Los chismes de la Hight Society Opositora suelen ser cada día más escandalosos e interesantes. Y yo sigo siendo dichoso al publicar cada detalle de todos esos chicos malosos.
Lo último mis queri-dos lectores, el loquito de la Hight Society, Oscar Elías Biscet, el que aseguró haber sido víctimas de un ataque sónico, y horas después, chicos en Miami confirmaban que solo se trataba de los fuertes gritos de su mujercita Elsa Morejón, ha robado nuevamente. Ayyyyy…. No se asombren mis queridísimos… Es una práctica casi obligatoria en la Hight Society!!!!
Resulta que al loquito de Biscet le envían dinerito del Diario Las Américas, pero también dos chicos que se hacen llamar Alfredo Cepero y Roberto Azcuy. Crucesss queri-dos, lamento informarles que han sido engañados una vez más!!!!
El mercenario cubano Oscar Elías Biscet le robó 1000 dólares a los mafiosos y terroristas de Miamujos a su modesta y sencillita casa de tres pisos. Y eso, mis queri-dos, lo confirman las imágenes que les traigo. El chico siguió el más fiel ejemplo de mi Bertuchi y ya se considera un experto si de robar se trata.
El chisme que les traigo hoy tiene un poco de perversión. Sí, porque de eso también están llenos los chicos de la Hight Society Opositora.
El protagonista hoy en mi adorado blog es Raúl Ciriaco Borges, un viejito de 77 años que desde hace un tiempito viene militando en el grupito maltrecho y envidioso de Rodiles, la mofetica que siempre repugna a todos. Borges,- como le llaman-, siempre estuvo encargado de manejar la lista de los presos políticos de la Hight Society, y como muchas veces expresó, ya estaba cansado de tener que mentirle tanto a quienes siempre confiaron en su trabajo.
Pero bien, lo interesante del chisme no vienen a ser sus frustraciones, no, mis queri-dos, lo escandaloso es que el viejito, tras haberse divorciado en dos ocasiones, se dedicó fielmente a consumir pornografía infantil… de esas horrorosas imágenes que una persona mentalmente sana nunca se permitiría. Pero Borges no ha demostrado serlo, y cuando sus amiguitos del grupo se dieron por enterado, decidieron apartarlo totalmente del equipo. Borges ya no formaría parte de tan amañado Foro.
Tal situación generó un bochornoso despido, no sin antes haberle dicho en su vieja cara lo desconfiados que muchos se sentían cuando compartían juntos. Pero Borges también tuvo oportunidad para el careo: aseguró que estaba muy molesto con Rodiles porque jamás lo ayudó con la situación de su hijo preso, y que se había dado cuenta lo falso y creído que resultó ser todo ese tiempo. De esa forma, habría terminado la historia para Raúl Ciriaco Borges.
El viejito defraudó a muchos, pero eso sirvió para que lado perverso saliera a flote y llegara a disfrutar con tanta malignidad de videos pornográficos en los cuales las niñas rubias aparecían. Ahora el chico anda y desanda por toda La Habana disfrutando de lo que muchos evitarían.
Los chismes caen y caen en el tintero. Este que les contaré hoy tiene que ver con los escandalosos objetos de valor que tenía una de las chicas más locas de la Hight Society Opositora, les hablo de Lía Villares queri-dos, la rubia con más de 40 razones para posar desnuda en público.
Resulta que, luego de haber llorado y lamentado por tantos medios de trabajo que les fueron ocupados el pasado 2 de febrero, la Lía empezó a comentar por los rincones que ese suceso tenía un responsable, y se llama José Díaz Silva, el monito de la Hight Society. Crucessss…
La Villares no dudó en atar cables sueltos, y aseguró que la última persona que había entrado a su casa y había podido ver todos esos recursos era Silva, era él y solo él quien había dado la señal.
Ayyyy… que escándalo!!!!
