EE.UU. acusa a Cuba de violar los derechos humanos, pero ignora lo que realmente sucede en otros países

Por Arthur González.

La guerra mediática diseñada por Estados Unidos contra Cuba desde 1959, intenta satanizar a la Revolución por el simple hecho de no haberse subordinado a los intereses políticos y económicos yanquis.

Por esa razón, el mismo año del triunfo del ejército rebelde encabezado por Fidel Castro, desarrollaron una feroz campaña sobre los juicios y las condenas a pena de muerte de los asesinos y torturadores del gobierno del dictador Fulgencio Batista, contra quien jamás se publicaron noticias por los cientos de muertos que aparecían a diario en calles y carreteras cubanas, por el simple hecho de estar contra el gobierno que tomó el poder mediante un golpe de estado militar.

Durante 58 años han continuado con sus acusaciones a Cuba por supuestas violaciones de los derechos humanos, a pesar de ser uno de los países que más hace por los seres humanos, al brindarle atención médica totalmente gratuita, lo que redunda en los altos indicies de longevidad y las bajas tasas de mortalidad infantil en el primer año de vida.

A esto se unen la educación plena sin costo alguno, el derecho a  la cultura, la seguridad de cada ciudadano, la práctica deportiva, la igualdad de la mujer con el hombre, las leyes de protección sobre la maternidad, los derechos de todos sin importar el color de la piel, el sexo, la preferencia sexual, las creencias religiosas y la procedencia social.

Estados Unidos no considera esos derechos humanos pues ellos cumplen poco con tales parámetros y politizan a su antojo el tema.

Sin embargo, países como México, Honduras o Guatemala, por citar algunos ejemplos, tienen altos índices de torturas, asesinatos, desaparecidos y secuestrados, y no son acusados por Estados Unidos, solo por tener un sistema político al gusto de la Casa Blanca.

México jamás ha sido incluido en listas facturadas en Estados Unidos, como violador total de los derechos humanos más elementales. Allí se puede asesinar, desaparecer o secuestrar a miles de personas que los yanquis ni se molestan en llamar la atención de lo que sufre la ciudadanía. Para esos hechos no hay campañas que reclamen apoyo internacional ni el Parlamento Europeo otorga premios a las organizaciones populares que luchan contra esos males.

Solo en los últimos 5 años, 10 mil mujeres mexicanas han sido asesinadas y la prensa oficialista yanqui ni lo menciona, algo que no se comporta igual con Cuba, pues si detiene a una de las llamadas “damas” de blanco, pagadas con dinero de Estados Unidos para ejecutar provocaciones en la vía publica, todas las agencias de prensa y hasta el Departamento de Estado, forman una alharaca sin justificación alguna.

La violencia contra las mexicanas no es considerada como violaciones de los derechos humanos, ni Washington se preocupa por esos casos, a pesar de que cada día son asesinadas entre 6 y 7 mujeres, sin contar los casos de hombres donde las cifras son muy elevadas.

De enero de 2012 a junio de 2016 fueron asesinadas en forma violenta en todo México, 9 mil 581 mujeres, pero sólo 1 mil 887 de esos crímenes, el 19 %, fueron tipificados como feminicidios.

Informes oficiales aseguran que 7 mil 694 mujeres fueron asesinadas a balazos, descuartizadas, violadas, asfixiadas o golpeadas hasta morir, pero esos hechos tampoco tienen repercusión en Estados Unidos, España o en el propio Parlamento Europeo.

En Cuba jamás suceden hechos similares, pero la guerra mediática es permanente, con el fin de hacerle creer al mundo que es el país más terrible en materia de derechos humanos.

Los países del llamado triángulo norte de Centroamérica (Honduras, El Salvador y Guatemala), son calificados por la organización Small Arms Survey, entre los 12 países más peligrosos del mundo, pero ninguno está sancionado por Estados Unidos por violar los derechos a la vida, especialmente de sus mujeres.

El presidente Enrique Peña Nieto es recibido en la Casa Blanca y en el Palacio Real de Madrid, sin que se le hagan reclamos al cese de la violencia contra las mujeres y las violaciones a los derechos humanos, entre ellos los asesinatos a periodistas, a pesar de que solo en los últimos cuatro años se contabiliza la alarmante cifra de 6 mil 235 secuestros de personas, sin un accionar efectivo de los órganos policiales muchas veces implicados en esos casos, debido al alto índice de corrupción existente en todas las esferas gubernamentales.

Así de simple son las diferencias en el tratamiento a Cuba, como castigo por haber decidido mantener su soberanía nacional e independencia de los Estados Unidos y por esos motivos en los planes de acción encubierta, aprobados por los presidentes Eisenhower y Kennedy en 1960 y 1962 se afirma:

“El objetivo de estos programas es provocar la sustitución del régimen de Castro por uno que responda mejor a los verdaderos intereses del pueblo cubano y sea más aceptable para Estados Unidos”.

