Fidel Castro, el cubano a quien más veces intentaron asesinar

LA HABANA (Sputnik) — El líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro (1926-2016), que hoy cumpliría 92 años, estuvo expuesto a 638 intentos de asesinato.
“Pronto deberé cumplir 90 años, nunca se me habría ocurrido tal idea y nunca fue fruto de un esfuerzo; fue capricho del azar. Pronto seré ya como todos los demás. A todos nos llegará nuestro turno, pero quedarán las ideas de los comunistas cubanos”, comentó Castro en un discurso en la clausura del VII Congreso del Partido Comunista de Cuba en 2016, unos meses antes de fallecer.
Pero en su muerte forzosa sí pensaron muchos durante casi medio siglo. Eliminarlo físicamente fue una obsesión de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de EEUU y de sus acérrimos enemigos cubanos afincados en las ciudades estadounidenses de Miami y Nueva York.
 

Hasta el año 2007 se contabilizaron 638 intentos de asesinato contra el dirigente cubano, en distintas fases de desarrollo, y llegaron a ejecutarse más de un centenar de ellos, todos de forma fallida, según servicios de inteligencia cubana.

 
En una cronología publicada en el diario oficial Granma, se destaca que uno de los primeros intentos se registró el 28 de diciembre de 1958, pocos días antes del triunfo revolucionario, cuando fue descubierto y detenido en la Sierra Maestra el estadounidense Aller Robert Nye, a quien se le incautó un fusil Remington calibre 30.06 con mira telescópica, con el que pretendía dar muerte al jefe guerrillero.
Unos meses después, el 2 de febrero de 1959, fue detenido el agente de la CIA y mercenario Allen Robert Mayer, que ingresó ilegalmente en Cuba a bordo de una avioneta, pero fue descubierto y detenido por los entonces incipientes Órganos de la Seguridad del Estado.
 

En 1960, los oficiales de la estación de la CIA y agregados militares en la embajada estadounidense en La Habana, el mayor Robert Van Horn y el coronel Jack Nichols utilizaron a la también agente Geraldine Shamma para organizar un plan de asesinato a Castro en ocasión de una de las visitas que hacía a la casa de otro dirigente.

 
La lista de intentos es larga y diversa.
Trataron de envenenarlo usando una píldora de cianuro en un batido de chocolate, o de aprovechar su afición al buceo utilizando un traje de buzo envenenado, o con explosivos con forma de moluscos con colores llamativos, durante sus inmersiones submarinas.
También se intentó con puros habanos, tanto venenosos como explosivos, dispararle con un lanza-cohetes mientras daba un discurso, ametrallarlo con una falsa cámara de televisión, envenenarlo con un bolígrafo-jeringuilla, o hacer estallar una tribuna en la que debía dar un discurso en su visita a Panamá en 2000 Cuestionado por el cineasta estadounidense Oliver Stone, Castro le respondió que la causa de su supervivencia “es que los terroristas eran mercenarios que tenían miedo a morir si ejecutaban el asesinato, o a no disfrutar la recompensa”.
 
El exgobernante cubano encabeza la lista de líderes que fueron blanco de atentados y que incluye además a los expresidentes estadounidenses Ronald Reagan (197), Richard Nixon (184), Lyndon Johnson (72), James Carter (64) y John Kennedy (42), quien murió asesinado en 1963.

Puntos aclarados a José Daniel. Segunda Parte: La atención médica a la infancia en #Cuba

Foto tomada de Internet

Con riesgo de parecer redundante caigo en la misma idea, pero esta vez sobre la incuestionable profesionalidad con la cual se atiende a la infancia en Cuba en el sector de Salud Pública.

#JoséDanielFerrerGarcía se ha atrevido a cuestionar dicha labor, ya sabemos cuál es su misión y lo que recibe a cambio.

Repasemos entonces algunas cuestiones importantes:

Desde que la vida se forma dentro del vientre de la madre ya es prioridad del Sistema de Salud Cubano garantizar la salud de ella y el hijo. El Programa de Atención Materno Infantil fue instituido en Cuba desde 1970;  diseñado por diversos especialistas para regular todo lo concerniente a las gestantes y a los infantes. Cualquier irregularidad o deficiencia es sancionada y penalizada; aunque seamos realistas, nos caracteriza la humanidad y la profesionalidad. Es por eso que las estadísticas muestran resultados satisfactorios en cuanto a natalidad y mortalidad infantil y materna.

La inmunización contra varias enfermedades es también prioridad de nuestro sistema de salud. La poliomielitis, parotiditis-rubéola-sarampión, difteria, tos ferina, Hepatitis B, tétanos, Haemophilus influenzae tipo B, tuberculosisson son enfermedades que cuentan con escasos y hasta ningún reporte en la isla desde hace ya algunos años.

Urge recordarle al compañero José Daniel que nuestro país es el primero en el mundo en eliminar la trasmisión materno-infantil del virus del VIH/sida y de la sífilis congénita, un logro que ha sido reconocido por la Organización Mundial de la Salud.

Los consultorios médicos son celosos si de los niños se trata y en las diversas enseñanzas los centros educacionales cuentan con profesionales de la salud de diversas especialidades para atender y asistir a nuestros pequeños si fuera necesario.

Todavía hay mucho que decir al respecto pero lo dejo aquí para no extender el texto. Además estoy clara que quienes se atrevan a cuestionar la atención médica a la infancia en Cuba es un hipócrita y sin dudas alguien muy bien pagado para desacreditar a la Revolución Cubana.

Cuba no necesita ser liberada. Respuesta a Mike Pence.