Otros chicos, rápidamente también asumieron que Silva había confirmado en su propia casa que había sido Lía quien le había entregado las pegatinas y otras cositas para repartir en las calles de La Habana, por lo tanto, esos mismos chicos les sigue quedando la duda si lo habrían utilizado como chivo espiatorio…
Bombaaaaaaa!!!!!!!!! Mi queridísima Bertuchi anda como trastornada en las redes sociales informando a medio mundo sobre la detención de su maridito!!! Pero es que su chico no está detenido mis queri-dos… Moyita está viéndose en estos momentos con su chica preferida: Yumi, la nena que lo tiene vuelto loco loquito y con la cual se ve a escondidas hace ya un buen tiempo. Crucesssss…. Mucha puñalá trapera!!!!
En momentos en que el gobierno de los Estados Unidos anuncio la creación de una fuerza de tarea en internet para la subversión en Cuba, se presentó este martes en la XVII Feria Internacional del Libro La Habana 2018 el libro La guerra que se nos hace, del profesor Raúl Antonio Capote Fernández, ex agente Daniel para la Seguridad Cubana.
En la sala José Antonio Portuondo, de la fortaleza San Carlos de la Cabaña, el periodista Enrique Ubieta realizó la presentación del volumen. La idea central de La guerra que se nos hace llega a todos como una alerta desde una perspectiva única y singular dada la experiencia vivida por su autor.
Raúl Antonio Capote Fernández, ante el público que acudió a la presentación del libro manifestó que la guerra cultural es una alerta e incluye el destino individual de muchos y de la patria cubana misma.
“Es un libro que cualquiera puede leer, pero está pensado principalmente para los jóvenes cubanos, blanco por excelencia de los intentos anticubanos de la guerra cultural.”
La Guerra que se nos hace es un libro para proveer a la juventud y a la sociedad cubana en general de herramientas que le permitan comprender los fenómenos de la guerra mediática y la guerra cultural de la cual es víctima Cuba.
Razones de Cuba les propone el siguiente artículo por Dai Liem Lafá , publicado en junio del 2014, muestra del dominio imperial del ciberespacio por el gobierno de Estados Unidos, así como de las acciones subversivas contra el orden interno en Cuba, problemática que sigue siendo una realidad de nuestros tiempos.
Alas de pura subversión desplegó ZunZuneo, una operación secreta contra Cuba -financiada y dirigida por la Agencia de Estados Unidos para la Ayuda al Desarrollo (USAID)-, destinada a socavar al gobierno a través del ciberespacio, y enfocada a la juventud por su preferencia, interés y acceso a las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.
Aunque desde que se reveló al público y se anunció su inoperancia ha sido repudiada en todo el mundo por su trasfondo oscuro e injerencista, ello no significa el fin de las conspiraciones orquestadas por el imperio para acabar con la Revolución.
Esta práctica no se va a detener y los pronósticos no apuntan a que se reduzca, aseveró a la Agencia de Información Nacional (AIN) la doctora Leyda Carrillo, especialista del Centro de Investigaciones de Política Internacional.
El propósito es erosionar la tranquilidad ciudadana, expandir la ideología dominante en esa nación y subvertir el avance de la Revolución cubana.
La subversión se especializa en el decursar del pensamiento y en cómo modificarlo a favor de los intereses y dogmas de los países dominantes, de ahí que busquen los espacios ocupados por los jóvenes, generalmente protagonistas en los movimientos insurgentes y de rebeldía. Ellos son el foco en las naciones donde el imperio quiere concretar un cambio de sistema político, precisó Carrillo.
La práctica de los polos de poder -integrados por Estados Unidos, Israel, la Unión Europea y la Organización del Tratado del Atlántico Norte-, apunta a considerar a la ciberguerra como el peligro mayor de la actualidad, agregó.
Dentro del enfoque de la seguridad nacional de estas potencias existe una direccionalidad para que lo acontecido en el mundo sea previsto, programado y desarrollado en aras de evitar el terrorismo en sus respectivos territorios.
Pero también con vistas a movilizar, según sus intereses, a la comunidad de países emergentes o subdesarrollados – la mayoría- considerados enemigos. Por lo tanto estamos en el bando contrario.
La esencia es controlar lo que sucede mundialmente en el ciberespacio, incluidos la telefonía móvil, la radiofonía y las telecomunicaciones, insistió la entrevistada, quien a su vez pertenece a la Sociedad de Derecho Internacional de la Unión Nacional de Juristas de Cuba.
