Estados Unidos retoma políticas fracasadas hacia Cuba

Estados Unidos mantiene a internet y las redes sociales como un campo de batalla contra Cuba.
Estados Unidos mantiene a internet y las redes sociales como un campo de batalla contra Cuba. Foto: Tomada de Internet

Si la administración del presidente Donald Trump pretende usar nuevas tecnologías para imponer cambios en el ordenamiento interno de Cuba, escogió caminos muy viejos que ya demostraron en el pasado su inoperancia e inefectividad, sin mencionar el hecho obvio de que violan las leyes del país afectado e incluso las de Estados Unidos.

La creación de una Fuerza de Tarea en Internet contra Cuba, anunciada ayer por el Departamento de Estado, abre las puertas al regreso a una política fracasada de la Guerra Fría que ambos países habían intentado superar a partir del 17 de diciembre del 2014.

Es la continuación del desatinado y mal asesorado discurso del mandatario en Miami, el 16 de junio del año pasado, cuando se reunió con una selección de la ultraderecha de origen cubano para anunciar con bombo y platillo su cambio de política hacia Cuba, que en pocas palabras se podría resumir como más bloqueo económico y menos viajes entre los dos países.

El terreno escogido para la nueva agresión, internet, demuestra a las claras cuáles son los verdaderos objetivos de Washington cuando reclama «libre acceso» a la red de redes en los países que se le oponen, mientras en su territorio mantiene un megasistema de rastreo y acumulación de datos sobre lo que hacen sus ciudadanos en la web.

De igual manera, a comienzos de enero, el Congreso de Estados Unidos avanzó un proyecto de ley para quitar las pocas restricciones que existían para el espionaje internacional, el mismo que quedó en evidencia tras las filtraciones del excontratista de la NSA, Edward Snowden.

De la llamada «Primavera Árabe», ya caída en el olvido, a planes más recientes como la incentivación de protestas en Irán y el apoyo a los sectores violentos en Venezuela, Washington muestra un claro patrón del uso de las redes sociales e internet con objetivos geopolíticos y de dominación.

Todo forma parte de una doctrina de Guerra No Convencional pensada para desestabilizar naciones sin el uso directo de fuerzas militares, que se ha arraigado tras los fracasos en los conflictos de Irak y Afganistán.

La activación de la nueva «fuerza de tarea» evidencia también que no hay falta de liquidez, en un gobierno paralizado y sin fondos, cuando se trata de financiar proyectos subversivos contra Cuba. Tampoco carecen de lugares de donde sacar el dinero a pesar de que el presupuesto presentado por el presidente Trump al Congreso para el 2018 elimina la partida tradicional y pública de 20 millones de dólares anuales que se venía aprobando desde hacía varias décadas para las agresiones.

La facilidad para crear nuevos organismos, con funcionarios «gubernamentales y no gubernamentales», contrasta también con la drástica reducción del personal diplomático de Washington en La Habana, que ha supuesto la paralización de la emisión de visados y una afectación directa a los servicios que recibían los cubanos y sus familiares en Estados Unidos.

Los nuevos planes de Trump no toman por sorpresa a Cuba, que acumula más de medio siglo de experiencia en el enfrentamiento a programas de agresión de toda clase.

Proyectos recientes como ZunZuneo, Piramideo, Commotion y otros, chocaron contra la capacidad de las autoridades cubanas de detectarlos y la unidad de su población ante las agresiones.

Llegan, además, en un momento en que se dan pasos claros hacia la informatización de la sociedad, con una
visión que prioriza el acceso social y busca proteger la soberanía del país, a pesar de las limitaciones económicas.

Tras la apertura de más de 500 puntos a lo largo de la Isla para el acceso público a internet, sin restricciones que no sean las que impone el bloqueo y los motivos de Seguridad Nacional, el país se apresta a la entrada en funcionamiento del servicio de internet en los móviles –con más de cuatro millones de ellos activados en la red–  y a la ampliación de la conexión desde los hogares.

Si lo que pretende la administración Trump es exclusivamente garantizar el acceso de los cubanos a internet, bien podría eliminar las restricciones del bloqueo que impiden la compra de tecnología de punta en este sector u ofrecer facilidades para su adquisición. Quizá le salga más barato que una «fuerza de tarea» que está, desde un inicio, condenada al fracaso.

PROYECTOS SUBVERSIVOS CONTRA CUBA CENTRADOS EN LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS

– ZunZuneo: Financiado por la Agencia Internacional de Estados Unidos para el Desarrollo (Usaid), su objetivo era lanzar una red de mensajería que pudiera llegar a cientos de miles de cubanos usando «contenido no controversial»: noticias de fútbol, música, parte del clima y publicidad. Cuando lograran su meta enviarían mensajes de contenido político para incitar a los cubanos a crear convocatorias en red y concentraciones masivas para desestabilizar el país.

– Piramideo: Similar a ZunZuneo, este programa estaba a cargo de la Oficina de Transmisiones a Cuba (OCB), a la que se supeditan Radio y TV Martí.  El mismo promovía la creación de una red de «amigos», ofreciéndoles la posibilidad de que una persona enviara a los miembros de su «pirámide» un SMS masivo por el valor de un solo mensaje. El objetivo último era contar con una plataforma para la subversión.

