#HechodeSangre en #UNPACU, fuentes documentale y medidas adoptadas por #JoséDaniel

Hoja de Cargo donde fue registrada Niuvis Vicet luego de ser lesionada

Varios miembros de la UNPACU han tratado de ocultar lo sucedido este 13 de marzo entre Zenaida Rams y Niuvis Vicet, sin embargo en esta ocasión aportamos nuevos elementos sobre el suceso que deja al descubierto a esta cueva de farsantes.

Hoy les mostramos prueba irrefutable de la asistencia médica brindada a la víctima y de esta manera desmentimos a quienes, en la UNPACU, se empeñan en tapar el sol con un dedo.

Pero no solo eso pues luego de que, y  reiterando, Zenaida Rams Santana, esposa del Coordinador Ovidio Martín Castellanos, agrediera con un objeto cortarte a Niuvis Vicet Romero, ocasionándole una herida que requirió vientiocho puntos de sutura en la cara; José Daniel Ferrer García, en reunión con la Junta Directiva de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), adoptó nuevas medidas organizativas para evitar la ocurrencia de otros hechos violentos que continúen desprestigiando a su organización.

Como principal acuerdo se decidió que, a partir de lo ocurrido, los miembros que se encuentran bajo las orientaciones de los Coordinadores Ovidio Martín Castellanos, principal responsable de la desgracia y Carlos Oliva Riverí, deben contar con una autorización especial para incidir en la sede de calle 9 de Altamira, e informarlo a José Daniel Ferrer García.

Como otro elemento importante a destacar le informamos que a la víctima, Niuvis Vicet Romero, le fue prestado auxilio por el Coordinador Carlos Oliva Riverí, quien en un auto moscovich rojo, la trasladó hacia el Hospital Provincial Saturnino Lora de la ciudad de Santiago de Cuba, donde fue atendida por un especialista maxilofacial que emitió certificado médico por lesiones.

Manuel Cuesta Morúa se burló de la ex funcionaria de la Casa Blanca que lo visitó en La Habana.

A la fracasada Hight Society Opositora le siguen llegando visitantes extranjeros. Esta vez le tocó a Manuel Cuesta Morúa ser el anfitrión de Nicole Lima Cabral, la representante de la ONG «Agenda Pública», una chica con una muy importante trayectoria por las oficinas de la National Endowment for Democracy. 

Queriditos, Nicole llegó a La Habana con orientaciones muy concretas de su jefecito Matthew Leighning. La chica entró por el aeropuerto José Martí el pasado 2 de marzo para, según ella, ponerse al día sobre los temas de democracia deliberativa que ha propuesto Cuestita incluir en otro fantasmagórico proyectico de quinta. Ustedes saben que ese bandido, luego de haber firmado su contrato con la NED, se ha especializado en desangrarla con miles y miles de dólares.

Pero el veneno de este post viene a ser la pésima impresión que dejó Nicole en aquella reunión. Los chicos se quedaron pasmados por los desagradables olores de la chica, sus pantalones rotos y un pésimo español que no dejó lugar a la concentración. «Todo un asco de mujer», así lo dejó bien clarito Cuestita tras despedirla aquella tarde.

Pero lo que el chico jamás podría imaginar es que tenía en frente a la supervisora del Programa de Defensa de los Derechos Civiles del Centro de Igualdad de Derechos y a una muy fiel servidora de los intereses de Washington