Esa es la doble moral de quien se adjudica el derecho de juzgar y sancionar a los que no se sometan a sus dictados, pero el pueblo cubano no acepta volver al pasado oprobioso en que vivió por 58 años y resiste estoicamente esos embates, porque como dijo José Martí:

“La libertad cuesta cara y es necesario o resignarse a vivir sin ella, o decidirse a comprarla por su precio”.

EE.UU. arrecia el Bloqueo y la Subversión contra Cuba

Por Arthur González.

Esos que le piden cambios a Cuba callan cuando Estados Unidos mantiene inamovible su política hostil contra la Revolución, con la finalidad de destruirla, algo que en 59 años no ha sucedido.

Además del incremento de las medidas adoptadas por la administración de Donald Trump, en cuanto a la guerra económica, comercial y financiera, las acciones para subvertir el orden interno no cesan, y prueba de ello son las becas que diseñan para trabajar ideológicamente a la juventud cubana.

Esos programas de becas se iniciaron en el año 2009, cuando la entonces Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana, lanzó una convocatoria para que jóvenes entre 18 y 25 años estudiaran liderazgo en su país durante cinco semanas.

En abril del 2015 la organización World Learning Inc., con sede en Washington, abrió otra convocatoria para un nuevo “Programa de Liderazgo de Verano” durante cuatro semanas, siempre insistiendo en jóvenes cubanos de 16 a 18 años.

Sin desistir en su empeño, la organización Líderes Sociales, diseñó otro curso del 11.01.2017 al 09.03.2017, en el que ofertaban diez becas con el propósito de “promover el desarrollo profesional juvenil y fortalecer la sociedad civil cubana”.

Cual perro huevero que vuelve siempre por el mismo camino a pesar de tantos fracasos, el pasado 22.11.2017 la lanzó otro programa de becas en Estados Unidos, para ciudadanos cubanos.

Este curso busca preparar a los trabajadores como independientes, con el fin de separarlos del Estado cubano, algo que siempre estuvo en el diseño de la política aprobada por el ex presidente Barack Obama, cuando afirmó sin ambages:

“Los cambios introducidos en nuestra nueva política potenciarán aún más nuestro objetivo de empoderar al pueblo cubano. Nuestras políticas en materia de viajes y remesas están ayudando a los cubanos, al brindarles nuevas fuentes de información, oportunidades de trabajar como autónomos y acceso a bienes de propiedad privada, además de fortalecer a la sociedad civil independiente. Estas medidas servirán para fomentar aún más los contactos personales, respaldar con mayor fuerza a la sociedad civil en Cuba. Nuestros esfuerzos se enfocan en promocionar la independencia de los cubanos para que no tengan que depender del estado cubano”.

El más reciente curso de becas se iniciará en la primavera del 2018 durante tres meses, y de acuerdo con la propaganda del mismo:

El programa ofrece a los estudiantes y profesionales provenientes de Cuba la oportunidad de realizar estudios de grado en los EE.UU., recibir capacitación intensiva en el idioma inglés, realizar una pasantía profesional en el sector, sin fines de lucro estadounidense, y una variedad de oportunidades de desarrollo profesional. El programa permitirá el crecimiento profesional de líderes emergentes del sector, sin fines de lucro y, por lo tanto, contribuirá al desarrollo y la diversificación del capital humano en Cuba.

Dichos estudios cuentan con financiamiento para costear las universidades donde se impartirán, así como el pago del pasaje de ida y vuelta, incluido el apoyo para obtener un visado categoría J-1, aunque no se aclara si los aspirantes tendrán que viajar a un tercer país para solicitar la visa, o si excepcionalmente el Cónsul en La Habana será el encargado del proceso de entrevistas y finalmente otorgarlas.

A los que sean aceptados se les facilitará dinero para el pago de su matrícula en la universidad, un seguro contra accidentes y enfermedades, una mensualidad para cubrir los gastos de vivienda y manutención, más una pequeña suma para adquirir libros.

Como novedad se destaca que solo podrán aspirar aquellos cubanos graduados universitarios, comprometerse a regresar a Cuba una vez finalizado el programa, y tener un buen dominio oral y escrito del idioma inglés al momento de presentar su solicitud.

La fecha límite para aspirar a dicho curso es el 5 de diciembre del presente año 2017.

Estados Unidos a través de la Agencia Central de Inteligencia, CIA, insiste en trabajar ideológicamente a los jóvenes menores de 35, con la vieja ilusión de que sean estos los que derrumben el sistema socialista desde adentro, tal como lograron en el antiguo campo socialista europeo.

Este es el programa que priorizó Obama y evidentemente se mantiene como fórmula para la “Transición pacífica a la democracia”, establecido en el 2004 bajo la presidencia del presidente republicano George W. Bush y que transcurrido 13 años no ha tenido un solo resultado.