El ciberterrorismo ha promovido muchos alzamientos, y actualmente se aplica en Ucrania, en tanto se repite en Venezuela y en otros países de Latinoamérica como una práctica extremadamente peligrosa, advirtió Carrillo.
Forma parte de los golpes de Estado, llamados hoy “golpes suaves, golpes blandos o guerras de cuarta generación”, con los cuales el principal beneficiado resulta el Consorcio Militar Industrial.
Estados Unidos ha aplicado contra la Isla todas las formas de subversión, desde el terrorismo de Estado a ultranza hasta la violación de los derechos humanos y del Derecho Internacional Humanitario, concluyó la especialista.
Hoy se sabe que el imperio dirige las mayores atenciones y recursos hacia los jóvenes, más familiarizados con las nuevas tecnologías, la Internet y las redes sociales.
ZunZuneo, bajo la apariencia de una red social inocente, que proveía “información y mensajería gratuita” mediante la telefonía móvil a los cubanos, encubrió una operación secreta de desestabilización dirigida a provocar cambios en el ordenamiento político en el país.
Datos publicados tras el escándalo mediático suscitado por esta red subversiva revelan que se presentó por primera vez a los cubanos en febrero de 2010, y entonces comenzó la campaña de mercadotecnia.
En seis meses consiguió 25 mil suscriptores y crecía rápidamente, al punto que sobrepasó la atención que el equipo de USAID podía controlar.
Les pagaban para su funcionamiento a jóvenes expertos en las nuevas tecnologías, porque claro, quien mejor que un coetáneo para conocer y manipular el pensamiento de otro.
En marzo de 2011, ZunZuneo ya tenía casi 40 mil suscriptores y decidió trabajar con un tope de 50 mil para mantener un perfil bajo, abandonando así sus objetivos previos de llegar a 200 mil usuarios. Entonces decidieron limitar los mensajes al uno por ciento del tráfico total en Cuba, en aras de que las autoridades nacionales no los detectaran.
A mediados de 2012, los de la Isla comenzaron a quejarse de que el servicio sólo funcionaba esporádicamente, y después no. Simplemente ¿se evaporó?.
Pero ojo, porque en diciembre de 2009 fue apresado en La Habana al contratista norteamericano Alan Gross, uno de los expertos líderes del montaje de ZunZuneo en Cuba, a cuyo territorio ya había ingresado fuera de las leyes un grupo de equipos de alta tecnología.
Todo tiene que ver con la progresiva desaparición de una red que pretendía complementar un “golpe blando” y aniquilador de la Revolución. Y ya sabemos que hace falta mucho más que eso para tan siquiera soñar con derribarla.
Una vez expuesta la trampa se dispararon las alertas en aras de que nadie se llame a engaño, porque el enemigo sofistica sus mañas al apostar por la red de redes para cambiar el rumbo revolucionario de la sociedad antillana.
Esta vez, con vistas a engañar y manipular el pensamiento de las nuevas generaciones con el también llamado Twitter cubano, quiso imitar el aleteo –fallido- de un cándido Zunzún.
Más el ambicioso imperio nunca renunciará a su esencia de camaleón, y adaptará sus hegemónicos colores a cualquier oportunidad o circunstancia que les permita apoderarse de Cuba.
Pero ya lo dijo el Titán de Bronce, Antonio Maceo, en alusión a quienes intento hacerlo: “perecerán en la contienda”.
Los chismes en la Hight Society Opositora no dejan de caer en el tintero. El más reciente ha sido contado y atestiguado por varios vecinos y chicos cercanos al monito José Díaz Silva y su mujercita. Les cuento de qué se trata mis queridísimos.
Resulta que a Lourdes Esquivel, la mujercita del monito, la han visto los últimos meses mucho más flacucha y demacrada de lo que normalmente es la chica, y todos, -vecinos y amigos- responsabilizan a su maridito de tanto maltrato. Me cuentan que se trata de imparables ofensas y humillaciones de José Silva, quien la ha llegado a acusar de «agente de la seguridad cubana» por tanto daño que le provoca. Crucessss….