Escrito por: Jennifer Blanco
Queridos lectores acabo de leer un artículo el cual lleva por título ´´Liberar a Cuba, Venezuela y Nicaragua es prioridad para Estados Unidos según Mike Pence ´´. En el mismo el vicepresidente de los EE.UU plantea que es tarea primordial para  su gobierno librar a estos países de las dictaduras en que están viviendo. En su discurso dice algo en el cual estoy completamente de acuerdo con él, aunque él interprete la realidad de manera diferente a mí. El plantea que en nuestro país está vigente el legado del Comandante Fidel Castro  que es como una nube que nos envuelve. Señor Pence: el legado del comandante está y estará siempre con los cubanos, todos sin excepción de mike.jpgninguno de nosotros  tenemos mucho que agradecerles a Fidel Castro y todos los héroes de la Revolución Cubana. Decirle que Cuba no necesita liberarse nosotros fuimos libres, independientes y soberanos el día 1ro de Enero de 1959 cuando triunfó la Revolución Cubana. A usted  y a todo el gobierno norteamericano lo que le duele es que una isla tan pequeña como la nuestra y tan cercana  ha logrado mantener su carácter socialista por más de  medio siglo. Cuba ha conseguido ser ejemplo en América Latina, el Caribe y el mundo entero por toda la ayuda prestada en calidad humana; ya sea con médicos, enfermeras, maestros, deportistas entre otros tantos servicios prestados. Les duele que fuimos nosotros los que les propiciamos su primera gran derrota en América Latina, que a pesar de haber intentado en 659 veces quitarle la vida a nuestro comandante todos le fallaron, les duele además que aún y cuando nos tienen bloqueados somos un país prospero en el cual se han alcanzados innumerables logros tanto en la Medicina como en el Deporte y la Educación. Les duele además que cuando se habla de Cuba se habla con admiración de su pueblo, de sus dirigentes, mientras ustedes mandan misiles a Siria,  Cuba manda 2 toneladas de medicinas y el mundo nos aplaude por eso mientras que a ustedes  les repudian sus actos inhumanos y sangrientos. Pero no solo Cuba, Venezuela y Nicaragua también están en  su blanco, países los  cuales han logrado sacar a miles de familias de la pobreza, les ha dado hogares decorosos donde vivir, le ha devuelto la visión a cientos de miles de personas, ha enseñado a leer y escribir a miles de hombres y mujeres. Por estas razones puedo preguntar de  que nos van a liberar, nosotros ni ningún país necesita ser liberado por los EE.UU. Cuba es y será un país libre y eso es una realidad que van a tener que enfrentar y convivir con ella porque si cuando Fidel estaba vivo no pudieron con nosotros ahora podrán menos por que Cuba entera es Fidel y su legado está más vigente que nunca en todo su pueblo.

“Con Cuba NO te metas”, responden peruanos a provocación mercenaria en Lima

Amigos de Cuba en Perú ratificaron en Lima que no hay provocación de la contrarrevolución mercenaria que quede sin respuesta y reiteraron la frase que se viralizó en Internet: con Cuba NO te metas.
Una valla publicitaria, pagada por elementos de la contrarrevolución cerca del aeropuerto internacional Jorge Chávez de Lima, aludía a un mensaje irrespetuoso y ofensivo contra el pueblo y el Gobierno cubanos.
Ante esta nueva provocación de mercenarios al servicio del imperialismo, amigos de la Isla, con la doctrina del Apóstol José Martí en el corazón, dieron un vuelco al mensaje y dejaron claro con graffitis: con Cuba NO te metas. Vítores a Cuba y a Fidel redondearon el nuevo mensaje, donde resalta la bandera tricolor, esa que ha acompañado la lucha del pueblo cubano por su independencia.

ZunZuneo aleteo de subversión enfocado a la juventud cubana

Por Redacción Razones de Cuba

Razones de Cuba les propone el siguiente artículo por Dai Liem Lafá , publicado en junio del 2014, muestra del dominio imperial del ciberespacio por el gobierno de Estados Unidos, así como de las acciones subversivas contra el orden interno en Cuba, problemática que sigue siendo una realidad de nuestros tiempos.

Alas de pura subversión desplegó ZunZuneo, una operación secreta contra Cuba -financiada y dirigida por la Agencia de Estados Unidos para la Ayuda al Desarrollo (USAID)-, destinada a socavar al gobierno a través del ciberespacio, y enfocada a la juventud por su preferencia, interés y acceso a las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.

Aunque desde que se reveló al público y se anunció su inoperancia ha sido repudiada en todo el mundo por su trasfondo oscuro e injerencista, ello no significa el fin de las conspiraciones orquestadas por el imperio para acabar con la Revolución.

Esta práctica no se va a detener y los pronósticos no apuntan a que se reduzca, aseveró a la Agencia de Información Nacional (AIN) la doctora Leyda Carrillo, especialista del Centro de Investigaciones de Política Internacional.

El propósito es erosionar la tranquilidad ciudadana, expandir la ideología dominante en esa nación y subvertir el avance de la Revolución cubana.

La subversión se especializa en el decursar del pensamiento y en cómo modificarlo a favor de los intereses y dogmas de los países dominantes, de ahí que busquen los espacios ocupados por los jóvenes, generalmente protagonistas en los movimientos insurgentes y de rebeldía. Ellos son el foco en las naciones donde el imperio quiere concretar un cambio de sistema político, precisó Carrillo.

La práctica de los polos de poder -integrados por Estados Unidos, Israel, la Unión Europea y la Organización del Tratado del Atlántico Norte-, apunta a considerar a la ciberguerra como el peligro mayor de la actualidad, agregó.

Dentro del enfoque de la seguridad nacional de estas potencias existe una direccionalidad para que lo acontecido en el mundo sea previsto, programado y desarrollado en aras de evitar el terrorismo en sus respectivos territorios.