La política de Estados Unidos contra la Agencia Central de Inteligencia, CIA, no es privativa de ninguno de sus dos partidos, es simplemente la doctrina yanqui contra el socialismo, pues no soportan que Cuba continúe incólume por ese camino, a pesar de invasiones, planes de terrorismo de Estado, incluida la guerra biológica y la criminal guerra económica que pretende matar por hambre a todo un pueblo, con el trasnochado sueño de provocar una sublevación interna ante las penurias causas por el Bloqueo.

Ante estos planes imperiales hay que tener presente lo que expresó José Martí:

“Estos tiempos no son para acostarse con el pañuelo a la cabeza, sino con las armas de almohada”

José Díaz Silva arremete con odio contra Antúnez.

La selva de la Hight Society Opositora anda por estos días muy alborotada. Así me lo hace saber un e-mail acabadito de recibirlo.

Resulta que el martes 21 de noviembre, en medio de una reunión en casa del monito José Silva, este le confesó a sus chicos que “se alegraba muchísimo de que Antúnez no haya podido viajar al exterior, porque era muy prepotente, y que se alegraba además, porque él ya sabía que Antúnez no apoyaba al proyecto Otro18”. Crucessss…. Cuanta maldad en ese corazoncito!!!

Mientras los demás lo contemplaban expectantes y asombrados, el monito aprovechó para mandarle un fuerte mensajito y dijo: “que no especulara más de que se había reunido con el presidente Donald Trump, de que lo había saludado bla bla bla … que en fin de cuentas, es tremendo descarado que se sigue robando el dinero, como cuando estaba en Cuba”. Crucessss y recontra crucessss…. No me imagino una pelea entre dos especies de monitos!!!!

En estos criterios lo secundó Raúl Ciriaco Borges Álvarez, un ancianito que lo mismo se le ve en grupito de Rodiles que en este nido de delincuentes.

Silva estaba muy furioso, según me cuentan, aunque dicen que así se pone el queridito cuando siente que lo contradicen o lo desacreditan en público.

Ayyy… A mí solo me resta decir:

Pu-blí-ca-te!!

Publicado por Teo Pererira

Félix Navarro soborna a sus chicos y arremete nuevamente contra Emilio Bringas y la FNCA.

Desde Colón, Matanzas, me acaba de llegar un chisme calentito que vuelve a estar relacionado con Félix Navarro y sus frustrados chicos del Partido Pedro Luis Boitel.

Resulta que el sábado 18 de noviembre Felito los citó para una reunión, pero no para hablar de cosas serias no, no. Aquellas horas tuvieron como protagonista nuevamente a Emilio Bringas, el ancianito de 90 años de la FNCA, y que como les he dicho en otras ocasiones, ha resultado ser la molesta piedra en el zapatico de Felito y de paso, su principal mortificación. Ayyyy!!!!

Felito dedicó más de media hora para acusar a Emilio y a los chicos de la FNCA, y referir que ellos no mandan en la oposición en Cuba, que son todos unos decrépitos y que él no necesita de sus esfuerzos. Crucessss…. Que habrá tomado Felito para que ande así desenfrenado!!!!

Me cuentan que Felito estaba tan molesto que aseguró que él “cuenta totalmente con el apoyo de la señorita Orquídea, la hija de Emilio, y que por lo tanto, le resbala lo que piense el viejo y los demás”.

Mientras los otros lo escuchaban atónitos, Felito –entre risas sarcásticas- dijo  que “el viejo Emilio está en Miami tomando whisky y él se la está jugando aquí en Cuba, por lo que no se le puede seguir obedeciéndolo”.

Y para rematar, Felito sentenció que tampoco le importaba que el viejo conspirara en su contra, porque él se estaba encargando de pagarles 20 dólares a sus chicos, por si desde el exterior convocaban a elecciones en su Partido, tener segura la victoria.Crucesss queri-do, eso resulta poco democrático!!!!

Pu-blí-ca-te!!

Publicado por Teo Pererira

Leticia Ramos Herrería engaña de nuevo a la FNCA: robó dinerito para comprarse una moto

La Hight Society Opositora sigue dando de qué hablar mis queri-dos lectores. Pero nunca pensé que tendría que dedicarle tantas horas a escribir sobre mi Bertuchi Soler, quien anda por estos días un poco alocada de tanta puñalá trapera entre sus chicas.

Pero si de maldad y traición se trata, pues Leticia Ramos Herrería, la jefecita en la ciudad de Matanzas no ha dudado en destacarse. La Leti, luego de haber hecho equipo aquel 7 de noviembre en la casa de mi Bertuchi para intentar destituirla, en pleno cumplimiento de las indicaciones de la FNCA, pues sorprendió a toditos con la compra de una motico valorada en 2000 dólares al día siguiente.

Crucesssss…..

Pero ese dinerito es lo que aún sigue sembrando dudas… y las chicas se preguntan si fue dinero que Bertuchi le debía… o fue el salario de las mujeres fantasmas que Leti sigue reportando como detenidas pero que en realidad nunca han existido!!! Ay mamita!!! Chisme caliente!!!

Aquí le dejo las fotos de la nueva adquisición de la única damita que en Matanzas puede darse estos lujos!!

