Las operaciones encubiertas de la CIA al servicio del imperio y el apoyo a la sangrienta tiranía batistiana

Autor: Manuel Hevia Frasquieri * | internet@granma.cu
14 de noviembre de 2017
Al triunfo de la Revolución Cubana, el gobierno de Estados Unidos poseía una vasta experiencia en la ejecución de medidas de subversión política e ideológica y guerra económica, como instrumentos de su política exterior durante la década de los años 40 y 50 del pasado siglo. La subversión se había aplicado con anterioridad de forma conjunta por Gran Bretaña y Estados Unidos contra los países del eje nazi-fascista durante la II Guerra Mundial. Este último país emergería después como cabeza del sistema capitalista mundial y comenzó a aplicar estos instrumentos a escala planetaria, como parte de la denominada política de contención del comunismo que trajo consigo la llamada «Guerra Fría».

En la Directiva de Seguridad Nacional NSC 10/2 de junio de 1948, Estados Unidos denominó «operaciones encubiertas» a las acciones de propaganda negra, guerra económica, sabotajes y subversión contra estados hostiles, y apoyó a grupos de resistencia interna en «países amenazados del mundo libre». La mencionada directiva le brindó carácter permanente a un denominado «Grupo de Procedimientos Especiales» en la recién fundada Agencia Central de Inteligencia (CIA), que se convirtió en el órgano de operaciones encubiertas para ejecutar acciones clandestinas en otros países.

El respaldo a personas o grupos políticos afines a sus intereses la CIA lo denominó desde entones como «operaciones de acción política». Aquel órgano fue bautizado en agosto de 1952 como la «Dirección de Planes de la CIA». Su oficio principal: derribar gobiernos, como lo demostró poco después en 1954 con el derrocamiento del presidente Jacobo Arbenz Guzmán, en Guatemala. Aquel golpe de Estado, devenido después en genocidio, fue el punto de partida de la espiral ascendente de crímenes y atropellos de la CIA hasta nuestros días.

En ese mismo año 1954, para anticiparse a una indagación del Congreso norteamericano sobre la magnitud de tales acciones encubiertas, el presidente Dwight Eisenhower promocionó un estudio conocido como «informe Doolittle», que reflejaba sin tapujos la verdadera naturaleza de la nueva política del imperio: Estados Unidos tenía que abandonar sus tradicionales conceptos de juego limpio frente a un implacable enemigo y «Aprender a subvertir, sabotear y destruir a nuestros enemigos por métodos más astutos, más sofisticados y más eficaces».

Las acciones de subversión política contra el movimiento revolucionario en Cuba se iniciaron mucho antes del primero de enero de 1959. Al producirse el golpe de Estado de Fulgencio Batista en 1952, Estados Unidos poseía la total hegemonía económica, ideológica, política y militar sobre el continente. Como parte de su «política de contención» sobre América Latina, basada en el supuesto peligro de una amenaza comunista, Estados Unidos reforzó su presencia en Cuba mediante la asistencia militar y el establecimiento de misiones dentro del Ejército, la Marina de Guerra y la Aviación de la tiranía. La CIA reforzaba su «centro local» en la embajada estadounidense en La Habana y ampliaba la capacidad de su labor de inteligencia, mediante su penetración secreta en estructuras gubernamentales, políticas, económicas y sociales del país. En contubernio con los órganos represivos batistianos, aplicaba modernos recursos técnicos secretos para labores de seguimiento, control telefónico y escucha microfónica contra ciudadanos cubanos o extranjeros que militaban en movimientos revolucionarios y progresistas.

Según el volumen III de la Historia Oficial de Operación de Bahía de Cochinos,[1] elaborado por historiadores de la CIA en los años 80, se reconoce abiertamente el desarrollo de estas operaciones subversivas. Este estudio expresaba que «a mediados de los años 50, la Estación de La Habana dirigía siete proyectos aprobados, la mayoría de los cuales iban dirigidos al Partido Comunista cubano, el PSP (Partido Socialista Popular)». La CIA financiaba agentes encubiertos, «sembrados» desde años atrás, en la sociedad civil de entonces. Muchos de estos espías enfrentaron la Revolución triunfante y fueron desenmascarados posteriormente por la seguridad cubana con posterioridad a enero de 1959

La CIA recomendó a la tiranía crear un aparato represivo contra el movimiento comunista, incluidos los líderes de organizaciones políticas, estudiantiles o sociales a los que consideraba como adversarios, surgiendo en 1955 el Buró para la Represión de Actividades Comunistas (BRAC). Fortaleció el asesoramiento del aparato policíaco-represivo de la dictadura, de conjunto con el Buró Federal de Investigaciones (FBI), sin excluir la estrecha colaboración con los cuerpos militares.

De acuerdo con documentos norteamericanos, la CIA aportó significativos fondos para sostener la labor subversiva de una organización anticomunista secreta denominada «Movimiento de Integración Democrática Americana» (MIDA), dirigida contra el movimiento revolucionario cubano. Existen evidencias documentales que demuestran que el MIDA reclutaba a sus miembros en diferentes sectores sociales y los utilizaba en labores represivas. En 1954 el carné de identificación del MIDA denominaba a sus miembros como «combatientes», los que juraban «defender la democracia y la libertad y luchar contra el comunismo».

El gobierno norteamericano y sus servicios de inteligencia y las misiones militares dentro del país nunca condenaron los crímenes y la represión desatada por esa dictadura. Los asesores yanquis se mantuvieron impasibles ante los asesinatos, la tortura, las desapariciones y las violaciones a los derechos humanos del pueblo cubano.

Después del desembarco del yate Granma en 1956, la CIA priorizó sus intereses informativos sobre la filiación política e ideológica de Fidel Castro, la actividad revolucionaria de emigrados cubanos en el extranjero y los vínculos con el PSP. Desde principios de los años 50, en los reportes de la CIA y la embajada norteamericana en La Habana era frecuente encontrar estas preguntas: ¿Quién es realmente Fidel Castro? ¿Quién lo controla? ¿Es o no comunista? ¿Tendría Castro fuerza suficiente para derrocar a Batista? ¿Son amistosos sus sentimientos hacia los Estados Unidos? En el fondo de estas interrogantes primaba ya la creciente preocupación yanqui por el peligro que un líder descollante como Fidel Castro podía representar para sus intereses económicos y políticos en Cuba y en el continente. En la medida que crecía el movimiento revolucionario en la sierra y el llano, aquella preocupación se convirtió en certidumbre y Estados Unidos intentó lo imposible para tratar de evitar el triunfo revolucionario.

