Presentan “La Guerra que se nos hace” en Feria Internacional del Libro

2018-02-06 19:16:41 / web@radiorebelde.icrt.cu / Carlos Serpa Maceira

Presentan “La Guerra que se nos hace” Feria Internacional del Libro

En momentos en que el gobierno de los Estados Unidos anuncio la creación de una fuerza de tarea en internet para la subversión en Cuba, se presentó este martes en la XVII Feria Internacional del Libro La Habana 2018 el libro La guerra que se nos hace, del profesor Raúl Antonio Capote Fernández, ex agente Daniel para la Seguridad Cubana.

En la sala José Antonio Portuondo, de la fortaleza San Carlos de la Cabaña, el periodista Enrique Ubieta realizó la presentación del volumen. La idea central de La guerra que se nos hace llega a todos como una alerta desde una perspectiva única y singular dada la experiencia vivida por su autor.

Presentan “La Guerra que se nos hace” Feria Internacional del Libro

Raúl Antonio Capote Fernández, ante el público que acudió a la presentación del libro manifestó que la guerra cultural es una alerta e incluye el destino individual de muchos y de la patria cubana misma.

“Es un libro que cualquiera puede leer, pero está pensado principalmente para los jóvenes cubanos, blanco por excelencia de los intentos anticubanos de la guerra cultural.”

Presentan “La Guerra que se nos hace” Feria Internacional del Libro

La Guerra que se nos hace es un libro para proveer a la juventud y a la sociedad cubana en general de herramientas que le permitan comprender los fenómenos de la guerra mediática y la guerra cultural de la cual es víctima Cuba.

Diálogo con un agente sin secretos

 por Alina Martínez
Foto: Joaquín Hernández Mena.Siente que nació patriota, porque vio la luz un 10 de Octubre y lo bautizaron como Carlos Manuel, el Padre de la Patria. Tal vez por ese sentimiento no dudó un día en cumplir una misión que lo apartaría durante largo tiempo de sus amigos, de la familia y lo enfrentaría a muchos otros cubanos patriotas como él: la de simular que formaba parte de los grupúsculos contrarrevolucionarios que actúan en Cuba orientados y pagados por Estados Unidos.

Infiltrarse entre ellos fue, durante diez largos años, el papel que le encomendaron como agente de la Seguridad del Estado.

Recibimos en Trabajadores al que todos llamamos por su apellido, Serpa, ya en su condición de agente sin secretos, un hombre sencillo, con tremendos deseos de sumergirse en su pueblo para desenvolverse como un cubano común.

Hiperactivo, simpático, pequeño de estatura pero agigantado por la inmensa y riesgosa tarea que le fue asignada, se ganó al auditorio con su locuacidad y simpatía.

Narró sus experiencias dentro de los círculos anticubanos en que le tocó desenvolverse con la naturalidad y sencillez de quien siempre actuó convencido de que estaba cumpliendo su deber. Habló de cómo se fabrica un disidente, puso ejemplos de la manera en que se inventa una de las tantas noticias que nutren a la propaganda anticubana.

Desenmascaró la verdadera esencia de las innumerables organizaciones contrarrevolucionarias que muchas veces solo existen en papeles o de nombre y “suenan” solo en el extranjero porque ni se conocen, ni desempeñan ningún rol en el plano interno, ni cuentan con seguidores.

Refirió las veces en que, sin comprometer su condición de agente, encontró una salida digna a situaciones difíciles en que el enemigo cuestionó a la Revolución, o a sus dirigentes, en su presencia.

Subrayó el carácter mercenario de los llamados opositores, demostró la ausencia de convicciones de quienes solo actúan estimulados por la paga de la potencia que, históricamente, ha intentado doblegarnos y la promesa de recibir a cambio de sus “acciones” la visa para radicar en Estados Unidos.

Recordó sonriente aquel regaño que recibió porque al reportar una manifestación anticubana como periodista “independiente” puso en alto el celular por donde trasmitía para que supuestamente se oyeran las consignas de los enemigos, cuando lo que en realidad buscaba era difundir por el programa que recibía en vivo su señal los gritos del pueblo enardecido repitiendo una y otra vez “¡Esta calle es de Fidel!”.