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Carlos Alberto Montaner, de terrorista a profesor de democracia

Por Arthur González.

La CIA convirtió al terrorista Carlos Alberto Montaner Suris, en profesor de democracia, y lo acaba de patentizar en su más reciente libro titulado “El presidente, manual para electores y elegidos”, presentado en Miami el 18.11.2017.

Para quienes no conocen la historia de este agente de la CIA, es bueno contarles algo de su pasado para que puedan aquilatar lo que se esconde detrás de la imagen del periodista y profesor universitario, fabricado por la Agencia Central de Inteligencia yanqui.

Carlos Alberto Montaner Suris nació en La Habana, el 03.03.1943, hijo de un periodista vinculado a la embajada de Estados Unidos antes de 1959, que dirigió posteriormente en Miami, un periódico financiado por el dictador Fulgencio Batista.

Con 17 años, Montaner se integró a la organización terrorista “Movimiento de Recuperación Revolucionaria”, (MRR), encabezada por Manuel Artime y Orlando Bosch, bajo instrucciones de la CIA, y compartió la jefatura nacional de acción y sabotaje del grupo “Rescate Estudiantil”, del Frente Revolucionario Democrático (FRD), con Alfredo Carrión Obeso.

Entre los actos terroristas que ejecutó entre 1960 y 1962, estuvieron la colocación de bombas en centros comerciales y cines de La Habana, enmascaradas en cajetillas de cigarros.

En los meses de septiembre y diciembre de 1960, se reportaron más de 100, financiados por la CIA, ratificado por  el Coronel Jack Hawkins, jefe de la sección de personal paramilitar de la CIA, en la “Operación Cubana”, quien afirmó:

“Durante el período comprendido entre octubre de 1960 y el 15 de abril de 1961, se perpetraron alrededor de 110 atentados dinamiteros contra objetivos políticos y económicos, se colocaron más de 200 bombas. Se descarrilaron 6 trenes, se dejó inactiva la refinería de Santiago de Cuba durante una semana, como resultado de un ataque sorpresivo desde el mar.  Se provocaron más de 150 incendios contra centros estatales y privados, incluyendo 21 viviendas de comunistas y 800 incendios en plantaciones de caña […] Para ello, entregamos más de 40 toneladas de armas y explosivos…”

Montaner estuvo relacionado con muchos de esos actos perpetrados en diciembre de 1960, entre ellos: el incendio el día 15 en la emisora radial CMQ; el estallido de una bomba en la Universidad de La Habana que hirió de gravedad a un estudiante; el incendio del cine Cándido, en Marianao, con siete heridos; y la petaca explosiva colocada el 24 de diciembre en la tienda Flogar, situada en la esquina de Galiano y San Rafael, donde resultaron gravemente heridas 15 personas, entre ellas un niño de 13 años, su hermana y su mamá.

Apoyó las atrocidades cometidas en el Escambray por mercenarios organizados y financiados por la CIA, con la colaboración del Frente Revolucionario Democrático, el Movimiento de Recuperación Revolucionaria, MRR, y Alpha-66, con base en los Estados Unidos para sembrar el terror entre en el campesinado cubano, mediante el incendio de escuelas, el asesinato de maestros y alfabetizadores, campesinos y sus familiares.

El 26.12.1960, Montaner fue arrestado en su vivienda en Miramar,  siéndole ocupado un maletín con cuatro detonadores, un rollo de mecha, un pomo con tres barras de fósforo vivo, cuatro cartuchos de municiones, numerosas bombas, dinamita, una ametralladora, detonadores y  bloques del explosivo C-3, todos suministrados por la CIA.

En uno de los paquetes de explosivos aparecía la advertencia: “Un bloque es equivalente a media libra de TNT”.

Montaner fue juzgado en la causa 06/61 y sancionado a 20 años.

Por consideración a su edad, el tribunal decidió que fuera internado en el Reclusorio Nacional para Menores de Torrens, el que poseía escasas medidas de seguridad, lo que aprovechó para fugarse y buscar asilo en la embajada de Brasil, en la que su embajador, Vasco Leitao Da Cunha y su esposa Virginia Leitao, eran colaboradores de la CIA.

Juana Castro Ruz, en su libro autobiográfico, confesó que ella fue reclutada por la CIA en México, por mediación de Virginia Leitao.

El 08.09.1961, a pesar de ser un prófugo de la justicia, Montaner pudo abandonar el territorio cubano con destino a Miami, bajo el salvoconducto otorgado por el gobierno revolucionario.

En octubre de 1962 se alistó en el ejército de Estados Unidos para invadir a Cuba, y a principios de 1963, se integró a un grupo operativo de la CIA en la academia del terror en Fort Benning, Georgia, donde recibe clases de propaganda, acciones encubiertas, comunicaciones, espionaje y operaciones clandestinas.