En los últimos meses de 1958 la CIA desplegó un intenso trabajo de inteligencia y penetración dentro de Cuba para identificar y respaldar una posible «tercera fuerza» para oponerla al movimiento revolucionario. Con igual propósito la CIA trabajó de forma encubierta sobre los principales jefes del grupo guerrillero II Frente Nacional del Escambray para lograr su traición. No escatimó esfuerzos tampoco para apoyar posibles planes golpistas entre la cúpula militar batistiana y tratar de impedir la cercana victoria del Ejército Rebelde. Una reunión de alto nivel, presidida por el presidente Eisenhower celebrada a las 3 y 40 de la tarde del 31 de diciembre de 1958, la que es descrita por el historiador de la CIA Jack B. Pfeiffer, nos brinda el nivel de incertidumbre de aquel gobierno ante los sucesos que se estaban produciendo en Cuba. La posible acción de los Estados Unidos, incluyendo la intervención directa, estaba entre los asuntos que fueron discutidos. También se sugirió que los Estados Unidos asumieran la responsabilidad de nombrar los miembros de una junta militar que sustituyera a Batista, en lugar de permitir que Fidel Castro Ruz y sus seguidores asumieran el gobierno.

En aquella reunión, el Director de la CIA Allen Dulles defendió con vehemencia el criterio de que una victoria de Fidel Castro no estaba entre los mejores intereses para Estados Unidos. Más tarde, el propio presidente Eisenhower mencionaría en sus memorias las palabras utilizadas por Dulles: «Los comunistas y otros radicales extremistas parece que han penetrado el movimiento de Castro». «Si Castro asume el poder, ellos probablemente participarán en el gobierno». Una semana atrás, el 23 de diciembre de 1958, durante una reunión del Consejo de Seguridad Nacional, Dulles había expresado su frase antológica: «Es necesario evitar la victoria de Castro». Según el mencionado Pfeiffer, aquella percepción los condujo a «un programa encubierto para sacarlo del poder, a partir de 1960».

En los años sucesivos aquel programa de agresiones integraría gigantescas operaciones bien estructuradas, sufragadas por millonarios recursos y dirigidas en secreto al más alto nivel político, a través de las principales agencias de inteligencia, para derribar la Revolución. Desde entonces, la Revolución Cubana no ha tenido un enemigo más tenaz e implacable, pero ha sabido resistir y vencer.

*Investigador del Centro de Investigaciones Históricas de la Seguridad del Estado

[1] David R. McLean: Western Hemisphere Division, 1946- 1965, vol. I, 191-192(DDO/HP 324, 2 Dec. 1973). Citado en Jack B. Pfeiffer: Official History of the Bay of Pigs Operation, vol. III, “Evolution of CIA´s Anti-Castro Policies”, 1959-January 1961, Central Intelligence Agency, Top Secret (desclasificado en el 2005).

Las mentiras de la “economista” Karina Gálvez

He leído el artículo que circula en el libelo proyanqui 14yMedio sobre el juicio de María Caridad Gálvez Chiu a quien todos llaman Karina.

Es descaradamente mentiroso, manipulador y ofensivo.

Según el autor que cita a los contrarrevolucionarios Yoandy Izquierdo, Dagoberto Valdés y Karina Gálvez, el juicio “quedó concluso para sentencia tras un largo proceso de investigación por el presunto delito de evasión fiscal”.

Los señores académicos tienen serias lagunas doctrinales y en el ejercicio propio del derecho.

Es desvergonzado que a estas alturas todavía emplean el término “presunto”. Vamos, se trata de un delito consumado de Evasión Fiscal como quedó debidamente demostrado y probado en el acto del juicio oral.

Estos señores además hacen aportes al sistema de sanciones establecidos en el Código Penal cubano. “Prisión domiciliaria” solo existe la legislación de Dagoberto y compañía.

La sanción de limitación de libertad que es lo que realmente ha solicitado la fiscalía, está debidamente estipulada en el artículo 34 del cuerpo legal citado.

En el artículo se afirma: “la vivienda que Gálvez adquirió el pasado año”. Mentiras, ustedes mismos han señalado que la compraventa tuvo lugar en el año 2014.

El párrafo más interesante del artículo y cito “Si el tribunal acepta la petición de la fiscalía, la economista no podrá viajar al extranjero y deberá informar a las autoridades antes de salir de la provincia, además de estar obligada a establecer un vínculo laboral”. Diría un amigo: “sin palabras”. A los señores académicos solo les preocupa que Karina tenga que trabajar y que no podrá continuar en la farándula de los viajes al extranjero para seguir el lucrativo negocio de la conspiración. Nada, que la vida de ocio y opulencia sin sudor se le está interrumpiendo.

Dagoberto Valdés tuvo que reconocer la impecable ejecutoria del tribunal, pero a su vista parece que solo estuvieron y actuaron los abogados defensores.

Señores les volvemos a recomendar que estudien al menos la parte general del código penal y que amplíen sus conocimientos sobre el derecho procesal penal. Karina cometió un delito de Evasión Fiscal y el hecho que haya pagado la responsabilidad civil derivada de este, no anula su comisión y si constituye una circunstancia atenuante tal como quedó demostrado en la modificación de las conclusiones acusatorias del fiscal para el caso del coacusado (vendedor). La fiscalía en el propio acto tomó en consideración las pruebas mostradas por la defensa que certificaban el pago del adeudo del acusado y decidió retirar de su petición la sanción accesoria que tenía prevista.

El artículo aludido hace mención a los asistentes al juicio: “una docena de amigos, familiares y miembros del equipo del CEC entre ellos Yoandy Izquierdo, Dagoberto Valdés, Rosalia Viñas y Livia Gálvez”. Claro que no podía ir nadie más. Ellos saben por qué. Sencillamente porque nadie los sigue, porque no arrastran, no tienen capacidad de liderazgo y porque el pueblo los identifica como lo que son: mercenarios.