No pocas veces tuvo que escapar a la justa ira de sus compatriotas que, al verlo por las calles reportando las raquíticas demostraciones de los grupúsculos contrarrevolucionarios, lo acusaban de mentir al mundo sobre lo que realmente pasaba en esta tierra.

Serpa no pudo dejar de mencionar el dolor por el distanciamiento de su madre durante una década, la pérdida de su pareja y el alejamiento de su hija, pero tanto sacrificio tuvo compensaciones.

Una de ellas la recibió, aún infiltrado, cuando vio a su niña escribir con tiza sobre el pavimento un letrero que decía Libertad para los Cinco. Ese día, en medio de las críticas de quienes lo tenían como uno de los suyos, sintió en silencio un inmenso orgullo por el gesto espontáneo de su pequeña.

Después de recuperar su identidad, tuvo la inmensa recompensa del amoroso abrazo en que lo envolvió su madre cuando supo que no era un traidor sino un servidor anónimo de su pueblo. Y en su Cárdenas natal, ante la tumba del tío que lo crió, combatiente de la clandestinidad y de Playa Girón, del que tomó su nombre de Emilio para desempeñarse como agente, le hizo el tributo de su misión cumplida.

Las historias fueron muchas y las emociones compartidas, como la que experimentó cuando conoció, al visitar la finca Demajagua donde se iniciaron nuestras gestas emancipadoras, que el primer negro que aquel 10 de octubre de 1868 rompió las cadenas de la esclavitud y se alzó con Carlos Manuel de Céspedes al grito de ¡Libertad o Muerte!, se llamó también Emilio.

Serpa se despidió diciéndonos que haber sido agente de la Seguridad del Estado representó para él su Moncada, su Granma, su Sierra Maestra, su clandestinidad, su Playa Girón, su Crisis de Octubre… momentos clave de la Revolución que se produjeron antes de él nacer, pero a los que les dio continuidad durante los años en que arriesgó su vida de forma anónima para desarticular los planes del enemigo contra la Revolución Cubana.

Es una obra inacabada, pues sigue combatiendo hoy desde las filas del periodismo radial y en la red de redes que asume como un importante campo de batalla.

EE.UU. retoma viejos planes para promover la subversión en Cuba(+Fotos)

La Habana, 24 ene (PL) Con el reciente anuncio de Estados Unidos de crear una fuerza de tarea para promover el libre flujo de información en Cuba, el país norteño retoma hoy viejos planes para alentar la subversión interna en la nación caribeña.
Así asegura Raúl Antonio Capote, exagente de los órganos de la Seguridad del Estado de la isla y quien, cumpliendo misiones de defensa de la Revolución cubana, trabajó para la Agencia Central de Inteligencia (CIA).

Tras la presentación en esta capital de un libro de su autoría titulado La guerra que se nos hace, Capote comentó a Prensa Latina que el anuncio constituye el regreso a una estrategia contra Cuba aplicada durante la administración de Barack Obama, pero cuyos inicios datan de mucho antes.

Es un tipo de agresión que utiliza vías más sutiles y enmascaradas, pero igualmente dañinas. Se trata a las claras de un enfrentamiento y una guerra cultural, dijo.

Según Capote, el llamado libre flujo de información es una constante dentro de lo que el Gobierno estadounidense trata de hacer creer al mundo sobre Cuba: que en la isla no hay libertad de expresión, la información no llega a todos y el uso de internet está prohibido. ‘Pero la realidad es muy diferente’, apuntó.

Durante la administración de Obama se habló de que las empresas estadounidenses de telecomunicaciones hicieran negocios con Cuba, no obstante, no se realizó ninguno, no hubo una sola propuesta seria en el sentido de ayudar a la isla a alcanzar una mayor capacidad para el acceso a internet, señaló.

