunal acepta la petición de la fiscalía, la economista no podrá viajar al extranjero y deberá informar a las autoridades antes de salir de la provincia, además de estar obligada a establecer un vínculo laboral”. Diría un amigo: “sin palabras”. A los señores académicos solo les preocupa que Karina tenga que trabajar y que no podrá continuar en la farándula de los viajes al extranjero para seguir el lucrativo negocio de la conspiración. Nada, que la vida de ocio y opulencia sin sudor se le está interrumpiendo.

Dagoberto Valdés tuvo que reconocer la impecable ejecutoria del tribunal, pero a su vista parece que solo estuvieron y actuaron los abogados defensores.

Señores les volvemos a recomendar que estudien al menos la parte general del código penal y que amplíen sus conocimientos sobre el derecho procesal penal. Karina cometió un delito de Evasión Fiscal y el hecho que haya pagado la responsabilidad civil derivada de este, no anula su comisión y si constituye una circunstancia atenuante tal como quedó demostrado en la modificación de las conclusiones acusatorias del fiscal para el caso del coacusado (vendedor). La fiscalía en el propio acto tomó en consideración las pruebas mostradas por la defensa que certificaban el pago del adeudo del acusado y decidió retirar de su petición la sanción accesoria que tenía prevista.

El artículo aludido hace mención a los asistentes al juicio: “una docena de amigos, familiares y miembros del equipo del CEC entre ellos Yoandy Izquierdo, Dagoberto Valdés, Rosalia Viñas y Livia Gálvez”. Claro que no podía ir nadie más. Ellos saben por qué. Sencillamente porque nadie los sigue, porque no arrastran, no tienen capacidad de liderazgo y porque el pueblo los identifica como lo que son: mercenarios.

Por último, “Karina Gálvez” no fue “detenida y conducida a la sede de la Seguridad del Estado”. Karina Gálvez, estuvo detenida y bajo proceso investigativo en la Unidad Provincial de Investigaciones Criminales y Operaciones, en la sección que se ocupa del procesamiento penal de los delitos comunes. El en juicio oral, “la economista” tuvo que reconocer el buen trato que recibió de los oficiales que la atendieron durante su arresto.

Señores, a ustedes que se autoproclaman académicos y pensadores del futuro de Cuba, les volvemos a pedir que tengan el valor de decir la verdad o al menos de callarse.

No les pedimos que se busquen el dinero honestamente porque eso definitivamente no saben hacerlo y les resulta más jugoso el del contribuyente norteamericano.

Publicado por Eliseo Junco a las 11:02:00 a. m.