Por último, “Karina Gálvez” no fue “detenida y conducida a la sede de la Seguridad del Estado”. Karina Gálvez, estuvo detenida y bajo proceso investigativo en la Unidad Provincial de Investigaciones Criminales y Operaciones, en la sección que se ocupa del procesamiento penal de los delitos comunes. El en juicio oral, “la economista” tuvo que reconocer el buen trato que recibió de los oficiales que la atendieron durante su arresto.

Señores, a ustedes que se autoproclaman académicos y pensadores del futuro de Cuba, les volvemos a pedir que tengan el valor de decir la verdad o al menos de callarse.

No les pedimos que se busquen el dinero honestamente porque eso definitivamente no saben hacerlo y les resulta más jugoso el del contribuyente norteamericano.

Publicado por Eliseo Junco a las 11:02:00 a. m.

Retoma la Iglesia Católica cubana su actuar contra la Revolución

Por Arthur González.

Con el paso a jubilación del cardenal Jaime Ortega Alamino, se percibe un retomar de la Iglesia Católica cubana a sus históricas posiciones en contra de la Revolución, algo que desde Miami los testaferros del dictador Fulgencio Batista pedían a gritos, con su frustrado sueño de 58 años, de reimplantar el sistema capitalista que tantas penurias dejó en el pueblo de la isla.

Ortega Alamino fue duramente acusado de complicidad con el gobierno y quienes lo hicieron olvidaron sus posiciones hostiles que dieron paso a varias pastorales pro yanquis, pues deseaban un enfrentamiento político que el Vaticano no aprobó, buscando una forma más hábil de actuar para alcanzar sus objetivos estratégicos.

Con la asunción del nuevo Arzobispo de La Habana, Juan de la Caridad García, hay cierto y cauteloso cambio en la línea seguida por su antecesor y muestra de ello fue el encuentro que sostuviera con algunas integrantes del grupúsculo “Damas” de Blanco, lo que fue interpretado como una señal de apoyo a la contrarrevolución asalariada de Estados Unidos.

El 16.07.2017 dos sacerdotes católicos, José Conrado Rodríguez Alegre y Castor Álvarez, acudieron a la vivienda de Berta Soler, donde oficiaron una misa ante una docena de contrarrevolucionarios, y la imagen publicada habla por sí sola de la calaña de los integrantes de los llamados “disidentes”.

De Conrado Rodríguez Alegre se conocen los antecedentes provocativos pagados por la mafia terrorista de Miami y sus frecuentes visitas a la capital de la mafia, lo que trajo como consecuencia que la jerarquía católica decidiera enviarlo a España por algunos años y después fuera trasladado de Santiago de Cuba para Cienfuegos para evitar males mayores, porque sus acciones transitan en la frontera del delito.

Orientado por esos que desean una confrontación de la Revolución con la Iglesia, José Conrado se entromete en los asuntos internos de la política del país, con actitudes provocativas como la mostrada en la propia misa, cuyo video se puede visionar en las redes sociales, en el cual estimula a los contrarrevolucionarios a seguir su enfrentamiento al gobierno, no decaer en sus propósitos, algo no acorde con la actitud de un religioso en una misa.

En demostración del desafío a las autoridades eclesiásticas y gubernamentales, ambos sacerdotes volvieron a reunirse el pasado sábado 5 de agosto con dirigentes contrarrevolucionarios, en la residencia del Antonio Enrique González-Rodiles, encontrándose presente Berta Soler, Ailer González, Ángel Moya, Claudio Fuentes y Raúl Borges, los que conforman el variopinto exponente de la mal trecha “oposición” cubana.

Esa reunión conspirativa forma parte del esfuerzo que hacen los yanquis por sacar del ostracismo y la inactividad a la contrarrevolución interna, la que pierde cada día más adeptos debido a su motivación por saltar a la emigración, después de acumular avales suficientes para clasificar a un visado como “refugiados políticos”, dentro del amplio y priorizado programa diseñado por el Departamento de Estados solo para Cuba.

Los propios participantes en dicha reunión divulgaron que el propósito era “intercambiar visiones sobre la situación actual y el papel que dentro de esta coyuntura deben jugar la Iglesia y la oposición en Cuba, la importancia del servicio en los temas sociales de la Iglesia católica cubana y del apoyo y solidaridad que necesita la oposición, llegando al acuerdo de ampliar y sostener de forma regular este tipo de intercambios”.

¿Qué buscan los dos sacerdotes con esa posición abiertamente violatoria de las normas de la Iglesia y de las leyes cubanas?

Evidente intentan convertirse en víctimas si fuera reprimidos, situación que serviría para amplificar las campañas anticubanas sufragadas por la Casa Blanca.

Esos conspiradores de 7ma categoría parecen olvidar que la Revolución jamás se dejó provocar por las múltiples acciones contrarrevolucionarias de algunos sacerdotes desde el mismo triunfo de 1959, a pesar de que usaron los templos para guarecer asesinos que intentaron secuestrar aviones civiles, guardar armas de fuego y reuniones totalmente conspirativas de decenas de agentes reclutados por la CIA.

Ante esos delitos, nunca fue cerrada un templo u orden religiosa, Cuba soportó que sacerdotes llevaran a cabo junto con la CIA, la despiadada e inhumana Operación Peter Pan, que separó de sus padres a 14 mil niños cubanos, enviados solos a Estados Unidos y recibidos por sacerdotes que los distribuyeron por orfanatos y casas de familias, donde muchos fueron abusados sexualmente.

En los últimos 20 años la relaciones Iglesia Católica- Estado cubano mejoraron notablemente, demostrado por la visita de tres Papas, algo único para Cuba a pesar de ser un país socialista, se construyó un nuevo seminario para la formación de sacerdotes, se repararon decenas de templos, se toleran varios centros de preparación docente, a pesar de que la educación es totalmente estatal, y muchos otros aspectos que hablan de una armonía positiva.

Si las presiones de Estados Unidos son tan fuertes que la iglesia acepta correr el riesgo de perder lo avanzado, se sabrá en los próximos meses.