Los proyectos presentados tuvieron siempre una visión hegemónica, la intención de apoderarse de un servicio y negar por completo el desarrollo de la tecnología en el país, agregó.

‘Tener un gran acceso a internet en Cuba, pero controlado por ellos y en función de sus intereses -los cuales apuntan contra la Revolución-, es un viejo proyecto de la CIA y el Gobierno norteamericano; eso fue una de las cosas en las que trabajé, subrayó el exagente.

De acuerdo con Capote, el asunto con internet es fundamental para Estados Unidos, pues allá conocen del incremento experimentado por la nación caribeña en cuanto al acceso, así como de las perspectivas de continuar incrementándolo sin depender de las grandes empresas norteamericanas.

‘Ellos son conscientes de tal realidad y, por tanto, le conceden gran importancia en estos momentos a convertir los escenarios digitales y virtuales en espacios de guerra contra la isla. De eso se trata lo que están anunciado ahora con total desparpajo: reconocen públicamente que van a emprender acciones para subvertir el orden interno en Cuba’, añadió.

Sin embargo -opinó Capote-, el anuncio puede ser interpretado también como una medida del apuro que tiene el Gobierno estadounidense para evitar una derrota en ese terreno.

Historias reales de Cuba que no se cuentan

Por Arthur González.

Siempre hay personas que están prestas a contar historias tergiversadas y falsas de Cuba, porque no soportan que su pueblo haya construido una sociedad socialista desafiando las sanciones de Estados Unidos, y ocultan muchas verdades y proezas de un país que resiste la guerra económica más brutal y larga de la historia mundial.

Recientemente se han publicado varios artículos sobre historias de informantes de la Seguridad del Estado cubano, divulgadas en medios de Estados Unidos y de otros países, intentando desacreditar a la Revolución, incluso historietas divulgadas en comics, encargadas por la organización Amnistía Internacional, esa que es sostenida con financiamiento yanqui para condenar a los que no siguen su política.

Todos los relatos hablan de supuestas vivencias de informantes, que después de un tiempo colaborando con la Seguridad se arrepienten y se pasan al bando de los yanquis.

Esos informantes narran ahora que los reclutaron para vigilar a sus compañeros de estudios y reportarle a la Seguridad sobre sus verdaderas ideas y planes futuros, pretendiendo brindar una visión infernal de Cuba, pero ni una palabra del por qué desde el mismo año del triunfo revolucionario, fue necesario crear un órgano capaz de descubrir y cortar los planes que la CIA organizaba contra la naciente Revolución.

Nunca se han expuesto en artículos e historietas publicadas por Amnistía Internacional, que el 28 de enero de 1959, a solo 27 días del triunfo, en Miami los testaferros del dictador Fulgencio Batista, bajo las orientaciones de la CIA, constituyeron la primera organización contrarrevolucionaria para invadir a la Isla, a la que bautizaron como La Rosa Blanca, dirigida por Rafael Díaz-Balart.

Menos aún mencionan los cientos de actos terroristas perpetrados por organizaciones contrarrevolucionarias abastecidas por la CIA, en la que murieron decenas de personas, ni que poco a poco la Seguridad cubano logró desmantelarlas, gracias a la inteligencia y creatividad de miles de informantes voluntarios que llegaron a convertirse en los principales líderes de las misma, engañando a profesionales oficiales de la CIA.

¿Por qué nunca relatan los planes para asesinar a Fidel Castro, todos frustrados, en los que muchos informantes jugaron un rol protagónico?

Hasta filmes se exhiben hoy con guiones de escritores cubanos, donde se intenta desprestigiar a la exitosa Seguridad cubana, pues les duele profundamente no haber podido vencer la sagacidad de esos agentes que lo dan todo por salvaguardar la soberanía de su patria.