En ese grupo tuvo de condiscípulo a Luis Posada Carriles y Orlando Bosch, de la organización terrorista, Coordinación de Organizaciones Revolucionarias Unidas, CORU, considerada por el FBI como el grupo terrorista más peligroso de Miami.

También a Jorge Mas Canosa, Chairman de la Fundación Nacional Cubano Americana, FNCA, quien apoyó financieramente la defensa a Luis Posada, al ser detenido por un plan de asesinato a Fidel Castro, en Panamá.

En 1970 la CIA lo envía a España y abre la editorial Playor y la agencia de noticias Firmas Press, para publicar y brindar información tergiversada sobre Cuba.

En Europa sirvió de enlace de la CIA, y en agosto de 1973 ayudó al terrorista Juan Felipe de la Cruz a entrar a España e ingresar en Francia, para colocar una bomba en la embajada cubana en París. El plan se frustró al explotarle la bomba a De la Cruz, en el hotel donde se alojaba.

Montaner fue promotor de congresos de intelectuales contrarrevolucionarios celebrados en Europa y América Latina, en los años 80, con el fin de movilizar intelectuales contra Cuba.

Recientemente expresó que escribió el libro “El presidente, manual para electores y elegidos”, con la intensión de que los presidentes aprendan cómo gobernar mejor sus países; aunque respetando, los valores de la democracia y la libertad.

¿Con qué moral, un terrorista que colocó bombas para asesinar y herir a ciudadanos inocentes, puede dar lecciones de democracia a presidentes?

Así son los miembros de la mafia terrorista anticubana acogida por Estados Unidos.

Recordemos a José Martí cuando dijo:

“¡Póstrense de hinojos y tiemblen de remordimientos, los que un tremendo día ayudaron a matar!

Berta Soler se roba 300 dolares de la Fundacion Nacional Cubana Americana

 

 

Los escándalos en el grupito maltrecho de mi Bertuchi Soler están que arden. Rupturas, chismes, robos, renuncias definitivas parecen no tener fin.

Y me imagino que mis curiosos lectores quieran más noticias… Por eso les traigo la más reciente bomba de la Hight Society: Bertuchi se robó en el mes de noviembre el dinerito de 10 chicas que ya no están en el grupito hace un buen tiempo queri-dos. Se trata de Yaquelín Heredia Morales, Ada María López Canino, Martha Sánchez González, Yamila Lamonth Domínguez, Xiomara Cruz Miranda, Yolanda Santana, Maribel Isidra, Mayelin Pena, Mayden Cruz y Odalis Meralla. Ayyyy!!!! Y estamos hablando exactamente de 300 dó-la-res en total. Crucessss….
El documento que les muestro revela como Bertuchi firmó por esas 10 chicas, pero nunca ese dinerito llegó a su destino… porque ella necesita tratamiento para su abundante cabello, pintalabios y lujos para su perrita bla bla bla!!!. Y si algo sabe mi queri-da… es como seguir engañando a los chicos de la FNCA.

Teo Pereira en Cuba

 

La CIA inicia proyecto contra diplomáticos cubanos

 

Una  nueva escalada   de Acciones de Estados   Unidos  contra Cuba

Alerto sobre una nueva operación promovida por la CIA norteamericana contra Cuba, particularmente contra la diplomacia cubana valiéndose de falsas acusaciones que vinculan dudosamente a funcionarios diplomáticos cubanos en casos de espionaje, corrupción y apoyo a actividades terroristas en otras naciones. Para ello, la Agencia –especialmente sus Oficinas de Planes y Operaciones–, ha promovido un flujo de informaciones a sus colaboradores y agentes –principalmente a sus servidores en medios de difusión masiva– que conjugan campañas mediáticas, difusión de falacias insostenibles, acciones encubiertas en el marco comunicacional, identificadas en su argot interno con el criptónimo RYBAT. Esta operación de la CIA apenas comienza y ya empiezan a aparecer sus siniestras intenciones.

Uno de los casos inexplicables lo ha sido el usar la excusa de inciertos ataques sónicos a sus funcionarios diplomáticos en La Habana para expulsar a 17 diplomáticos cubanos integrantes de la Embajada de Cuba en Estados Unidos –dos de ellos el 23 de mayo de este año y, posteriormente, a 15 de los mismos el reciente 3 de octubre– bajo el enigmático argumento de equiparar el número de diplomáticos luego de la salida de sus diplomáticos de Cuba. Tras bambalinas se manejó por los sectores de la inteligencia norteamericana y de la extrema derecha anticubana que los mismos realizaban conjeturadas labores de espionaje en EEUU.

Dentro de esta operación estuvo la descarada manipulación por parte de la revista colombiana Semana en un artículo titulado “Cartas explosivas en el caso Andinoen el cual se pretende vincular a un ex funcionario diplomático cubano, José Antonio (Tony) López Rodríguez,  con una supuesta célula terrorista perteneciente al Movimiento Revolucionario del Pueblo (MRP) y particularmente con el joven Mateo Gutiérrez León, actualmente encarcelado desde febrero de este año, lo que lo exime de haber participado en el hecho que se le imputa, el atentado ocurrido en el centro comercial Andino, el 17 de junio,  del que se le acusa injustamente. La manipulación descarada de los hechos fue refutada por el propio Tony López en una carta pública publicada en Resumen Latinoamericano y por otras personas con cordura como es el caso de Jorge Gómez Pinilla en un artículo aparecido en El Espectador.