Los que desean retomar la hostilidad contrarrevolucionaria de la Iglesia Católica, deberían conocer que esos llamados “opositores” no son respaldados por el pueblo, pues conoce perfectamente que trabajan siguiendo instrucciones del amo que les paga, carecen de ética, moral, prestigio y sin carisma alguno, y como aseguró el jefe de la misión diplomática estadounidense en La Habana:

“No vemos plataformas diseñadas para llegar a amplios sectores de la sociedad cubana, sino que más bien dirigen sus mayores esfuerzos a obtener recursos suficientes para solventar las necesidades del día a día de los principales organizadores y sus seguidores”.

Allá ellos con su condena, pero sería mucho más inteligente corregir la táctica para no perder lo avanzado en la estrategia.

No por gusto José Martí sentenció:

“La obra de amor ha hallado siempre muchos enemigos”

Naufragio del Remolcador 13 de marzo: La verdadera historia de un accidente.

La verdad no puede cambiarse, ni manipularse. La historia tampoco puede trastrocarse. El propósito de este trabajo es presentar a la joven generación de cubanos los sucesos acaecidos en relación con el penoso acontecimiento del naufragio del remolcador “13 de Marzo”, hundido accidentalmente en la madrugada del 13 de julio de 1994, como resultado de una colisión contra otra embarcación perteneciente a la Empresa de Servicios Marítimos del Ministerio de Transporte, mientras se encontraba en su persecución cerca de 7 millas al norte de la Bahía de la Habana.

Lo cierto de los hechos es que un grupo de delincuentes involucraron a numerosas personas, 72 en total, entre ellas a decenas de niños y mujeres en el secuestro de esta embarcación, la que se encontraba en el muelle, a sabiendas de que misma no estaba en condiciones para navegar largas travesías, además de presentar una vía de agua que auguraba su hundimiento. El secuestro de la nave se realizó de manera ilegal, inutilizando el sistema de comunicación de la misma con el fin de desoír los llamados de las autoridades cubanas exigiendo su retorno y la peligrosidad de la desafortunada incursión.

Algunas de las víctimas del accidente.

Los secuestradores pretendían llegar a los Estados Unidos en su obcecado empeño, aun conociendo el estado técnico de la nave raptada y el enorme riesgo en que ponían a las personas inocentes que sumaron a su alocada aventura.

Esta irresponsable conducta provocó la muerte de 41 personas, incluyendo a mujeres y niños, quienes perdieron la vida cuando la el remolcador se hundió. Fueron rescatados 31 supervivientes, 20 de ellos hombres, quienes fueron sometidos a un proceso investigativo para determinar la forma en que se produjo el secuestro de la embarcación y otras acciones ilegales cometidas, así como para determinar la responsabilidad legal de los involucrados. En el caso de los niños y mujeres, los mismos recibieron atención médica y fueron enviados a sus lugares de residencia.

La investigación determinó quiénes fueron responsables del delito cometido, siendo liberado el resto de las personas en el trascurso de los días siguientes.

Luego del penoso incidente, ha sido empeño de los enemigos de Cuba –a lo largo de décadas-, presentar a las autoridades cubanas como culpables de la muerte de innumerables víctimas, desvirtuando los sucesos y descontextualizándolos de manera engañosa y descarada. La verdad es que los propios trabajadores de los remolcadores, apenas conocieron el secuestro, se movilizaron a toda velocidad para impedir el hurto de la embarcación. En realidad el accidente se produjo al chocar el 13 de Marzo con una de las embarcaciones que le impedían la huida, en medio de la oscuridad y en condiciones adversas de navegación. Las autoridades cubanas determinaron que no hubo la menor intencionalidad de hundir el barco.

Extracto de la Nota del MININT

La manipulación deliberada del trágico accidente por parte de los sostenedores de la más criminal guerra ideológica anticubana, sobre todo presionando a algunos de los sobrevivientes, es fabricar la versión de que el Remolcador 13 de Marzo fue embestido deliberadamente por otras dos embarcaciones -los también remolcadores Polargo2 y Polargo5-, a la par que fueron hostigados por mangueras de agua a presión, provocando su hundimiento.

 

Otra de las falsedades sostenidas es la negación de auxilio a las personas que se encontraban en el agua. Sin embargo, la verdad fue otra. Todos los miembros del personal de las embarcaciones presentes en el lugar realizaron esfuerzos heroicos para salvar las vidas de estas personas, aun cuando las condiciones de navegación y la fuerza del mar (Fuerza 3) hicieron dificultoso el rescate.

Una de las razones principales de este trabajo es presentar la verdad tal como fue, sin tapujo alguno, respetando la memoria histórica, la cual no permitiremos que nos tergiversen descaradamente. Los cubanos #TenemosMemoria y la verdad, por dolorosa que sea, nunca nos ha asustado.

Jamás podrá entenderse este penoso accidente sin ubicarlo en su correcto contexto histórico. Solo eso permitirá deducir y asumir las responsabilidades de cada quien en torno al mismo.

A Cuba le duelen estas víctimas pues eran parte de su propio pueblo. Fueron mujeres y niños inocentes, conducidos hacia la muerte por un grupo inescrupuloso de secuestradores violentos, e incitados por la política hostil de un gobierno creador de la Ley de Ajuste, la cual abrió las puertas para que se realizaran acciones de robo de embarcaciones y aeronaves, garantizando la impunidad de los secuestradores al arribar a territorio norteamericano.

Estados Unidos manipuló el tema migratorio, usando al mismo como factor de desestabilización interna y promotor de la indisciplina social, a partir de la teoría de “la olla de presión”, con lo que se estimulaban las salidas ilegales, el secuestro y la frustración de los ciudadanos cubanos –quienes por diversas razones-, optaban por vías seguras para emigrar.

Junto a esta política agresiva, EE UU mantuvo total indiferencia ante las acciones terroristas realizadas contra Cuba en ese período por parte de organizaciones violentas radicadas en La Florida. Solo en contadas ocasiones se detuvieron a aquellos que venían a agredirnos, pero la justicia norteamericana los liberaba de inmediato y sin cargo alguno.

No es el gobierno cubano quien acoge a los secuestradores de barcos y aviones, no es gobierno cubano quien manipula políticamente el tema migratorio. No es desde Cuba que salen aviones y comandos terroristas para atacar objetivos en EEUU.