Pero también con vistas a movilizar, según sus intereses, a la comunidad de países emergentes o subdesarrollados – la mayoría- considerados enemigos. Por lo tanto estamos en el bando contrario.

La esencia es controlar lo que sucede mundialmente en el ciberespacio, incluidos la telefonía móvil, la radiofonía y las telecomunicaciones, insistió la entrevistada, quien a su vez pertenece a la Sociedad de Derecho Internacional de la Unión Nacional de Juristas de Cuba.

El ciberterrorismo ha promovido muchos alzamientos, y actualmente se aplica en Ucrania, en tanto se repite en Venezuela y en otros países de Latinoamérica como una práctica extremadamente peligrosa, advirtió Carrillo.

Forma parte de los golpes de Estado, llamados hoy “golpes suaves, golpes blandos o guerras de cuarta generación”, con los cuales el principal beneficiado resulta el Consorcio Militar Industrial.

Estados Unidos ha aplicado contra la Isla todas las formas de subversión, desde el terrorismo de Estado a ultranza hasta la violación de los derechos humanos y del Derecho Internacional Humanitario, concluyó la especialista.

Hoy se sabe que el imperio dirige las mayores atenciones y recursos hacia los jóvenes, más familiarizados con las nuevas tecnologías, la Internet y las redes sociales.

ZunZuneo, bajo la apariencia de una red social inocente, que proveía “información y mensajería gratuita” mediante la telefonía móvil a los cubanos, encubrió una operación secreta de desestabilización dirigida a provocar cambios en el ordenamiento político en el país.

Datos publicados tras el escándalo mediático suscitado por esta red subversiva revelan que se presentó por primera vez a los cubanos en febrero de 2010, y entonces comenzó la campaña de mercadotecnia.

En seis meses consiguió 25 mil suscriptores y crecía rápidamente, al punto que sobrepasó la atención que el equipo de USAID podía controlar.

Les pagaban para su funcionamiento a jóvenes expertos en las nuevas tecnologías, porque claro, quien mejor que un coetáneo para conocer y manipular el pensamiento de otro.

En marzo de 2011, ZunZuneo ya tenía casi 40 mil suscriptores y decidió trabajar con un tope de 50 mil para mantener un perfil bajo, abandonando así sus objetivos previos de llegar a 200 mil usuarios. Entonces decidieron limitar los mensajes al uno por ciento del tráfico total en Cuba, en aras de que las autoridades nacionales no los detectaran.

A mediados de 2012, los de la Isla comenzaron a quejarse de que el servicio sólo funcionaba esporádicamente, y después no. Simplemente ¿se evaporó?.

Pero ojo, porque en diciembre de 2009 fue apresado en La Habana al contratista norteamericano Alan Gross, uno de los expertos líderes del montaje de ZunZuneo en Cuba, a cuyo territorio ya había ingresado fuera de las leyes un grupo de equipos de alta tecnología.

Todo tiene que ver con la progresiva desaparición de una red que pretendía complementar un “golpe blando” y aniquilador de la Revolución. Y ya sabemos que hace falta mucho más que eso para tan siquiera soñar con derribarla.

Una vez expuesta la trampa se dispararon las alertas en aras de que nadie se llame a engaño, porque el enemigo sofistica sus mañas al apostar por la red de redes para cambiar el rumbo revolucionario de la sociedad antillana.

Esta vez, con vistas a engañar y manipular el pensamiento de las nuevas generaciones con el también llamado Twitter cubano, quiso imitar el aleteo –fallido- de un cándido Zunzún.

Más el ambicioso imperio nunca renunciará a su esencia de camaleón, y adaptará sus hegemónicos colores a cualquier oportunidad o circunstancia que les permita apoderarse de Cuba.

Pero ya lo dijo el Titán de Bronce, Antonio Maceo, en alusión a quienes intento hacerlo: “perecerán en la contienda”.

Diálogo con un agente sin secretos

 por Alina Martínez
Foto: Joaquín Hernández Mena.Siente que nació patriota, porque vio la luz un 10 de Octubre y lo bautizaron como Carlos Manuel, el Padre de la Patria. Tal vez por ese sentimiento no dudó un día en cumplir una misión que lo apartaría durante largo tiempo de sus amigos, de la familia y lo enfrentaría a muchos otros cubanos patriotas como él: la de simular que formaba parte de los grupúsculos contrarrevolucionarios que actúan en Cuba orientados y pagados por Estados Unidos.

Infiltrarse entre ellos fue, durante diez largos años, el papel que le encomendaron como agente de la Seguridad del Estado.

Recibimos en Trabajadores al que todos llamamos por su apellido, Serpa, ya en su condición de agente sin secretos, un hombre sencillo, con tremendos deseos de sumergirse en su pueblo para desenvolverse como un cubano común.

Hiperactivo, simpático, pequeño de estatura pero agigantado por la inmensa y riesgosa tarea que le fue asignada, se ganó al auditorio con su locuacidad y simpatía.

Narró sus experiencias dentro de los círculos anticubanos en que le tocó desenvolverse con la naturalidad y sencillez de quien siempre actuó convencido de que estaba cumpliendo su deber. Habló de cómo se fabrica un disidente, puso ejemplos de la manera en que se inventa una de las tantas noticias que nutren a la propaganda anticubana.

Desenmascaró la verdadera esencia de las innumerables organizaciones contrarrevolucionarias que muchas veces solo existen en papeles o de nombre y “suenan” solo en el extranjero porque ni se conocen, ni desempeñan ningún rol en el plano interno, ni cuentan con seguidores.

Refirió las veces en que, sin comprometer su condición de agente, encontró una salida digna a situaciones difíciles en que el enemigo cuestionó a la Revolución, o a sus dirigentes, en su presencia.