Otro caso de abierta manipulación por parte de la CIA y sus burdos especuladores es la acusación contra la embajadora cubana en Rumania por autorizar supuestos vínculos entre tres ex directivos de la entidad biotecnológica Labiofam y el ciudadano rumano Ovidiu Tender, quien cumple en su país una sanción de 12 años y 7 meses de prisión por actividades de lavado de dinero y defraudaciones multimillonarias. Con independencia de la existencia o no de actos de corrupción que aún existen y a los que se combate con mano dura y severidad en Cuba, este hecho apunta hacia la manipulación de la integridad de diplomáticos cubanos y de la propia Cancillería, lo que es parte de la finalidad de esta operación de guerra mediática a la que se suma también el mercenario René Gómez Manzano.

Opino que la mejor manera de enfrentar esta operación, que repito aún comienza, es la transparencia en el cumplimiento de las tareas diplomáticas por parte de nuestros funcionarios, el control ministerial y el estudio detenido de esta incipiente campaña urdida por la CIA.

Si antes asesinaban a nuestros diplomáticos como Adriana Corcho Calleja, Efrén Monteagudo Rodríguez, Jesús Cejas Arias, Crescencio Nicomedes Galañena Hernández, Félix Carlos García Rodríguez, entre otros, hoy pretenden atentar contra su lealtad, compromiso y fidelidad a la Patria, atacándolos con falacias y mentiras.

Publicadas por Percy Francisco Alvarado Godoy 

Las operaciones encubiertas de la CIA al servicio del imperio y el apoyo a la sangrienta tiranía batistiana

Autor: Manuel Hevia Frasquieri * | internet@granma.cu
14 de noviembre de 2017
Al triunfo de la Revolución Cubana, el gobierno de Estados Unidos poseía una vasta experiencia en la ejecución de medidas de subversión política e ideológica y guerra económica, como instrumentos de su política exterior durante la década de los años 40 y 50 del pasado siglo. La subversión se había aplicado con anterioridad de forma conjunta por Gran Bretaña y Estados Unidos contra los países del eje nazi-fascista durante la II Guerra Mundial. Este último país emergería después como cabeza del sistema capitalista mundial y comenzó a aplicar estos instrumentos a escala planetaria, como parte de la denominada política de contención del comunismo que trajo consigo la llamada «Guerra Fría».

En la Directiva de Seguridad Nacional NSC 10/2 de junio de 1948, Estados Unidos denominó «operaciones encubiertas» a las acciones de propaganda negra, guerra económica, sabotajes y subversión contra estados hostiles, y apoyó a grupos de resistencia interna en «países amenazados del mundo libre». La mencionada directiva le brindó carácter permanente a un denominado «Grupo de Procedimientos Especiales» en la recién fundada Agencia Central de Inteligencia (CIA), que se convirtió en el órgano de operaciones encubiertas para ejecutar acciones clandestinas en otros países.

El respaldo a personas o grupos políticos afines a sus intereses la CIA lo denominó desde entones como «operaciones de acción política». Aquel órgano fue bautizado en agosto de 1952 como la «Dirección de Planes de la CIA». Su oficio principal: derribar gobiernos, como lo demostró poco después en 1954 con el derrocamiento del presidente Jacobo Arbenz Guzmán, en Guatemala. Aquel golpe de Estado, devenido después en genocidio, fue el punto de partida de la espiral ascendente de crímenes y atropellos de la CIA hasta nuestros días.

En ese mismo año 1954, para anticiparse a una indagación del Congreso norteamericano sobre la magnitud de tales acciones encubiertas, el presidente Dwight Eisenhower promocionó un estudio conocido como «informe Doolittle», que reflejaba sin tapujos la verdadera naturaleza de la nueva política del imperio: Estados Unidos tenía que abandonar sus tradicionales conceptos de juego limpio frente a un implacable enemigo y «Aprender a subvertir, sabotear y destruir a nuestros enemigos por métodos más astutos, más sofisticados y más eficaces».

Las acciones de subversión política contra el movimiento revolucionario en Cuba se iniciaron mucho antes del primero de enero de 1959. Al producirse el golpe de Estado de Fulgencio Batista en 1952, Estados Unidos poseía la total hegemonía económica, ideológica, política y militar sobre el continente. Como parte de su «política de contención» sobre América Latina, basada en el supuesto peligro de una amenaza comunista, Estados Unidos reforzó su presencia en Cuba mediante la asistencia militar y el establecimiento de misiones dentro del Ejército, la Marina de Guerra y la Aviación de la tiranía. La CIA reforzaba su «centro local» en la embajada estadounidense en La Habana y ampliaba la capacidad de su labor de inteligencia, mediante su penetración secreta en estructuras gubernamentales, políticas, económicas y sociales del país. En contubernio con los órganos represivos batistianos, aplicaba modernos recursos técnicos secretos para labores de seguimiento, control telefónico y escucha microfónica contra ciudadanos cubanos o extranjeros que militaban en movimientos revolucionarios y progresistas.