Salvo los dos delincuentes que promovieron los penosos sucesos del secuestro del remolcador, Cuba mira con respeto y dolor a todos aquellos que –murieron o no-, llevan aún los lastres de aquel triste suceso.

La política USA y la incitación a las salidas ilegales violentas.

La historia de estos sucesos tiene lugar cuando la administración Clinton dedicó sus empeños a incentivar las salidas ilegales desde Cuba, alentando a sus ciudadanos por diversas vías, sobre todo usando a la falaz emisora Radio Martí y todo el tinglado de fonías anticubanas. A la par, la SINA incumplió –siguiendo las indicaciones del Departamento de Estado-, la concesión de visas para aquellas personas que apostaban por una manera legal para emigrar.

Esta política de incitación a la emigración ilegal provocó que en fecha cercana al incidente del Remolcador 13 de marzo, se produjera el ingreso a EE UU de alrededor de 5 000 personas que usaron el canal ilegal marítimo, en franca violación de los acuerdos migratorios establecidos con Cuba.

La siguiente tabla, sobre la base de informaciones del Servicio de Guardacostas norteamericano, establece cómo las autoridades de ese país, particularmente durante la administración del presidente Clinton, permitió la emigración ilegal, en comparación con momentos anteriores, caracterizada en su mayoría por robo violento de embarcaciones, asesinatos cometidos contra personal de seguridad y otras acciones ilegales:

1983/89 1990 1991 1992 1993 1994 hasta agosto 1
630 467 2,203 2,557 3,656 4,731

Casi un mes después de los hechos funestos del 13 de julio, se habían producido 5 435 ingresos de ciudadanos cubanos que salieron ilegalmente del país. No obstante, la administración de Clinton mantuvo su política de permitir el flujo migratorio ilegal. Las declaraciones del entonces vocero del Departamento de Estado, David Johnson, emitidas ante estos hechos, mantiene el mismo patrón de política asociada a bendecir esta irracional conducta migratoria: “Cualquier persona que abandone Cuba puede adquirir la ciudadanía estadounidense con rapidez, ya sea por motivos políticos o económicos.”

Incitación a las salidas ilegales

Por su parte, las autoridades cubanas se mantuvieron en franco respeto a los acuerdos migratorios con su contraparte norteamericana, impidiendo en 1993 la salida ilegal de 11, 564 personas, mientras en 1994 (hasta agosto) impidió que 10,975 ciudadanos usaran esta vía ilegal.

Como puede apreciarse, desde inicios de 1994 esta situación se agravó peligrosamente, provocando que en los meses anteriores al evento del 13 de julio de 1994, la opción de salidas ilegales marcara la principal forma de emigrar hacia los EE UU.

A partir de esas acciones provocadoras y el rejuego de la administración Clinton con el tema migratorio, se agudizaron las acciones ilegítimas contra nuestro país. Agosto de 1994 se inició con actos de violencia que provocaron el asesinato de dos oficiales cubanos –el 4 y el 8 de agosto-, durante secuestros de embarcaciones en forma violenta, siendo aceptados en EE UU, con total impunidad, los perpetradores de estos actos criminales.

La consecuencia de estas acciones fue la legítima decisión cubana de dejar de proteger sus fronteras, lo que provocó un descontrolado flujo migratorio a partir de ese momento. Esa fue una consecuencia de la actitud irresponsable de la Casa Blanca. El 5 de agosto de 1994, Fidel declaró públicamente: “Si Estados Unidos no toma medidas rápidas y eficientes para que cese el estímulo a las salidas ilegales del país, entonces nosotros nos sentiremos en el deber de darles instrucciones a los guardafronteras de que no obstaculicen ninguna embarcación que quiera salir de Cuba.”

Acciones terroristas bendecidas por Washington.

Diversas acciones terroristas promovidas por grupos criminales de la mafia cubano americana desde territorio norteamericano, se sucedieron en estos días precedentes al evento del 13 de julio. Cuba denunció reiteradamente en diversos foros estas acciones y mediante notas diplomáticas enviadas al gobierno norteamericano.

Algunas de estas acciones hostiles y provocadoras fueron:

  • 2 de septiembre de 1993: Detención del ciudadano mexicano Marcelo García Rubalcava, residente en California, EE UU, al tratar de introducir propaganda y material explosivo, por indicaciones de la organización terrorista Alpha 66. Sus objetivos eran la colocación de bombas en instalaciones turísticas y realizar un plan de atentado contra Fidel Castro.

El MINREX cubano entregó a la SINA su nota 275 sobre la actividad terrorista del mexicano Rubalcava, quien sería excarcelado en mayo de 1994 y entregado a autoridades mexicanas, a causa de su deteriorado estado de salud y mientras purgaba una condena de 10 años de privación de libertad.

  • Luego de haber reclutado a dos ciudadanos de origen cubano para realizar acciones terroristas contra instalaciones turísticas –Olfiris Pérez Cabrera y Manuel Inda Ramos, quienes fueron neutralizados por la seguridad cubana-, la terrorista Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA) indicó a Percy Francisco Alvarado Godoy –agente de la seguridad cubana infiltrado en este grupo terrorista-, la colocación de bombas y otras acciones terroristas contra firmas extranjeras e instalaciones turísticas, así como la planeación de un posible atentado contra Fidel.

El agente Fraile de la seguridad cubana fue abastecido por Luis Posada Carriles y Gaspar Jiménez Escobedo con explosivo suficiente para provocar la voladura del cabaret Tropicana y otros objetivos turísticos en La Habana y Varadero.

  • El 29 de noviembre de 1993 el MINREX de Cuba envió la nota 1194 a la SINA en relación con amenazas realizadas por el ya fallecido jefe de Alpha 66, Andrés Nazario Sargen, en la que amenazaba con secuestrar a extranjeros en Cuba.
  • El 11 de marzo de 1994 se produjo un ataque por mar contra el hotel Guitart-Cayo Coco, perpetrado por una lancha con terroristas de Alpha 66.

Hay verdades que no pueden ser ocultadas y que apuntan a la directa responsabilidad del presidente Clinton y de su administración sobre los hechos que provocaron el accidente del Remolcador 13 de Marzo.