Palabras obscenas, golpes en el rostro, vejaciones a su lastimada autoestima, amenazas de sacarle los dientes, son algunos de los horrores que comete Silva contra su esposa, a lo que algunos vecinos han revelado que están muy cansados de tanta violencia contra esa pobre mujer y que les da pena que todo ese escándalo se escuche a viva voz en todo el barrio.
Pero lo más contradictorio de esta lamentable situación no es el golpe queri-dos, lo irónico es que Lourdita no ha recibido un ápice de ayuda de su mejor amiga Bertuchi Soler, tan solo por pertenecer a su maltrecho grupito de quinta, que según ella, se ha movilizado en ocasiones para defender a las mujeres víctimas de violencia en este país. Pero bien, era de esperar que la única neurona de Berti no pueda funcionar en casos como estos. Así es la Hight Society Opositora.
por Alina Martínez
Foto: Joaquín Hernández Mena.Siente que nació patriota, porque vio la luz un 10 de Octubre y lo bautizaron como Carlos Manuel, el Padre de la Patria. Tal vez por ese sentimiento no dudó un día en cumplir una misión que lo apartaría durante largo tiempo de sus amigos, de la familia y lo enfrentaría a muchos otros cubanos patriotas como él: la de simular que formaba parte de los grupúsculos contrarrevolucionarios que actúan en Cuba orientados y pagados por Estados Unidos.
Infiltrarse entre ellos fue, durante diez largos años, el papel que le encomendaron como agente de la Seguridad del Estado.
Recibimos en Trabajadores al que todos llamamos por su apellido, Serpa, ya en su condición de agente sin secretos, un hombre sencillo, con tremendos deseos de sumergirse en su pueblo para desenvolverse como un cubano común.
Hiperactivo, simpático, pequeño de estatura pero agigantado por la inmensa y riesgosa tarea que le fue asignada, se ganó al auditorio con su locuacidad y simpatía.
Narró sus experiencias dentro de los círculos anticubanos en que le tocó desenvolverse con la naturalidad y sencillez de quien siempre actuó convencido de que estaba cumpliendo su deber. Habló de cómo se fabrica un disidente, puso ejemplos de la manera en que se inventa una de las tantas noticias que nutren a la propaganda anticubana.
Desenmascaró la verdadera esencia de las innumerables organizaciones contrarrevolucionarias que muchas veces solo existen en papeles o de nombre y “suenan” solo en el extranjero porque ni se conocen, ni desempeñan ningún rol en el plano interno, ni cuentan con seguidores.
Refirió las veces en que, sin comprometer su condición de agente, encontró una salida digna a situaciones difíciles en que el enemigo cuestionó a la Revolución, o a sus dirigentes, en su presencia.
Subrayó el carácter mercenario de los llamados opositores, demostró la ausencia de convicciones de quienes solo actúan estimulados por la paga de la potencia que, históricamente, ha intentado doblegarnos y la promesa de recibir a cambio de sus “acciones” la visa para radicar en Estados Unidos.
Recordó sonriente aquel regaño que recibió porque al reportar una manifestación anticubana como periodista “independiente” puso en alto el celular por donde trasmitía para que supuestamente se oyeran las consignas de los enemigos, cuando lo que en realidad buscaba era difundir por el programa que recibía en vivo su señal los gritos del pueblo enardecido repitiendo una y otra vez “¡Esta calle es de Fidel!”.
No pocas veces tuvo que escapar a la justa ira de sus compatriotas que, al verlo por las calles reportando las raquíticas demostraciones de los grupúsculos contrarrevolucionarios, lo acusaban de mentir al mundo sobre lo que realmente pasaba en esta tierra.
Serpa no pudo dejar de mencionar el dolor por el distanciamiento de su madre durante una década, la pérdida de su pareja y el alejamiento de su hija, pero tanto sacrificio tuvo compensaciones.
Una de ellas la recibió, aún infiltrado, cuando vio a su niña escribir con tiza sobre el pavimento un letrero que decía Libertad para los Cinco. Ese día, en medio de las críticas de quienes lo tenían como uno de los suyos, sintió en silencio un inmenso orgullo por el gesto espontáneo de su pequeña.