Según el volumen III de la Historia Oficial de Operación de Bahía de Cochinos,[1] elaborado por historiadores de la CIA en los años 80, se reconoce abiertamente el desarrollo de estas operaciones subversivas. Este estudio expresaba que «a mediados de los años 50, la Estación de La Habana dirigía siete proyectos aprobados, la mayoría de los cuales iban dirigidos al Partido Comunista cubano, el PSP (Partido Socialista Popular)». La CIA financiaba agentes encubiertos, «sembrados» desde años atrás, en la sociedad civil de entonces. Muchos de estos espías enfrentaron la Revolución triunfante y fueron desenmascarados posteriormente por la seguridad cubana con posterioridad a enero de 1959

La CIA recomendó a la tiranía crear un aparato represivo contra el movimiento comunista, incluidos los líderes de organizaciones políticas, estudiantiles o sociales a los que consideraba como adversarios, surgiendo en 1955 el Buró para la Represión de Actividades Comunistas (BRAC). Fortaleció el asesoramiento del aparato policíaco-represivo de la dictadura, de conjunto con el Buró Federal de Investigaciones (FBI), sin excluir la estrecha colaboración con los cuerpos militares.

De acuerdo con documentos norteamericanos, la CIA aportó significativos fondos para sostener la labor subversiva de una organización anticomunista secreta denominada «Movimiento de Integración Democrática Americana» (MIDA), dirigida contra el movimiento revolucionario cubano. Existen evidencias documentales que demuestran que el MIDA reclutaba a sus miembros en diferentes sectores sociales y los utilizaba en labores represivas. En 1954 el carné de identificación del MIDA denominaba a sus miembros como «combatientes», los que juraban «defender la democracia y la libertad y luchar contra el comunismo».

El gobierno norteamericano y sus servicios de inteligencia y las misiones militares dentro del país nunca condenaron los crímenes y la represión desatada por esa dictadura. Los asesores yanquis se mantuvieron impasibles ante los asesinatos, la tortura, las desapariciones y las violaciones a los derechos humanos del pueblo cubano.

Después del desembarco del yate Granma en 1956, la CIA priorizó sus intereses informativos sobre la filiación política e ideológica de Fidel Castro, la actividad revolucionaria de emigrados cubanos en el extranjero y los vínculos con el PSP. Desde principios de los años 50, en los reportes de la CIA y la embajada norteamericana en La Habana era frecuente encontrar estas preguntas: ¿Quién es realmente Fidel Castro? ¿Quién lo controla? ¿Es o no comunista? ¿Tendría Castro fuerza suficiente para derrocar a Batista? ¿Son amistosos sus sentimientos hacia los Estados Unidos? En el fondo de estas interrogantes primaba ya la creciente preocupación yanqui por el peligro que un líder descollante como Fidel Castro podía representar para sus intereses económicos y políticos en Cuba y en el continente. En la medida que crecía el movimiento revolucionario en la sierra y el llano, aquella preocupación se convirtió en certidumbre y Estados Unidos intentó lo imposible para tratar de evitar el triunfo revolucionario.

En los últimos meses de 1958 la CIA desplegó un intenso trabajo de inteligencia y penetración dentro de Cuba para identificar y respaldar una posible «tercera fuerza» para oponerla al movimiento revolucionario. Con igual propósito la CIA trabajó de forma encubierta sobre los principales jefes del grupo guerrillero II Frente Nacional del Escambray para lograr su traición. No escatimó esfuerzos tampoco para apoyar posibles planes golpistas entre la cúpula militar batistiana y tratar de impedir la cercana victoria del Ejército Rebelde. Una reunión de alto nivel, presidida por el presidente Eisenhower celebrada a las 3 y 40 de la tarde del 31 de diciembre de 1958, la que es descrita por el historiador de la CIA Jack B. Pfeiffer, nos brinda el nivel de incertidumbre de aquel gobierno ante los sucesos que se estaban produciendo en Cuba. La posible acción de los Estados Unidos, incluyendo la intervención directa, estaba entre los asuntos que fueron discutidos. También se sugirió que los Estados Unidos asumieran la responsabilidad de nombrar los miembros de una junta militar que sustituyera a Batista, en lugar de permitir que Fidel Castro Ruz y sus seguidores asumieran el gobierno.