El propio Fidel fue un cronista de la situación existente alrededor de los sucesos que provocaron el secuestro y el accidente posterior que provocaron la actividad violenta e irresponsable de los secuestradores, así como la responsabilidad política de la administración Clinton por desarrollar una política migratoria errada, la cual aún se mantiene a partir de la bochornosa Ley de Ajuste Cubano. Todavía esa política propicia la deserción de médicos y deportistas cubanos, permitiendo la creación de instituciones, mecanismos y legislaciones que la fomentan inescrupulosamente.

Varios de sus discursos e intervenciones sirven para lograr una visión íntegra del contexto histórico alrededor de este incidente:

Intervención de Fidel el 5 de agosto de 1994.

http://revolucioncubana.cip.cu/wp-content/uploads/2013/09/Comparecencia-del-presidente-Fidel-Castro-ante-la-Televisi%C3%B3n-Cubana..pdf

 

Intervención de Fidel el 11 de agosto de 1994.

http://revolucioncubana.cip.cu/wp-content/uploads/2013/09/Comparecencia-del-presidente-Fidel-Castro-ante-la-Televisi%C3%B3n-Cubana-y.pdf

 

Intervención de Fidel castro el 24 de agosto de 1994.

http://revolucioncubana.cip.cu/wp-content/uploads/2013/09/Comparecencia-del-presidente-Fidel-Castro-ante-la-Televisi%C3%B3n-Cubana-y….pdf

 

Aún los inescrupulosos y jurados enemigos de la Revolución Cubana mantienen sus añejas e infundadas acusaciones contra nuestras autoridades, responsabilizándolas con la penosa muerte que nunca debió ocurrir. Son los propios responsables los que, paradójicamente, tratan de vendernos como culpables. Aún mantienen sus sucias campañas cargadas de hipócrita sensiblería y promueven condenas inmerecidas contra nosotros.

La inmensa mayoría de nuestro pueblo, la que no se encanta ni deslumbra con los cantos de sirena del capitalismo, se dedica este verano a disfrutar sanamente de su democracia verdadera, de su libertad conquistada con sacrificio y entrega. Ese pueblo ni odia ni guarda resquemores hacia el hermano que vive fuera de sus fronteras. Al contrario, le recibe y recibirá siempre como parte propia de él mismo.

Percy Francisco Alvarado Godoy

Los centristas se confiesan

Cena en Washington en enero 2015. A la cabeza de la mesa -¿al centro?- Phillip Peters de Cuba Research Center. De izquierda a derecha: Lenier Gonzalez, Elaine Diaz (Periodismo de Barrio), Hugo Cancio (On Cuba), Maria Isabel Alfonso (Cuba Posible) Julio Cesar Guanche (Cuba Posible), Harold Cardenas (La Joven Cuba-El Toque), Arturo Lopez Levy (New America Fundation) y Roberto Veiga (Cuba Posible). Foto Progreso Semanal

En un comentario publicado en el blog Segunda Cita los directores de la revista digital y el “proyecto” Cuba Posible, Roberto Veiga González y Lenier González Mederos, confiensan su labor a favor de “una evolución gradual del actual modelo sociopolítico cubano”, su papel como “embajadores” (públicos y privadamente) por cuentapropia y su relacion de trabajo con la Open Society Fundations que dirige el multimillonario George Soros.

Aquí les dejamos un fragmento:

Las principales acusaciones contra nuestras personas, no tanto contra Cuba Posible, han sido las de querer “subvertir” el orden interno y la de ser “dos plattistas” al servicio del gobierno norteamericano.
4. Sobre estas dos cuestiones queremos afirmar:
a) Nuestras propuestas se han basado en una evolución gradual del actual modelo sociopolítico cubano. Hemos creído, y seguimos creyendo, que no existe otro camino para Cuba. Sin embargo, esta postura nuestra es considerada por algunos, en el menor de los casos, como “sospechosa” y, por lo general, como “traidora”. No obstante, estamos convencidos de que si la Revolución llegara a colapsar, no será por los empeños a favor de su renovación, sino gracias a aquellos que se aferran a mantenerla anclada en lógicas que solo conducen a la derrota.
b) En cuanto a nuestra posición “plattista” en “alianza con los poderes norteamericanos”, solo basta decir que llevamos trabajando, pública y privadamente, más de 13 años a favor de la normalización de relaciones entre Cuba y Estados Unidos, siempre sobre la base del respeto a la soberanía cubana. De ello pueden dar testimonio tantísimas personas que, desde los dos países, han trabajado en serio y concretamente (no en la distancia y mediante “consignas”) en este empeño estratégico.
5. Ni Roberto Veiga, ni Lenier González han mantenido, ni mantendrán, relaciones de trabajo con la USAID. No obstante, sí hemos trabajado y trabajaremos con contrapartes extranjeras, entre las que se encuentra Open Society Fundations, de George Soros. Incluso, este momento gestionamos que el mismo nos conceda una entrevista, pues deseamos dialogar con él y luego publicar este intercambio acerca de su apreciación y de sus posiciones sobre el actual contexto global.

Toamdo del Blog Cambios en Cuba

 

 

Dios los Cria y el Diablo los junta

Le llaman exilio cubano ,pero es un bochorno y una burla , los que que aparecen en la fotografia dicen que son el exilio cubano ,pero vamos a identificarlos uno de ellos Angel de Fana Serrano , quien cumplio 20 años de prision en Cuba por actividades terroristas ,este persona junto con los tambien ex presos contrarevolucionarios y terroristas ya fallecidos Eusebio Peñalver Mazorra ,y Mario Chanes de Armas ,crearon en la ciudad de Miami un grupo terrorista nombrado Plantados hasta la Libertad y la Democracia ,muy vinculados en planes de atentados contra la vida del Comandante en Jefe Fidel Castros Ruz.
La señora que aparece es Cary Roque ,conocida contrarevolucionaria vinculada a actos terroristas y a planes de atentados contra la vida del Lider de la Revolucion Cubana ,cumplio varios años de prision en la isla.
Este no un exilio cubano , exilio genuino , puro y cubano fue el de Jose Marti y los patriotas que luchaban por la libertad de Cuba en medio de situaciones adversas. y el otro personaje es Jorge Luis Garcia Perez Antunez ,un mercenario de la peor especie que ha vendido su alma al diablo ,esta viviviendo del dinero del contribuyente nortamericano que recibe del gobierno de los Estados Unidos por su mercenarismo y quinta columna.
El exilio cubano que Angel de Fana Serrano y Cary Roque quieren mostar , es de los batistianos que en la madrugada del primero de enero de 1959 saliendo huyendo de Cuba para evadir las 20 000 muertes de la dictadura batistiana ,el robo ,los abusos y las canalladas que sufrio el pueblo cubano bajo la dictadura proimperialista de Fulgencio Batista.