Subrayó el carácter mercenario de los llamados opositores, demostró la ausencia de convicciones de quienes solo actúan estimulados por la paga de la potencia que, históricamente, ha intentado doblegarnos y la promesa de recibir a cambio de sus “acciones” la visa para radicar en Estados Unidos.

Recordó sonriente aquel regaño que recibió porque al reportar una manifestación anticubana como periodista “independiente” puso en alto el celular por donde trasmitía para que supuestamente se oyeran las consignas de los enemigos, cuando lo que en realidad buscaba era difundir por el programa que recibía en vivo su señal los gritos del pueblo enardecido repitiendo una y otra vez “¡Esta calle es de Fidel!”.

No pocas veces tuvo que escapar a la justa ira de sus compatriotas que, al verlo por las calles reportando las raquíticas demostraciones de los grupúsculos contrarrevolucionarios, lo acusaban de mentir al mundo sobre lo que realmente pasaba en esta tierra.

Serpa no pudo dejar de mencionar el dolor por el distanciamiento de su madre durante una década, la pérdida de su pareja y el alejamiento de su hija, pero tanto sacrificio tuvo compensaciones.

Una de ellas la recibió, aún infiltrado, cuando vio a su niña escribir con tiza sobre el pavimento un letrero que decía Libertad para los Cinco. Ese día, en medio de las críticas de quienes lo tenían como uno de los suyos, sintió en silencio un inmenso orgullo por el gesto espontáneo de su pequeña.

Después de recuperar su identidad, tuvo la inmensa recompensa del amoroso abrazo en que lo envolvió su madre cuando supo que no era un traidor sino un servidor anónimo de su pueblo. Y en su Cárdenas natal, ante la tumba del tío que lo crió, combatiente de la clandestinidad y de Playa Girón, del que tomó su nombre de Emilio para desempeñarse como agente, le hizo el tributo de su misión cumplida.

Las historias fueron muchas y las emociones compartidas, como la que experimentó cuando conoció, al visitar la finca Demajagua donde se iniciaron nuestras gestas emancipadoras, que el primer negro que aquel 10 de octubre de 1868 rompió las cadenas de la esclavitud y se alzó con Carlos Manuel de Céspedes al grito de ¡Libertad o Muerte!, se llamó también Emilio.

Serpa se despidió diciéndonos que haber sido agente de la Seguridad del Estado representó para él su Moncada, su Granma, su Sierra Maestra, su clandestinidad, su Playa Girón, su Crisis de Octubre… momentos clave de la Revolución que se produjeron antes de él nacer, pero a los que les dio continuidad durante los años en que arriesgó su vida de forma anónima para desarticular los planes del enemigo contra la Revolución Cubana.

Es una obra inacabada, pues sigue combatiendo hoy desde las filas del periodismo radial y en la red de redes que asume como un importante campo de batalla.

Estados Unidos expertos en fabricar opositores

Arthur González.

Al triunfar la Revolución cubana el 1ro de enero de 1959, en contra de las aspiraciones del gobierno de los Estados Unidos, que en 1958 preparaba una tercera fuerza que lograra opacar el liderazgo de Fidel Castro, la Casa Blanca inició la fabricación de “opositores” que pudieran derrocar a la naciente Cuba libre y soberana.

El 28 de enero de 1959 crearon en Miami la primera organización opositora, La Rosa Blanca, integrada por ex miembros de la tiranía de Fulgencio Batista, refugiados en Estados Unidos.

Meses más tarde el sub Secretario de Estado para el hemisferio occidental, Lester D. Mallory, redactó un memorando en el que afirmaba:

“… No existe una oposición política efectiva en Cuba…”

A partir de ese reconocimiento, la CIA se dio a la tarea de construirla, lo que se pone de manifiesto en su primer plan de acciones encubiertas, aprobado por el presidente Eisenhower el 17 de marzo de 1960, donde se expresa como una de las tareas a lograr:

Crear una oposición cubana responsable, atractiva y unificada contra el régimen de Castro…”

Para Estados Unidos es una obsesión construir “disidentes y opositores”, donde existen gobiernos que no son de su agrado, siendo la CIA la encargada de ejecutarlo.

La historia así lo demuestra y los ejemplos son Guatemala, Irán, Cuba, Chile, Nicaragua, Polonia, el Tíbet y Venezuela.

Desde el ascenso de Hugo Chávez Frías, Estados Unidos desató una cruenta guerra para tratar de derrocarlo.

Desde la embajada yanqui en Caracas, oficiales de la CIA bajo cargos diplomáticos, organizan, instruyen y financian a los llamados “opositores” contra la Revolución Bolivariana, con el empleo de métodos y planes idénticos a los aplicados contra Cuba.

No en vano la CIA creó hace 10 años, un Director de Misión para Cuba y Venezuela, para el análisis de información, organización y dirección de acciones de inteligencia contra ambos países.

El escenario venezolano es diferente al cubano porque la mayoría de la burguesía nacional y los partidos políticos no se marcharon hacia Miami, permanecen dentro del país, permitiéndole organizarlos para llevar a cabo acciones políticas y subversivas diseñadas por sus ideólogos.

Costosas campañas de prensa fomentadas internamente y en el exterior, persiguen el propósito de satanizar el proceso venezolano, manipulando la realidad a su antojo.

Cansados de fracasos, elevaron la varilla y llegaron a organizar un golpe militar, incluido el secuestro del presidente Chávez, algo que violó los más elementales derechos constituciones, la carta de la OEA, de la ONU y los tan manipulados Derechos Humanos, situación vergonzosamente respaldada por varios países al servicio del imperio, entre ellos España.

La tan “preocupada” Europa que sirve a Estados Unidos de ente evaluador de los Derechos Humanos para conformar imágenes mediáticas, no alzó su voz de condena a esa acción, a pesar de que se emplearon los mismos métodos de la tenebrosa Operación Cóndor, ejecutada en la década de los años 70 del siglo XX.