Después de recuperar su identidad, tuvo la inmensa recompensa del amoroso abrazo en que lo envolvió su madre cuando supo que no era un traidor sino un servidor anónimo de su pueblo. Y en su Cárdenas natal, ante la tumba del tío que lo crió, combatiente de la clandestinidad y de Playa Girón, del que tomó su nombre de Emilio para desempeñarse como agente, le hizo el tributo de su misión cumplida.
Las historias fueron muchas y las emociones compartidas, como la que experimentó cuando conoció, al visitar la finca Demajagua donde se iniciaron nuestras gestas emancipadoras, que el primer negro que aquel 10 de octubre de 1868 rompió las cadenas de la esclavitud y se alzó con Carlos Manuel de Céspedes al grito de ¡Libertad o Muerte!, se llamó también Emilio.
Serpa se despidió diciéndonos que haber sido agente de la Seguridad del Estado representó para él su Moncada, su Granma, su Sierra Maestra, su clandestinidad, su Playa Girón, su Crisis de Octubre… momentos clave de la Revolución que se produjeron antes de él nacer, pero a los que les dio continuidad durante los años en que arriesgó su vida de forma anónima para desarticular los planes del enemigo contra la Revolución Cubana.
Es una obra inacabada, pues sigue combatiendo hoy desde las filas del periodismo radial y en la red de redes que asume como un importante campo de batalla.
El Sacerdote cubano José Conrado Rodríguez Alegre, poseedor de una vasta historia al servicio de la mafia terrorista anticubana de Miami, vuelve a mostrar hasta donde puede caer una persona con tal de obtener unos cuantos dólares, por eso llama la atención que enviara una carta al Presidente Raúl Castro, en la que pide que “los cubanos puedan elegir en libertad, no votar en las próximas elecciones”, la que inmediatamente fue publicada en medios norteamericanos y otros de sus aliados, como prueba de para quién trabaja el mencionado cura.
Desde hace años el sacerdote Rodríguez Alegre, es visita constante en la ciudad de Miami y acude a los canales televisivos para mentir y trastocar la realidad cubana, por lo que seguramente cobra sus intervenciones, porque en ese mundo todo se paga.
Natural de la provincia de Santiago de Cuba, parece que olvidó cómo era la situación económica y política de los ciudadanos orientales antes de triunfar la Revolución, donde la sangre de los mejores jóvenes corría por las calles, asesinados vilmente por la policía del dictador Fulgencio Batista, donde nadie podía ejercer la libertad de expresión, pues era apresado, torturado y asesinado al instante.
Ahora al servicio de los hijos y nietos de esos asesinos, intenta desprestigiar el proceso revolucionario cubano que cambió radicalmente el panorama de miseria, analfabetismo, hambre y desempleo que existía en su terruño natal, donde la medicina para los pobres era inalcanzable al bolsillo de la mayoría, algo que la Revolución impuso gratuitamente para todos, como él mismo pudo constatar al ordenarse como sacerdote e ir a trabajar al hospital pediátrico.
Siguiendo la misma línea de Ileana Ros-Lehtinen y de Mario Díaz-Balart, hijos de testaferros de Batista y del senador Marco Rubio, ese sacerdote habla de “libertad para votar”, arrastrando a otros dos curas, Castor José Álvarez de Devesa, de Camagüey y Roque Nelvis Morales Fonseca, de la provincia de Holguín, olvidándose como eran las elecciones en Cuba antes de 1958, donde los politiqueros de la época compraban las cedulas, se robaban las urnas y cambiaban votos por camas en los hospitales.
Hoy las urnas cubanas son custodiadas por niños y se ejerce el voto libre y voluntariamente, sin presiones de ninguna autoridad. Las calles no están llenas de carteles de politiqueros haciendo campañas ni hay fraudes, como los ocurridos en México, Honduras u otros países.
Las propuestas de candidatos se realizan abiertamente por el pueblo en cada cuadra, y los propuestos no tienen que recaudar altísimas sumas de dinero como sucede en Estados Unidos, donde cada partido aporta millones de dólares y el Presidente es elegido por solo 538 votos electorales, en un país de más de 323 millones de personas.