Antunez, el bochorno del patriotismo cubano

Por Percy Alvarado Godoy . El servilismo lacayuno e inmoral del mercenario Jorge Luis García Pérez (Antúnez) se puso de manifiesto hoy cuando solicitó al presidente Trump que mantenga el criminal bloqueo contra Cuba, el cual ha causado permanentes y dañinas afectaciones a sus propios conciudadanos. En un remedo de documento en forma de carta se alinea a los postulados más infames dentro de la política anticubana convergiendo de esta forma con los elementos más reaccionarios de la mafia anticubana y el extremismo de los terroristas más connotados radicados en USA.
El desparpajo de justificar esta petición con el manipulado tema de los derechos humanos y la solicitud de liberación de aquellos provocadores que purgan sentencias por sus actividades subversivas, pone sobre el tapete que poco le interesan a este burdo personaje los derechos humanos a la vida de su propio pueblo.
“Antúnez”, devenido guatacón de turno de Trump, Marco Rubio y otros mafiosos anticubanos, ha colocado en un sucio inodoro cualquier asomo de pudor, dignidad y patriotismo que pudo haber tenido alguna vez.

USA usa programa para refugiados para alentar a dudosa contrarrevolución en Cuba

Por Percy Alvarado Godoy . El asunto está claro: detrás del surgimiento de nuevas figuras en el estrellato contrarrevolucionario dentro de Cuba se encuentra la mano sucia de Washington y de su cacareado programa para refugiados, tal como lo anuncia la propia Embajada de los Estados Unidos en La Habana. En la citada página se muestran los fundamentos necesarios para que cualquier cubano pueda ser elegido para gozar de este privilegio, gracias a ser considerado como ciudadano de una nación reconocida como “un país de interés especial y elegible para que los refugiados sean procesados dentro del país.”
Desde luego, la cuestión no es tan fácil de resolver para el solicitante ya que, según este programa, el ciudadano cubano debe demostrar que él/ella pertenece al menos a uno de los siguientes grupos: Miembros de minorías religiosas perseguidas, Activistas de derechos humanos, Antiguos presos políticos, Reclutas de trabajos forzados (1965-1968) y Personas privadas de sus títulos profesionales o sujetas a otros tratamientos desproporcionadamente severos y discriminatorios como resultado de sus creencias y actividades políticas y religiosas, o la percepción de las mismas.
La trampa consiste en que el entrevistado por funcionarios de esa sede diplomática, o sabedor el mismo de estos requisitos, se encuentra ante el desafío de crearse un historial “convincente” para poder aplicar y ser aceptado como refugiado y recibir asilo político en USA. Como consecuencia de ello han comenzado a surgir historias –las que son deliberadamente manipuladas por los medios enemigos y organismos encargados de satanizar a Cuba, tales como los congresistas mafiosos de Miami, Amnistía Internacional, la CIDH, entre otros– en las que han descollado nombres de oportunistas y descarados como los hermanos holguineros Adairis, Anairis Miranda Leyva y Fidel Batista Leyva; el tunero Jorge Cervantes García, así como Daniel Llorente, por citar algunos casos.
Esta nueva forma de emigrar tras venderse como perseguidos, victimizados, sodomizados ideológicamente, etc., ha generado la existencia de un grupo de oportunistas de toda laya cuyo único fin es subirse a un tubo de aluminio y capaces de inventar cualquier patraña que sirva a los sórdidos intereses de la guerra ideológica anticubana. Ya esta estratagema le sirvió a muchos como la propia Rosa María Payá, Orlando Luis Pardo Lazo y a una larga lista de falsarios descarados e impudorosos.

Lo que no dicen sobre huelguistas de Holguín que preocupan a Congresista de EEUU

Luis Ernesto Ruiz Martínez /

Por Luis Ernesto Ruiz Martínez. En los últimos días hemos visto en la Televisión Cubana varios de los “personajes” que acompañaron a Trump durante el show en Miami. Marco Rubio y Mario Díaz-Balart, dos de los “afortunados”, tienen su propia fauna local, así que mientras más cacareen, más valioso es el huevo. Así sucede por estos días desde Holguín, donde los hermanos huelguistas “vuelven ser noticia”.

Resulta que al parecer por esta parte de la geografía holguinera algunos tienen un “compromiso” especial con Díaz-Balart, uno de los socios de Donald Trump, o al revés. Al congresista le preocupa “la situación de tres hermanos que están en huelga de hambre en Cuba y se les ha negado tratamiento médico”, expresado textualmente en un comunicado que circula por internet.

“Díaz-Balart”, continúa el susodicho comunicado, “califica de vergonzoso el arresto de Anairis Miranda Leyva, Adairis Miranda Leyva, Fidel Manuel Batista Leyva, y Maydolis Leyva Portelles por no mostrar duelo por la muerte de Fidel Castro”. Los hechos que motivaron su arresto y su posterior conducta fue objeto de una investigación expuesta en este blog.

Claro, algo de dramatismo no viene mal para los acostumbrados lectores de Diario de Cuba, Martí Noticias y otros de los medios que amplifican, sin investigación alguna, este tipo de acontecimientos.
Mienten… para variar.

Represión, respuesta rápida, huelga de hambre, son palabras muy frecuentes en las notas que llenan varios sitios por estos días. Pero nada, como es costumbre, se dice de la actitud de la madre y sus 3 hijos, de conocido historial contrarrevolucionario.