El pueblo se encargó de revertir el macabro golpe, pero el gobierno yanqui no conforme con ello, continuó su accionar subversivo entrenando a cabecillas opositores como Leopoldo López, enviándolo a tomar un curso con Lech Walesa, en el instituto que lleva su nombre en Polonia, junto a mercenarios cubanos como Berta Soler, Yoani Sánchez Cordero, Antonio Enrique González-Rodiles y Eliecer Ávila.

Para que nadie se llame a engaños, la prensa yanqui divulgó recientemente la información de que el Departamento de Estado paga casi 1 millón de dólares a expertos para que trabajen con la oposición en Venezuela, dinero que sale del contribuyente, en vez de emplearlo en mejorar la asistencia médica para las personas de bajos ingresos.

Ahora no podrán decir que la oposición en Venezuela es libre y espontánea, porque ya se sabe que la Oficina de Operaciones de Conflictos y Estabilización del Departamento de Estado, entregó, el pasado mes de septiembre, 900 mil dólares al Atlantic Council, para promover la resolución “no violenta” de conflictos en Venezuela, siguiendo la teoría de Gene Sharp.

Por esa razón refuerzan la guerra económica para que el pueblo se revele contra Maduro, a la vez que siguen orientando a los opositores a negarse a dialogar y llegar a un entendimiento racional que traiga paz a ese pueblo.

Paralelamente, continua la guerra mediática que intenta responsabilizar al gobierno bolivariano de la actual situación interna, cuando el único culpable es el gobierno estadounidense, y la prueba evidente fueron las declaraciones de Jason Marczak, director del Centro Latinoamericano Adrienne Arsht, del Atlantic Council, quien confirmó haber recibido los fondos para trabajar con sus “amigos” dentro de Venezuela, incluso llevar a Washington a algunos elementos de esa contrarrevolución para recibir entrenamiento.

Agregó Marczak, que la misión que tienen es proporcionar a la oposición y a otros miembros de la sociedad civil, herramientas necesarias para trabajar de forma más cohesionada, como una coalición unida, para organizar conversaciones, recopilar datos y hacer análisis, espionaje a manos llenas.

La CIA es experta en emplear organizaciones “no gubernamentales”, constituidas para canalizar su dinero de forma enmascarada y encubrir a sus oficiales, con el objetivo de trabajar en los países que no siguen la línea política dictada por la Casa Blanca.

Ante esa injerencia yanqui, la OEA, la Unión Europea y el Parlamento europeo hacen silencio. No hay una sola declaración de ellos para condenar a Estados Unidos por su guerra permanente contra el pueblo venezolano, lo que demuestra la doble moral que poseen ante tales violaciones de los derechos humanos, en una nación que lucha por ser independiente y soberana.

Tales actos subversivos son los que obligan a los países que sufren esas agresiones, a hacer patentes las ideas de José Martí cuando aseveró:

“Los árboles se han de poner en fila, para que no pase el gigante de las siete leguas.Es la hora del recuento y la marcha unida, y hemos de andar en cuadro apretado, como la plata en las raíces de los Andes”.

EE.UU. acusa a Cuba de violar los derechos humanos, pero ignora lo que realmente sucede en otros países

Por Arthur González.

La guerra mediática diseñada por Estados Unidos contra Cuba desde 1959, intenta satanizar a la Revolución por el simple hecho de no haberse subordinado a los intereses políticos y económicos yanquis.

Por esa razón, el mismo año del triunfo del ejército rebelde encabezado por Fidel Castro, desarrollaron una feroz campaña sobre los juicios y las condenas a pena de muerte de los asesinos y torturadores del gobierno del dictador Fulgencio Batista, contra quien jamás se publicaron noticias por los cientos de muertos que aparecían a diario en calles y carreteras cubanas, por el simple hecho de estar contra el gobierno que tomó el poder mediante un golpe de estado militar.

Durante 58 años han continuado con sus acusaciones a Cuba por supuestas violaciones de los derechos humanos, a pesar de ser uno de los países que más hace por los seres humanos, al brindarle atención médica totalmente gratuita, lo que redunda en los altos indicies de longevidad y las bajas tasas de mortalidad infantil en el primer año de vida.

A esto se unen la educación plena sin costo alguno, el derecho a  la cultura, la seguridad de cada ciudadano, la práctica deportiva, la igualdad de la mujer con el hombre, las leyes de protección sobre la maternidad, los derechos de todos sin importar el color de la piel, el sexo, la preferencia sexual, las creencias religiosas y la procedencia social.

Estados Unidos no considera esos derechos humanos pues ellos cumplen poco con tales parámetros y politizan a su antojo el tema.

Sin embargo, países como México, Honduras o Guatemala, por citar algunos ejemplos, tienen altos índices de torturas, asesinatos, desaparecidos y secuestrados, y no son acusados por Estados Unidos, solo por tener un sistema político al gusto de la Casa Blanca.

México jamás ha sido incluido en listas facturadas en Estados Unidos, como violador total de los derechos humanos más elementales. Allí se puede asesinar, desaparecer o secuestrar a miles de personas que los yanquis ni se molestan en llamar la atención de lo que sufre la ciudadanía. Para esos hechos no hay campañas que reclamen apoyo internacional ni el Parlamento Europeo otorga premios a las organizaciones populares que luchan contra esos males.

Solo en los últimos 5 años, 10 mil mujeres mexicanas han sido asesinadas y la prensa oficialista yanqui ni lo menciona, algo que no se comporta igual con Cuba, pues si detiene a una de las llamadas “damas” de blanco, pagadas con dinero de Estados Unidos para ejecutar provocaciones en la vía publica, todas las agencias de prensa y hasta el Departamento de Estado, forman una alharaca sin justificación alguna.