Publicado por Teo Pererira 

Finalmente, los yanquis se dieron cuenta de que perdían dinero. #Cuba

Los yanquis han tardado casi medio siglo para darse cuenta que anualmente perdían millones de dólares, en alimentar a una contrarrevolución dentro de Cuba  que nadie  apoya , ni respalda.
De eso acaba de enterarse el presidente Donald Trump, quien de política no sabe nada, pero contar dinero sí.
Por tal motivo, le ha dado un recorte profundo a los 20 millones que todos los años aprueba la Casa Blanca, para acciones de subversión en Cuba bajo el edulcorado título de: “promover la democracia y los derechos humanos en Cuba”.
Se sabía perfectamente que una gran parte de ese dinero iba a parar a los bolsillos de la mafia terrorista anticubana de Miami y solo algunos miles de dólares llegaba a los llamados “disidentes” dentro de la Isla, quienes lo emplean en comprarse nuevas casas, ropas costosas y pasar sus vacaciones en hoteles de lujo en las mejores playas cubanas.
Barack Obama fue el presidente que más dinero autorizó para la subversión contra la Revolución, y en sus ocho años malgastó 120 millones de dólares, sin obtener los resultados soñados de ver destruido el socialismo.
El propio Jefe de la misión diplomática de Estados Unidos en La Habana, Jonathan Farrar, lo informó en uno de sus informes secretos enviados al Departamento de Estado y a la CÍA, con la referencia: 09HAVANA221 – ID:202438, fechado el 15 de abril del 2009, donde afirmaba:
“…No es probable que el movimiento disidente tradicional pueda reemplazar al gobierno cubano… es preciso que busquemos en otra parte, incluso dentro del propio gobierno, para identificar a los más probables sucesores del régimen de Castro. […] No vemos plataformas diseñadas para llegar a amplios sectores de la sociedad cubana, sino que más bien dirigen sus mayores esfuerzos a obtener recursos suficientes para solventar las necesidades del día a día, de los principales organizadores y sus seguidores…”
Trump, al parecer influenciado por sus dos ancianos asesores, Elliott Abraham y John Bolton, apuesta por aplicar más sanciones económicas contra Cuba, al considerar que es el “camino correcto” para ver realizados los sueños que doce administraciones yanquis no pudieron materializar.
Quienes están remordiéndose los hígados y tratando de que Trump reevalúe su decisión, son los congresistas de la mafia terrorista anticubana, Marco Rubio, Bob Menéndez y Mario Díaz-Balart, quienes junto a Mike Pompeo, Elliott y Bolton, pudieron obligarlo a declarar que autorizará la puesta en vigor del Capítulo III de la conflictiva Ley Helms-Burton, aunque solo logrará buscarse más problemas con los aliados europeos, sin poder hacer nada efectivo contra la economía de la Isla.
El primero en quejarse fue el senador Marco Rubio, quien expresó de inmediato: “Esto demuestra la gran desconexión que existe entre las personas que llevan el presupuesto del Estado y los encargados de hacer efectivas las políticas del Presidente”.
El corte de tijeras ha dejado solo 6 millones de dólares para “promover la democracia y los derechos humanos en Cuba”, cifra que les apretará el cinto a los que en Miami llevan 60 años prometiendo “derrumbar a Fidel Castro” y nunca lograron sus propósitos.
Envalentonados con las medidas de guerra económica y sabotajes ejecutados contra Venezuela, los mafiosos anticubanos Marco Rubio y Bob Menéndez, presentaron el pasado 12 de marzo 2019 ante el Congreso, un proyecto de ley para prohibir el reconocimiento ante los tribunales de Estados Unidos, de todas las marcas comerciales cubanas que pudieran estar vinculadas con propiedades nacionalizadas después de 1959.
Parece que esa será línea de acción de los yanquis contra Cuba, olvidándose que, desde la aprobación de la Operación Mangosta, madre de la guerra económica contra el pueblo cubano aprobada el 18 de enero de 1962, por el presidente John F. Kennedy, pasando por la Ley Torricelli y la Helms-Burton, nunca obtuvieron el éxito añorado.
Quizás por sus años y la falta de estudios de la historia, Marco Rubio no recuerde los constantes fracasos que obtuvieron los gobiernos de turno en Estados Unidos y ahora pretende que Trump se sume a la lista de los incompetentes Presidentes que prometieron la caída de Castro, sin poder disfrutarlo.
Por esa razón, presentan la nueva ley que aspira a prohibirle a los tribunales de Estados Unidos, “el reconocimiento o la validación de cualquier derecho por parte de un individuo o compañía que haya registrado una marca, o los activos de la misma, siempre que estén relacionadas de alguna manera con propiedades confiscadas por el régimen cubano después de 1959, a menos que el propietario original de la marca lo haya consentido expresamente”.
Ingenuo Marco Rubio que no sabe que Cuba también puede impedir que las marcas estadounidenses que tienen aún licencias comerciales, se distribuyan en la Isla como son Coca Cola, Pepsi Cola, Gillette y muchas más, que perderían su valor en un mercado de 11 millones de personas, que, aunque no muy grande, si representa la posibilidad de ventas para esas compañías.
De todas formas, por la guerra económica, comercial y financiera aplicada brutalmente contra Cuba, los productos cubanos no circulan en Estados Unidos.
Por tanto, ese proyecto de ley no sería efectivo en estos momentos, ni en el futuro inmediato, y el auténtico ron Havana Club y los famosos puros cubanos confeccionados con el mejor tabaco del mundo, seguirán siendo consumidos por aquellos yanquis que viajen a la Isla bajo una licencia, o comprándolos en el mercado negro que existe allá, para esos deseados productos cubanos.
Siempre recordamos a José Martí cuando dijo:
“Los negocios tienen sus rufianes, sus fanáticos y sus calaveras”.