Los hermanos, presentados como destacados activistas, iniciaron una nueva huelga de hambre el pasado 8 de junio. Tras 13 días fueron hasta el Hospital y comenzó el nuevo show. Se negaron a realizarse exámenes complementarios, algo que según me cuentan amigos de la salud y mi propia experiencia, es lo más elemental para conocer el estado real de cualquier paciente. A pesar de la negativa a someterse a esos análisis ellos reclamaron ingreso inmediato.

Ese día pasaron la noche allí y en la mañana siguiente volvieron con la negativa. ¿Si se está tan seguro de la “precaria situación de salud”, como vociferan algunos en internet, por qué no confirmarlo con exámenes de laboratorio?

Resultado, si no hay criterio médico, nadie (es lo más lógico del mundo), puede mantener ingresados pacientes con la certeza de que esas camas las pueden necesitar otros que sí muestran signos reales de enfermedad.

Los códigos comunicativos ante la respuesta médica han sido claramente manipuladores. La traducción ante la normal actitud de los profesionales de la salud ha sido: “se les ha negado la asistencia médica en todos los hospitales de Holguín”, “se les ha negado tratamiento médico”, “el Director del Hospital los expulsó”, así como “la negativa de atención médica por parte de los medios de salud de la ciudad de Holguín”. Ver, para creer.

Hay muchas cosas mal contadas, otras escondidas en esta historia que acaba de “llamar la atención” de un Congresista de Estados Unidos. El “pobre” Mario Diaz-Balart, que a lo mejor ni sabe dónde está Holguín dentro del mapa de Cuba, debería saber que “después de 23 días sin comer”, los huelguistas andan cargando cubos de agua.

Me cuentan quienes hace algunos días los vieron rumbo a la Dirección Provincial de Salud, iban con buen paso y excelente sonrisa, algo que contradice lo que han escuchado los seguidores de Radio Martí, donde comentan que se encuentran en estado de salud grave.

Algunos sugieren preguntarle a Coco Fariñas y otros “defensores de los derechos humanos” que han realizado acciones similares dentro de Cuba, si en estado de inanición se tienen tantas fuerzas como para salir de la casa a caminar del modo en que lo hacen estos. Algunos especulan que, como dentro de su vivienda nadie les hace caso, tienen que salir de ella.

Show anexionista en Miami

Por Juan Fernández López
Un discurso anticomunista que recordó los peores libretos de la guerra fría, con manipulaciones históricas de todo tipo y mentiras mal fabricadas, propias para un auditorio de viejos provocadores, terroristas, mercenarios y políticos ultraderechistas del actual gobierno, se encargó de presentar ante el mundo la desatinada decisión del mal asesorado Donald Trump de dar marcha atrás al proceso de normalización de relaciones con Cuba y retomar la fórmula de la coerción, el bloqueo, la presión política y el chantaje para en “corto tiempo” tratar de derrocar a la Revolución.
No hubo tapujos y después de encender los ánimos del auditorio, el representante anticubano Mario Díaz Balart; le sucedieron las promesas de Marco Rubio de destrozar la revolución en seis meses o seis años (un comentarista miamense apuntó que seis décadas con estos métodos fueron insuficientes); una consigna degradante del vicepresidente Mike Pence, lo ratificó en su ultraconservadora postura y como un acérrimo anticubano; una intervención del gobernador floridano que pasó inadvertida y no traducida por las televisoras, y el momento por todos esperados en la sala: las ofensas, calificativos agresivos e irrespetuosos, que no tienen parangón entre mandatarios que le precedieron en las últimas décadas.
En las propias calles de Miami la gente calificó el espectáculo como “politiquería barata de tercer nivel”. El show no podía ser de otro modo en el teatro de la Brigada mercenaria que fue derrotada en menos de 72 horas en Playa Girón; donde los gritos de la anexión y la resignación fueron evidentes cuando corearon en inglés una y otra vez USA, USA, USA… para apoyar las promesas de castigo y de pronto regreso al capitalismo en Cuba por un coro de esbirros de la tiranía, terroristas de todas las décadas ávidos de sangre, contrarrevolucionarios, flotipandilleros y los legisladores anticubanos que se vendieron como protagonistas.
Desconociendo la historia de Cuba, Trump en tono amenazante y hegemónico trató de poner condiciones a la continuidad de las relaciones bilaterales, ofendió al pueblo cubano, al sistema político que libremente ha escogido y a sus líderes históricos. Acudió al viejo libreto de los derechos humanos como pretexto para exigir concesiones a la Isla, fórmula fracasada por injerencista e irrespetuosa a lo largo de los últimos 60 años.
El viceasesor de seguridad nacional de la administración de Barack Obama, Ben Rhodes, calificó que con la actuación de Trump “han devuelto las relaciones entre EE.UU. y Cuba a la prisión del pasado (…), ignorando las voces del pueblo cubano y la mayoría de los estadounidenses simplemente para recompensar a un menguante grupo político de EE.UU.”.
Rhodes argumentó que la decisión de Trump de restringir algunos viajes de estadounidenses a la Isla y las transacciones del Ejército cubano equivale a regresar a “una mentalidad de Guerra Fría que fracasó trágicamente (…) El anuncio de Trump es la última bocanada ilógica de una cepa de la política estadounidense que tiene un historial de fracaso de 50 años de duración, y que se equivoca al asumir que podemos controlar lo que ocurre en Cuba”, afirmó el exfuncionario.
Pese a los rumores y filtraciones de las últimas jornadas sobre la decisión de cambiar la política, el show de este viernes genera una mezcla de decepción, denuncia e indignación de Miami a Washington; en el viejo continente; en América Latina, en todos los puntos cardinales, y en Cuba el pueblo alza su voz, como lo ha hecho siempre para rechazar el agravio y patentizar su respaldo a la Revolución, a sus dirigentes, a la soberanía, la independencia y a las conquistas sagradas del socialismo, contra las que se han estrellado las bravuconerías de quienes han apostado a la intimidación y las amenazas.
Los líderes de la Revolución han reiterado a lo largo de la historia la disposición a sostener con el gobierno de los EE.UU. un diálogo respetuoso, basado en la igualdad soberana, para tratar los más diversos temas de forma recíproca, sin menoscabo a la independencia y la autodeterminación de nuestro pueblo, y sin renunciar a uno solo de nuestros principios. Así se empezó a construir el puente que súbitamente, Trump se propone destruir.
La Pupila Insomne