La violencia contra las mexicanas no es considerada como violaciones de los derechos humanos, ni Washington se preocupa por esos casos, a pesar de que cada día son asesinadas entre 6 y 7 mujeres, sin contar los casos de hombres donde las cifras son muy elevadas.

De enero de 2012 a junio de 2016 fueron asesinadas en forma violenta en todo México, 9 mil 581 mujeres, pero sólo 1 mil 887 de esos crímenes, el 19 %, fueron tipificados como feminicidios.

Informes oficiales aseguran que 7 mil 694 mujeres fueron asesinadas a balazos, descuartizadas, violadas, asfixiadas o golpeadas hasta morir, pero esos hechos tampoco tienen repercusión en Estados Unidos, España o en el propio Parlamento Europeo.

En Cuba jamás suceden hechos similares, pero la guerra mediática es permanente, con el fin de hacerle creer al mundo que es el país más terrible en materia de derechos humanos.

Los países del llamado triángulo norte de Centroamérica (Honduras, El Salvador y Guatemala), son calificados por la organización Small Arms Survey, entre los 12 países más peligrosos del mundo, pero ninguno está sancionado por Estados Unidos por violar los derechos a la vida, especialmente de sus mujeres.

El presidente Enrique Peña Nieto es recibido en la Casa Blanca y en el Palacio Real de Madrid, sin que se le hagan reclamos al cese de la violencia contra las mujeres y las violaciones a los derechos humanos, entre ellos los asesinatos a periodistas, a pesar de que solo en los últimos cuatro años se contabiliza la alarmante cifra de 6 mil 235 secuestros de personas, sin un accionar efectivo de los órganos policiales muchas veces implicados en esos casos, debido al alto índice de corrupción existente en todas las esferas gubernamentales.

Así de simple son las diferencias en el tratamiento a Cuba, como castigo por haber decidido mantener su soberanía nacional e independencia de los Estados Unidos y por esos motivos en los planes de acción encubierta, aprobados por los presidentes Eisenhower y Kennedy en 1960 y 1962 se afirma:

“El objetivo de estos programas es provocar la sustitución del régimen de Castro por uno que responda mejor a los verdaderos intereses del pueblo cubano y sea más aceptable para Estados Unidos”.

Esa es la doble moral de quien se adjudica el derecho de juzgar y sancionar a los que no se sometan a sus dictados, pero el pueblo cubano no acepta volver al pasado oprobioso en que vivió por 58 años y resiste estoicamente esos embates, porque como dijo José Martí:

“La libertad cuesta cara y es necesario o resignarse a vivir sin ella, o decidirse a comprarla por su precio”.

EE.UU. arrecia el Bloqueo y la Subversión contra Cuba

Por Arthur González.

Esos que le piden cambios a Cuba callan cuando Estados Unidos mantiene inamovible su política hostil contra la Revolución, con la finalidad de destruirla, algo que en 59 años no ha sucedido.

Además del incremento de las medidas adoptadas por la administración de Donald Trump, en cuanto a la guerra económica, comercial y financiera, las acciones para subvertir el orden interno no cesan, y prueba de ello son las becas que diseñan para trabajar ideológicamente a la juventud cubana.

Esos programas de becas se iniciaron en el año 2009, cuando la entonces Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana, lanzó una convocatoria para que jóvenes entre 18 y 25 años estudiaran liderazgo en su país durante cinco semanas.

En abril del 2015 la organización World Learning Inc., con sede en Washington, abrió otra convocatoria para un nuevo “Programa de Liderazgo de Verano” durante cuatro semanas, siempre insistiendo en jóvenes cubanos de 16 a 18 años.

Sin desistir en su empeño, la organización Líderes Sociales, diseñó otro curso del 11.01.2017 al 09.03.2017, en el que ofertaban diez becas con el propósito de “promover el desarrollo profesional juvenil y fortalecer la sociedad civil cubana”.

Cual perro huevero que vuelve siempre por el mismo camino a pesar de tantos fracasos, el pasado 22.11.2017 la lanzó otro programa de becas en Estados Unidos, para ciudadanos cubanos.

Este curso busca preparar a los trabajadores como independientes, con el fin de separarlos del Estado cubano, algo que siempre estuvo en el diseño de la política aprobada por el ex presidente Barack Obama, cuando afirmó sin ambages:

“Los cambios introducidos en nuestra nueva política potenciarán aún más nuestro objetivo de empoderar al pueblo cubano. Nuestras políticas en materia de viajes y remesas están ayudando a los cubanos, al brindarles nuevas fuentes de información, oportunidades de trabajar como autónomos y acceso a bienes de propiedad privada, además de fortalecer a la sociedad civil independiente. Estas medidas servirán para fomentar aún más los contactos personales, respaldar con mayor fuerza a la sociedad civil en Cuba. Nuestros esfuerzos se enfocan en promocionar la independencia de los cubanos para que no tengan que depender del estado cubano”.

El más reciente curso de becas se iniciará en la primavera del 2018 durante tres meses, y de acuerdo con la propaganda del mismo:

El programa ofrece a los estudiantes y profesionales provenientes de Cuba la oportunidad de realizar estudios de grado en los EE.UU., recibir capacitación intensiva en el idioma inglés, realizar una pasantía profesional en el sector, sin fines de lucro estadounidense, y una variedad de oportunidades de desarrollo profesional. El programa permitirá el crecimiento profesional de líderes emergentes del sector, sin fines de lucro y, por lo tanto, contribuirá al desarrollo y la diversificación del capital humano en Cuba.