En aquella reunión, el Director de la CIA Allen Dulles defendió con vehemencia el criterio de que una victoria de Fidel Castro no estaba entre los mejores intereses para Estados Unidos. Más tarde, el propio presidente Eisenhower mencionaría en sus memorias las palabras utilizadas por Dulles: «Los comunistas y otros radicales extremistas parece que han penetrado el movimiento de Castro». «Si Castro asume el poder, ellos probablemente participarán en el gobierno». Una semana atrás, el 23 de diciembre de 1958, durante una reunión del Consejo de Seguridad Nacional, Dulles había expresado su frase antológica: «Es necesario evitar la victoria de Castro». Según el mencionado Pfeiffer, aquella percepción los condujo a «un programa encubierto para sacarlo del poder, a partir de 1960».

En los años sucesivos aquel programa de agresiones integraría gigantescas operaciones bien estructuradas, sufragadas por millonarios recursos y dirigidas en secreto al más alto nivel político, a través de las principales agencias de inteligencia, para derribar la Revolución. Desde entonces, la Revolución Cubana no ha tenido un enemigo más tenaz e implacable, pero ha sabido resistir y vencer.

*Investigador del Centro de Investigaciones Históricas de la Seguridad del Estado

[1] David R. McLean: Western Hemisphere Division, 1946- 1965, vol. I, 191-192(DDO/HP 324, 2 Dec. 1973). Citado en Jack B. Pfeiffer: Official History of the Bay of Pigs Operation, vol. III, “Evolution of CIA´s Anti-Castro Policies”, 1959-January 1961, Central Intelligence Agency, Top Secret (desclasificado en el 2005).

La CIA consideró terrorismo los planes de Posada Carriles contra Cuba

Escrito por PL

Archivos revelados recientemente en este país acerca de la investigación sobre el asesinato del expresidente John F. Kennedy contienen el expediente secreto del terrorista de origen cubano.

La Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos consideró terrorismo los planes del criminal confeso Luis Posada Carriles y tuvo evidencias de su participación en el atendado contra un avión cubano, según difundió hoy la prensa norteamericana.

Archivos revelados recientemente en este país acerca de la investigación sobre el asesinato del expresidente John F. Kennedy contienen el expediente secreto del terrorista de origen cubano, informante de la CIA, pero considerado tan peligroso que la propia agencia lo tenía vigilado.

Cuando en 1976 explotó en Barbados un avión de Cubana de Aviación con 73 personas a bordo, a raíz de un atentado del cual Posada es considerado el autor intelectual, la CIA estuvo muy preocupada de que su relación con él se hiciera pública.

De acuerdo con el diario El Nuevo Herald, que examinó los archivos revelados, un resumen de la CIA de julio de 1977 dio cuenta de una reunión en República Dominicana entre Posada, Orlando Bosch y otros individuos con el mayor del ejército estadounidense de origen cubano Juan Armand Montes.

El documento describe a Bosch como ‘el líder terrorista de los exiliados cubanos’ y cita a un coronel dominicano según el cual el objetivo del encuentro era discutir ‘varios planes terroristas’, entre ellos ‘colocar bombas en aviones cubanos y en misiones diplomáticas cubanas’.

También incluían sabotear naves cubanas y soviéticas, secuestrar al embajador cubano ante las Naciones Unidas y matar al funcionario de la isla Carlos Rafael Rodríguez en Lisboa, Portugal.

La agencia norteamericana estuvo al tanto, asimismo, de los envíos de armas a insurgentes guyaneses en 1969, de la participación de Posada en un intento de derrocar al gobierno de Guatemala y de su rol en varios complots para asesinar al líder histórico de la Revolución en el país caribeño, Fidel Castro.

Posada, quien permanece libre en Miami pese a las continuas denuncias de Cuba por sus actividades terroristas y los pedidos de extradición de Venezuela, fue detenido junto a Bosch en Venezuela por ser identificados como los principales organizadores del atentado contra el avión de Cubana.

A los venezolanos Hernán Ricardo Lozano y Freddy Lugo, reclutados como autores materiales del crimen, los apresaron a su vez en Trinidad y Tobago como los principales sospechosos.

‘Por el momento, la estación no tiene pruebas contundentes que vinculen directamente [a los agentes] W-3, W-1 o Ricardo Morales Navarrete al atentado del 6 de octubre de 1976… De los tres, W-3 [Posada] parece haber sido el más implicado por su posible asistencia a Hernán Ricardo Lozano y/o Freddy Lugo’, indicó un memorando de octubre de 1976.

Según el texto del Herald, la CIA estaba al tanto de pruebas que incriminaban a Posada, aunque consideró que eran ‘circunstanciales’.

Otro cable secreto señaló que las autoridades venezolanas tenían ‘evidencia que implica al sujeto 201-300985 [número de identificación de la CIA de Posada] en la voladura del avión de Cubana’.

Unos días después del atentado, la CIA también obtuvo información sobre comentarios que habría hecho Posada en una cena: ‘vamos a atacar a un avión cubano’ y ‘Orlando tiene los detalles’.

A partir de la información entregada por la agencia, el Departamento de Estado concluyó que Posada parecía ser ‘la persona que planeó el sabotaje’ del avión, un hecho por el cual las autoridades estadounidenses nunca lo acusaron