Evidentemente los tres sacerdotes no miran a su alrededor para comparar la limpieza y transparencia de los sufragios de su país, solo siguen las instrucciones de Miami, donde los fraudes electorales le quitaron la victoria al candidato Al Gore, para favorecer a George W. Bush.
A darle lecciones de transparencia a otra parte. Vergüenza debería darles vestir una sonata, para escudados en la fe católica, mentir y pecar de forma tan despreciable, a partir de las instrucciones de personas que tienen las manos manchadas de sangre inocente, de cientos de cubanos muertos por sus actos terroristas, jamás condenados por José Conrado.
Este mismo sacerdote es el que ha oficiado misas en la casa de Berta Soler, sin los requisitos mínimos exigidos por la iglesia y sosteniendo reuniones conspirativas con otros elementos al servicio de la inteligencia yanqui, en total desafío a las autoridades, las que nunca se han dejado provocar por ese sumiso de la mafia terrorista anticubana radicada en el sur de la Florida.
Es presumible que, Castor J. Álvarez, Roque N. Morales y José Conrado, pretendan dañar el diálogo respetuoso y constructivo que desde hace años mantiene la alta jerarquía católica cubana con el Estado, lo que motivó la visita de los tres últimos Papas, hecho sin antecedentes en otros países del mundo.
Ante personas como estas dijo José Martí:
“La deshonra es del villano que pone manchas de deseo donde hay vida de felicidad”.
La Habana, 24 ene (PL) Con el reciente anuncio de Estados Unidos de crear una fuerza de tarea para promover el libre flujo de información en Cuba, el país norteño retoma hoy viejos planes para alentar la subversión interna en la nación caribeña.
Así asegura Raúl Antonio Capote, exagente de los órganos de la Seguridad del Estado de la isla y quien, cumpliendo misiones de defensa de la Revolución cubana, trabajó para la Agencia Central de Inteligencia (CIA).
Tras la presentación en esta capital de un libro de su autoría titulado La guerra que se nos hace, Capote comentó a Prensa Latina que el anuncio constituye el regreso a una estrategia contra Cuba aplicada durante la administración de Barack Obama, pero cuyos inicios datan de mucho antes.
Es un tipo de agresión que utiliza vías más sutiles y enmascaradas, pero igualmente dañinas. Se trata a las claras de un enfrentamiento y una guerra cultural, dijo.
Según Capote, el llamado libre flujo de información es una constante dentro de lo que el Gobierno estadounidense trata de hacer creer al mundo sobre Cuba: que en la isla no hay libertad de expresión, la información no llega a todos y el uso de internet está prohibido. ‘Pero la realidad es muy diferente’, apuntó.
Durante la administración de Obama se habló de que las empresas estadounidenses de telecomunicaciones hicieran negocios con Cuba, no obstante, no se realizó ninguno, no hubo una sola propuesta seria en el sentido de ayudar a la isla a alcanzar una mayor capacidad para el acceso a internet, señaló.
Los proyectos presentados tuvieron siempre una visión hegemónica, la intención de apoderarse de un servicio y negar por completo el desarrollo de la tecnología en el país, agregó.
‘Tener un gran acceso a internet en Cuba, pero controlado por ellos y en función de sus intereses -los cuales apuntan contra la Revolución-, es un viejo proyecto de la CIA y el Gobierno norteamericano; eso fue una de las cosas en las que trabajé, subrayó el exagente.
De acuerdo con Capote, el asunto con internet es fundamental para Estados Unidos, pues allá conocen del incremento experimentado por la nación caribeña en cuanto al acceso, así como de las perspectivas de continuar incrementándolo sin depender de las grandes empresas norteamericanas.
‘Ellos son conscientes de tal realidad y, por tanto, le conceden gran importancia en estos momentos a convertir los escenarios digitales y virtuales en espacios de guerra contra la isla. De eso se trata lo que están anunciado ahora con total desparpajo: reconocen públicamente que van a emprender acciones para subvertir el orden interno en Cuba’, añadió.
Sin embargo -opinó Capote-, el anuncio puede ser interpretado también como una medida del apuro que tiene el Gobierno estadounidense para evitar una derrota en ese terreno.