Dichos estudios cuentan con financiamiento para costear las universidades donde se impartirán, así como el pago del pasaje de ida y vuelta, incluido el apoyo para obtener un visado categoría J-1, aunque no se aclara si los aspirantes tendrán que viajar a un tercer país para solicitar la visa, o si excepcionalmente el Cónsul en La Habana será el encargado del proceso de entrevistas y finalmente otorgarlas.

A los que sean aceptados se les facilitará dinero para el pago de su matrícula en la universidad, un seguro contra accidentes y enfermedades, una mensualidad para cubrir los gastos de vivienda y manutención, más una pequeña suma para adquirir libros.

Como novedad se destaca que solo podrán aspirar aquellos cubanos graduados universitarios, comprometerse a regresar a Cuba una vez finalizado el programa, y tener un buen dominio oral y escrito del idioma inglés al momento de presentar su solicitud.

La fecha límite para aspirar a dicho curso es el 5 de diciembre del presente año 2017.

Estados Unidos a través de la Agencia Central de Inteligencia, CIA, insiste en trabajar ideológicamente a los jóvenes menores de 35, con la vieja ilusión de que sean estos los que derrumben el sistema socialista desde adentro, tal como lograron en el antiguo campo socialista europeo.

Este es el programa que priorizó Obama y evidentemente se mantiene como fórmula para la “Transición pacífica a la democracia”, establecido en el 2004 bajo la presidencia del presidente republicano George W. Bush y que transcurrido 13 años no ha tenido un solo resultado.

La política de Estados Unidos contra la Agencia Central de Inteligencia, CIA, no es privativa de ninguno de sus dos partidos, es simplemente la doctrina yanqui contra el socialismo, pues no soportan que Cuba continúe incólume por ese camino, a pesar de invasiones, planes de terrorismo de Estado, incluida la guerra biológica y la criminal guerra económica que pretende matar por hambre a todo un pueblo, con el trasnochado sueño de provocar una sublevación interna ante las penurias causas por el Bloqueo.

Ante estos planes imperiales hay que tener presente lo que expresó José Martí:

“Estos tiempos no son para acostarse con el pañuelo a la cabeza, sino con las armas de almohada”

Las operaciones encubiertas de la CIA al servicio del imperio y el apoyo a la sangrienta tiranía batistiana

Autor: Manuel Hevia Frasquieri * | internet@granma.cu
14 de noviembre de 2017
Al triunfo de la Revolución Cubana, el gobierno de Estados Unidos poseía una vasta experiencia en la ejecución de medidas de subversión política e ideológica y guerra económica, como instrumentos de su política exterior durante la década de los años 40 y 50 del pasado siglo. La subversión se había aplicado con anterioridad de forma conjunta por Gran Bretaña y Estados Unidos contra los países del eje nazi-fascista durante la II Guerra Mundial. Este último país emergería después como cabeza del sistema capitalista mundial y comenzó a aplicar estos instrumentos a escala planetaria, como parte de la denominada política de contención del comunismo que trajo consigo la llamada «Guerra Fría».

En la Directiva de Seguridad Nacional NSC 10/2 de junio de 1948, Estados Unidos denominó «operaciones encubiertas» a las acciones de propaganda negra, guerra económica, sabotajes y subversión contra estados hostiles, y apoyó a grupos de resistencia interna en «países amenazados del mundo libre». La mencionada directiva le brindó carácter permanente a un denominado «Grupo de Procedimientos Especiales» en la recién fundada Agencia Central de Inteligencia (CIA), que se convirtió en el órgano de operaciones encubiertas para ejecutar acciones clandestinas en otros países.

El respaldo a personas o grupos políticos afines a sus intereses la CIA lo denominó desde entones como «operaciones de acción política». Aquel órgano fue bautizado en agosto de 1952 como la «Dirección de Planes de la CIA». Su oficio principal: derribar gobiernos, como lo demostró poco después en 1954 con el derrocamiento del presidente Jacobo Arbenz Guzmán, en Guatemala. Aquel golpe de Estado, devenido después en genocidio, fue el punto de partida de la espiral ascendente de crímenes y atropellos de la CIA hasta nuestros días.

En ese mismo año 1954, para anticiparse a una indagación del Congreso norteamericano sobre la magnitud de tales acciones encubiertas, el presidente Dwight Eisenhower promocionó un estudio conocido como «informe Doolittle», que reflejaba sin tapujos la verdadera naturaleza de la nueva política del imperio: Estados Unidos tenía que abandonar sus tradicionales conceptos de juego limpio frente a un implacable enemigo y «Aprender a subvertir, sabotear y destruir a nuestros enemigos por métodos más astutos, más sofisticados y más eficaces».

Las acciones de subversión política contra el movimiento revolucionario en Cuba se iniciaron mucho antes del primero de enero de 1959. Al producirse el golpe de Estado de Fulgencio Batista en 1952, Estados Unidos poseía la total hegemonía económica, ideológica, política y militar sobre el continente. Como parte de su «política de contención» sobre América Latina, basada en el supuesto peligro de una amenaza comunista, Estados Unidos reforzó su presencia en Cuba mediante la asistencia militar y el establecimiento de misiones dentro del Ejército, la Marina de Guerra y la Aviación de la tiranía. La CIA reforzaba su «centro local» en la embajada estadounidense en La Habana y ampliaba la capacidad de su labor de inteligencia, mediante su penetración secreta en estructuras gubernamentales, políticas, económicas y sociales del país. En contubernio con los órganos represivos batistianos, aplicaba modernos recursos técnicos secretos para labores de seguimiento, control telefónico y escucha microfónica contra ciudadanos cubanos o extranjeros que militaban en movimientos revolucionarios y progresistas.