– Conmmotion: Fue una herramienta desarrollada por el Instituto de Tecnología Abierta (OTI) de la New America Foundation, con sede en Washington, originalmente para uso militar, y que consiste en la creación de redes inalámbricas independientes. Aunque no se conoce su entrada en funcionamiento en Cuba, fuentes del Gobierno de Estados Unidos aseguraron al periódico The New York Times que se habían dedicado fondos millonarios con ese fin.

– Operación Surf: Desenmascarado por el agente Raúl de la Seguridad del Estado, Dalexi González Madruga, este programa consistía en la entrada de equipamientos y software para la instalación de antenas ilegales para el acceso ilegal a internet.

Coco Fariñas puso en peligro la vida de Anairis Miranda y sus hermanos

Adairis Miranda mientras bebe.

Por Luis Ernesto Ruiz Martínez. Anairis Miranda Leyva estaba a un paso de hacer realidad uno de sus sueños: pisar tierra americana y dejar atrás, para siempre, todo lo vivido en el país que la vio nacer. Nada parecía impedirlo, estaba sentada cómodamente en el salón de última espera del Aeropuerto Internacional Frank País, de Holguín. No podía imaginar que varios meses después estaría en los titulares de medios digitales, mientras se debate entre la vida y la muerte, por la actitud irresponsable de sus familiares, y de ella misma.

La demora del vuelo EA3172, de Eastern Airlines, que cubriría la ruta Holguín-Miami aquel 27 de noviembre de 2016, le jugó una mala pasada. Cuando pensaba que todo saldría bien, se le acercó Ernesto Hernández Columbié, representante de Havanatur en el Aeropuerto, para notificarle que la Visa que le permitiría entrar a Estados Unidos, había sido revocada por el gobierno de ese país.

Su reacción ante la comunicación enviada desde Miami por Alex Remedios (coordinador de la Agencia Havana Air, encargada de los vuelos chárter de la Compañía Eastern Airlines), terminó acusando al gobierno cubano por impedirle viajar al norte.

De esto no hemos leído nada en los artículos que hoy circulan para denunciar las “arbitrariedades” con las que las autoridades cubanas la atienden a ella, su gemela Adairis Miranda Leyva y su hermano Fidel Batista Leyva, todos declarados en huelga de hambre, en evidente seguimiento a las múltiples lecciones impartidas por Guillermo (Coco) Fariñas, el huelguista mayor de la contrarrevolución.

Lo que realmente le interesa a los “medios democráticos” es esa condición huelguística y su “firme disposición de no regresar a prisión”, y agregarle un poco de sazón con la “injusticia” cometida al mandarlos a prisión sin causa justificada.
Los hechos

Los hermanos, y su madre Maidolis Leyva (sus datos personales son absolutamente públicos en varios sitios de internet) protagonizaron el 27 de noviembre de 2016 (poco después de regresar Anairis del Aeropuerto) un desorden público en los alrededores de su vivienda, de la que fueron testigos varias personas que se aglomeraron en el lugar, como respuesta a sus ofensas.

Cumpliendo la promesa hecha en el Aeropuerto de que ese día “sabrían quién era ella”, profirieron consignas contrarrevolucionarias y frases ofensivas en contra de la figura del Comandante en Jefe, coincidiendo con el luto decretado por el Consejo de Estado de la República de Cuba por el fallecimiento del líder histórico de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz, apenas 48 horas antes.

Por esa actitud, violatoria de la ley, fueron instruidos de cargos por los delitos de Desorden Público y Difamación de las instituciones y organizaciones y de los héroes y mártires. Mientras permanecieron en prisión provisional orquestaron las dos primeras huelgas como recurso para manifestar su inconformidad con el delito por el que se les acusaba. En ambas ocasiones, aceptaron la asistencia médica de forma irregular.

A principios de marzo, al ratificarse la sanción por el tribunal provincial las hermanas fueron trasladadas a celdas de aislamiento, y ya para ese momento se habían declarado (por tercera vez) en huelga de hambre por desacuerdo con la sanción impuesta por el Tribunal Municipal y ratificada por el Provincial.

Actualmente los tres hermanos terminaron la huelga de hambre, aunque permanecen ingresados en hospitales de la ciudad de Holguín. Todos reciben el tratamiento que este tipo de casos requiere y accedieron a realizarse exámenes complementarios. La comisión médica informó que, en sentido general, mantienen buen estado de salud, aunque se mantendrán unos días más hospitalizados para su completa recuperación.

El mismo recurso, con diferente escenario. Solo que esta vez, alentados por los que ponen el valor del dinero por delante de la vida humana, estuvieron muy cerca de provocar daños irreparables en todos ellos.

Las lecciones del huelguista maratónico (y los cantos de sirena desde Miami) parecen haber tenido efectos en esta familia, de claro historial en la “mal llamada oposición”. Lo cierto es que esa actitud irresponsable tampoco le ha dado frutos al Coco Fariñas, cuyo “ejemplo” puso en peligro la vida de estas personas.