Las bandas de los alzados en las montañas del Escambray cubano, fueron inundadas por agentes pagados por Estados Unidos, pero gracias a los agentes de las Seguridad cubana, como Alberto Delgado, permitieron conocer sus planes criminales y eliminarlas totalmente. Alberto al ser descubierto, fue asesinado vilmente por aquellos bandidos al servicio de la CIA.

haciéndoles creer que 30 agentes cubanos supuestamente trabajan para ellos, poniendo en ridículo a la Agencia, al denunciar por la TV cubana en 1987, el trabajo sucio que pretendían ejecutar contra la economía, la salud y la agricultura cubana.

Esa denuncia, la más escandalosa en la historia de la CIA, fue silenciada por la prensa oficialista yanqui, sin embargo, veintiún años después, fue calificada por el ex oficial CIA Ishmael Jones, en su libro “The Human factor: Inside the CIA’S Dysfunctional Intelligence Culture”Encounter Books, New York and London; 2008; pp. 33-35, como una muestra de la mala profesionalidad de esa Agencia de Inteligencia.

Otros agentes cubanos penetran hoy los grupúsculos contrarrevolucionarios, entrenados, abastecidos y financiados por Estados Unidos, ridiculizando su motivación monetaria.

Esos que reciben dinero por intentar desprestigiar lo que respetan otras agencias de inteligencia, incluidas las estadounidenses, o aquellos que escriben guiones de filmes sobre esa temática para ganar resonancia en Miami, no hablan de que la CIA utilizó al asesino terrorista Luis Posada Carriles, para espiar a otros exiliados anticastristas, muchos de ellos sus propios amigos y compañeros de quehaceres contra Cuba, según documentos desclasificados.

Un memorando de noviembre de 1976 enviado por el director de la CIA al director del FBI, dice textualmente:

“…a partir de agosto de 1966, Posada fue utilizado únicamente como informante de las actividades de la Representación Cubana en el Exilio (RECE)”, organización basada en Miami en la que militaba Jorge Mas Canosa, presidente de la llamada Fundación Nacional Cubano Americana, radicada en la Florida.

También fue utilizado para monitorear los pasos del contrarrevolucionario Orlando Bosch, coautor de la voladura de la aeronave de Cubana de Aviación.

Si Cuba no hubiese contado con sus Órganos de Seguridad y de miles de cubanos dispuestos voluntariamente a participar en el enfrentamiento a los actos terroristas diseñados por la CIA, unido a la fuerte y permanente actividad de espionaje que busca afectar su economía y el desencanto de su pueblo, la Revolución no habría resistido las consecuencias de la Operación Peter Pan, el Plan Mangosta, las acciones terroristas, la guerra biológica, ni los planes para asesinar a Fidel Castro.

A los que les duele la resistencia de los cubanos y la actitud de aquellos que solo por su amor a la patria colaboran sin cobrar un centavo, que sigan emborronando páginas con calumnias, pues la vida diaria se encarga de desmentirlos, porque como apuntó José Martí:

“Las revoluciones hermosas no tienen necesidad de los soldados mercenarios”.

LA MAYOR DENUNCIA REALIZADA A LA CIA EN SU HISTORIA

Por Raúl Capote Fernández
En el verano de 1987 Cuba puso al descubierto la sistemática actividad de espionaje y subversión que realizaba la CIA
El 7 de julio de 1987 la televisión cubana comenzó a mostrar una serie de capítulos de denuncia contra la CIA.
Fue un golpe demoledor del que aún no se han recuperado.
En las pantallas de la TV se mostraron oficiales de la CIA con fachada de dipomáticos actuando en La Habana en labores de espionaje y de subversión, quedaron expuestos a la opinión pública los planes del gobierno estadounidense contra nuestra patria
27 agentes de los OSE de Cuba habían logrado penetrar la actividad de la CIA, el Imperio fue humillado, ni sus millones, ni sus recursos, ni su poder habían podido contra la convicción revolucionaria de 27 hijos e hijas del pueblo.
Hoy aquellos héroes peinan canas y cargan años, algunos han fallecido ya, pero ninguno de los 27 traicionó a la Revolución, han permenecido leales a la patria, al socialismo, a los OSE, al MININT, a Fidel y Raúl.
Felicidades compañeros!!!
Patria o Muerte