Según el volumen III de la Historia Oficial de Operación de Bahía de Cochinos,[1] elaborado por historiadores de la CIA en los años 80, se reconoce abiertamente el desarrollo de estas operaciones subversivas. Este estudio expresaba que «a mediados de los años 50, la Estación de La Habana dirigía siete proyectos aprobados, la mayoría de los cuales iban dirigidos al Partido Comunista cubano, el PSP (Partido Socialista Popular)». La CIA financiaba agentes encubiertos, «sembrados» desde años atrás, en la sociedad civil de entonces. Muchos de estos espías enfrentaron la Revolución triunfante y fueron desenmascarados posteriormente por la seguridad cubana con posterioridad a enero de 1959

La CIA recomendó a la tiranía crear un aparato represivo contra el movimiento comunista, incluidos los líderes de organizaciones políticas, estudiantiles o sociales a los que consideraba como adversarios, surgiendo en 1955 el Buró para la Represión de Actividades Comunistas (BRAC). Fortaleció el asesoramiento del aparato policíaco-represivo de la dictadura, de conjunto con el Buró Federal de Investigaciones (FBI), sin excluir la estrecha colaboración con los cuerpos militares.

De acuerdo con documentos norteamericanos, la CIA aportó significativos fondos para sostener la labor subversiva de una organización anticomunista secreta denominada «Movimiento de Integración Democrática Americana» (MIDA), dirigida contra el movimiento revolucionario cubano. Existen evidencias documentales que demuestran que el MIDA reclutaba a sus miembros en diferentes sectores sociales y los utilizaba en labores represivas. En 1954 el carné de identificación del MIDA denominaba a sus miembros como «combatientes», los que juraban «defender la democracia y la libertad y luchar contra el comunismo».

El gobierno norteamericano y sus servicios de inteligencia y las misiones militares dentro del país nunca condenaron los crímenes y la represión desatada por esa dictadura. Los asesores yanquis se mantuvieron impasibles ante los asesinatos, la tortura, las desapariciones y las violaciones a los derechos humanos del pueblo cubano.

Después del desembarco del yate Granma en 1956, la CIA priorizó sus intereses informativos sobre la filiación política e ideológica de Fidel Castro, la actividad revolucionaria de emigrados cubanos en el extranjero y los vínculos con el PSP. Desde principios de los años 50, en los reportes de la CIA y la embajada norteamericana en La Habana era frecuente encontrar estas preguntas: ¿Quién es realmente Fidel Castro? ¿Quién lo controla? ¿Es o no comunista? ¿Tendría Castro fuerza suficiente para derrocar a Batista? ¿Son amistosos sus sentimientos hacia los Estados Unidos? En el fondo de estas interrogantes primaba ya la creciente preocupación yanqui por el peligro que un líder descollante como Fidel Castro podía representar para sus intereses económicos y políticos en Cuba y en el continente. En la medida que crecía el movimiento revolucionario en la sierra y el llano, aquella preocupación se convirtió en certidumbre y Estados Unidos intentó lo imposible para tratar de evitar el triunfo revolucionario.

En los últimos meses de 1958 la CIA desplegó un intenso trabajo de inteligencia y penetración dentro de Cuba para identificar y respaldar una posible «tercera fuerza» para oponerla al movimiento revolucionario. Con igual propósito la CIA trabajó de forma encubierta sobre los principales jefes del grupo guerrillero II Frente Nacional del Escambray para lograr su traición. No escatimó esfuerzos tampoco para apoyar posibles planes golpistas entre la cúpula militar batistiana y tratar de impedir la cercana victoria del Ejército Rebelde. Una reunión de alto nivel, presidida por el presidente Eisenhower celebrada a las 3 y 40 de la tarde del 31 de diciembre de 1958, la que es descrita por el historiador de la CIA Jack B. Pfeiffer, nos brinda el nivel de incertidumbre de aquel gobierno ante los sucesos que se estaban produciendo en Cuba. La posible acción de los Estados Unidos, incluyendo la intervención directa, estaba entre los asuntos que fueron discutidos. También se sugirió que los Estados Unidos asumieran la responsabilidad de nombrar los miembros de una junta militar que sustituyera a Batista, en lugar de permitir que Fidel Castro Ruz y sus seguidores asumieran el gobierno.

En aquella reunión, el Director de la CIA Allen Dulles defendió con vehemencia el criterio de que una victoria de Fidel Castro no estaba entre los mejores intereses para Estados Unidos. Más tarde, el propio presidente Eisenhower mencionaría en sus memorias las palabras utilizadas por Dulles: «Los comunistas y otros radicales extremistas parece que han penetrado el movimiento de Castro». «Si Castro asume el poder, ellos probablemente participarán en el gobierno». Una semana atrás, el 23 de diciembre de 1958, durante una reunión del Consejo de Seguridad Nacional, Dulles había expresado su frase antológica: «Es necesario evitar la victoria de Castro». Según el mencionado Pfeiffer, aquella percepción los condujo a «un programa encubierto para sacarlo del poder, a partir de 1960».

En los años sucesivos aquel programa de agresiones integraría gigantescas operaciones bien estructuradas, sufragadas por millonarios recursos y dirigidas en secreto al más alto nivel político, a través de las principales agencias de inteligencia, para derribar la Revolución. Desde entonces, la Revolución Cubana no ha tenido un enemigo más tenaz e implacable, pero ha sabido resistir y vencer.

*Investigador del Centro de Investigaciones Históricas de la Seguridad del Estado

[1] David R. McLean: Western Hemisphere Division, 1946- 1965, vol. I, 191-192(DDO/HP 324, 2 Dec. 1973). Citado en Jack B. Pfeiffer: Official History of the Bay of Pigs Operation, vol. III, “Evolution of CIA´s Anti-Castro Policies”, 1959-January 1961, Central Intelligence Agency, Top Secret (desclasificado en el 2005).