
“Pero se levantaron falsos profetas entre el pueblo, así como habrá también falsos maestros entre vosotros…. 2 Pedro 2:1-3
Por estos días se desarrolla en Medellín-Colombia la 49va Cumbre de la OEA. Donde están presentes sus 35 países miembros. A pesar de que desde el año 1962 Cuba no forma parte de la misma, hoy se encuentra en dicho evento Alain Toledano Valiente, supuestamente en representación de su país y de miles de cubanos. Me pregunto yo ¿Quién le ha dado derecho señor Toledano a representarnos? ¿A qué cubanos específicamente representas?
Mis preguntas tienen una sola respuesta; usted es un lobo con piel de cordero, creo que representas a esa minoría de asalariados del imperio que solo buscan una Cuba sumisa a los Estados Unidos. A mí y a los verdaderos cubanos y revolucionarios usted nunca nos representará.
Su actitud es digna de críticas de la comunidad cristiana, un ´´VERDADERO CRISTIANO´´, no se mezcla en temas políticos, no levanta falsos testimonios para con su prójimo, no denigra de su gobierno, no utiliza su condición de pastor como pasaporte para acceder a las élites del poder en América Latina y todas estas cosas son las que te caracterizan.
Participar en un evento en el cual se toca la temática de Cuba sin siquiera estar presente, permitir que se hablen mentiras, que se calumnie y manipule el tema de los derechos humanos y sus supuestas violaciones, compartir espacios con figuras abiertamente contrarrevolucionarias como es el caso de Rosa María Paya promotora del proyecto enemigo y anticonstitucional CUBADECIDE, no te hacen acreedores del título de Apóstol y mucho menos de cubano.
Dices que no tienes Libertad en Cuba, al igual que tu iglesia, sin embargo, viajas al exterior con frecuencia y realizas tus cultos, predicas y evangelizas sin contratiempos ejemplo vivo de esto es “Invasión del Amor de Dios”. Tu posición es algo extraña e incompatible con la figura de “perseguido político”, que tanto te afanas por construir.
Recuerda señor Alain Toledano estas palabras: el cristiano obedece a las autoridades, paga sus impuestos, ora por el gobierno pero no se mete en política ¿por qué no? Porque su ciudadanía está en los cielos y pertenece a otro reino, el reino de Jesús. Filipenses 3: 20.
(Blog Raices de Caguairan)






